Como ya hemos dicho muchas veces Hans era el cabeza de familia, pero rara vez se encontraba en casa para ejercer dicho papel, es por ello, que Frau Muller vivía en la pequeña casita de invitados, se había translado desde Viena, y era viuda, una señora de edad avanzada de rostro severo y plagado de arrugas, el como Hans conocio a Frau Muller, de nombre Karin Muller, es aun un misterio, solo puedo decir lo que se, y lo que se es que la señora se mudo a las dependencias que ahora ocupa después de la llegada de Obaba Bauer a la casa.
Karin Muller era una mujer vivaz, le gustaba dar paseos por el campo y tejer bufandas o esa es la impresión que me causo cuando la vi por primera vez, su función en la casa era muy sencilla, hacia todo aquello que Henrrieta no deseaba hacer, lo que incluia cocinar y limpiar la casa, y como muy pronto descubrió Frau Muller también la educación esencial de Obaba, en cosas de lo mas variado, no solo el idioma, si no también las Buenas costumbres, a las que Hans no parecía hecer caso alguno.
-Obaba. Ven aquí- Gritaba la Frau Muller sujetando la camisa de la Joven Obaba que aun no encontraba la necesidad de cubrir la mitad superior de su cuerpo de ébano- Hace frio y te resfiaras- la voz de Frau Muller sonaba cansada, llevaba varias semanas repitiendo lo mismo, encamino sus pasos por el soleado porche, hasta donde Hans estaba sentado, mirando hacia las montañas, y fumando en su sempiterna pipa de hueso.- Digale usted algo- le increpo- no se comporta como una señorita- Hans miro a Obaba que estaba descalza vestida con unos lederhosen saltando de roca en roca.
-Es cierto,-dijo Hans mientras se levantaba lentamente y limpiaba y vaciaba su pipa dando unos suaves golpecitos a la balaustrada del porche.- Ahora me encargo.
Y sin decir nada mas Hans entro en la casa, Frau Muller saco su labor de punto, y retomo el Jarsey por donde lo había tomado.
Hans salió de la casa cargando un bulto envuelto en una lona blanca, el bulto informe, fue deposiyado en el Paradisli (Paraiso, diminutivo), un terreno que estaba enmarcado entre el granero principal y el cercado de los Velocirraptores.
Obaba salio del granero principal, cargaba un cubo con carne recién despiezada, y se dirigía hacia el cercado de los Velocirraptores para darles de comer, cuando se paro para mirar por encima del hombre de Hans, este se encontraba montando alguna clase de estructura, una tabla de madera muy gruesa de a que brotaban dos apoyos adicionales, que la permitían mantenerse en pie apoyada sobre el canto.
Hans vio que Obaba se había parado, con suave toque en el hombro la llamo la atención, y con una severa mirada la regaño, sin usar palabra, Obaba que conocía esas miradas desde el dia que conocio a Hans en Africa, recogio el cubo que había dejado apoyado en el suelo y con largos pasos fue hasta el cercado de los velocirraptores, dio un potente silbido y las bestias salieron de sus cubículos.
Frau Muller se acerco a donde estaban Hans y Obaba, la acompañaba Henrrieta, la una llevaba sus agujas de hacer punto bajo el brazo, la otra su fusta de cuero, la primera vestia un sencillo vestido negro con capelina (Al estilo de ciudad de hace una década), la otra llevaba su ropa de amazona, Ambas miraron la diana recién puesta en la que Hans con una brocha repintaba los círculos rojos en en la palida madera de alamo.
-Vamos a tener una competición de tiro- Dijo Herrieta entre risasas- Hace mucho que no disparo.
-Vaya una diana, no veo como eso va a solucionar que Obaba vista como una Impudica- Dijo Frau Muller.
Obaba, ajena de a la conversación gritaba- Vamos Pilatus, ese trozo es para ti- mientras lanzaba un trozo generoso de carne de Diplodocus, el aludido daba un salto para morder la carne aun sangrienta del animal.
-Henrrieta, sabes donde guardamos las Armas de tiro- Pregunto Hans, sin siquiera levantar la vista de la diana que estaba repintando.
-Supongo que están en la armería,-contesto Henrrieta- Aunque eso ya lo sabes.
Hans termino de pintar la diana, le dio un ultimo toque de pincel, y se giro hacia las damas, miro a Frau Muller y después clavo la vista en su hermana.
-Ya voy a buscarlas, total tenia que cambiarme de ropa.-Dijo Henrrieta, que como de costumbre interpretaba mejor los silencios de su hermano que sus palabras.
-Trae también las jabalinas que hay tras la puerta de mi estudio- Añadió Hans, mientras recogía la lona que había dejado en el suelo y empezaba a doblarla, sin mirara a nadie.- Obaba se convertirá en una Dama instruida.
Frau Muller miro en rededor, Henrrieta ya marchaba hacia la casa, así que esa ultima frase solo podía dirigirse a ella. Miro a Hans, recorrió con la mirada a su benefactor, y empezó a pensar una respuesta que expresara lo exasperante que era que Obaba no se vistiera correctamente y que no conociera los principios de las buenas maneras.
Levanto la mano, se quito las gafas y las limpio con su pañuelo, volvió a ponérselas, aclaro la voz- Cof, cof- para llamar la atención de Hans que se alejaba de ella contando los pasos, poniendo la primera marca de distancia.- Este se levanto del sitio donde había clavado el primer banderín.- Vera, estoy muy agradecido por que me haya dado un hogar y un trabajo cuando nadie mas lo hizo- pauso para respirar con fuerza- Pero, como usted sabe fuera de estas puertas Obaba es vista...- Dejo la frase en el aire, la mirada de Hans Hendrich Bauer la perforaba fría como el hielo y dura como el acero.
-Fuera de estos muros, Hay un mundo muy basto-Dijo Hans- en buena parte de el Obaba va mas vestida de lo que las buenas costumbres marcan.
-Ya pero eso esos collares de cuentas evitan que los extraños puedan ver sus Senos- Dijo Frau Muller- y los chicos del pueblo...
Obaba canturreaba una canción mientras regresaba con el cubo vacío, paro antes de cruzar entre la línea de Visión entre Frau Muller y Hans. Era consciente de que interrumpía algo importante, pero aun así se acerco a Hans.
-Ya he dado de comer a los Velociraptores,-Dijo con una radiante sonrisa en la cara que marcaba sus ojuelos- Káiser casi le queita la comida a Pilatus, pero Maria Teresa se ha puesto entre ellos...
Hans levanto la mano, y Obaba cayo, conocía cada gesto de su padre adoptivo incluso mejor de lo que había conocido los de sus padres biológicos, y era consciente de que ocurría algo.
Hans la dijo con la mirada fija en su cara, que tal las lecciones de Alemán.
Obaba se relajo, -He practicado mucho y ya se escribir la Ipsilon,- dijo con una pizca de orgullo en su voz. y Miro Frau Muller para que ratificara lo dicho, esta asintió, parecía mas relajada.
-Bien, Mañana empezaras a leer- sentencio Hans, sin esperar respuesta se giro para seguir con la labor de clavar los dos banderines restantes.
Obaba ponte algo de ropa, que te vas a resfriar- Dijo Frau Muller, pero Obaba no la escuchaba estaba observando la diana, y tocando la pintura aun fresca.
Hans se aclaro la voz, lo hizo que tanto Obaba como Frau Muller se giraran hacia el,-Obaba, cuando salgas de la casa siempre has de llevar puesto una blusa, entendido.
Obaba miro a Hans y a Frau Muller y asintió.
Henrrieta venia acompañada del mozo de cuadra cargando las jabalinas, arcos, flachas, ballestas y los virotes...
Vamos, no te quedes parada, ayúdame- Dijo Henrrieta a Obaba que ya corría hacia ella.
Entra y coge asiento en este zeppelin a vapor... una nueva aventura está a punto de empezar y queremos que estés a nuestro lado como amante de los retrofuturismos y especialmente del steampunk. Nuestro lema es: NO ES UN DISFRAZ, ES UNA ACTITUD
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jueves, 20 de abril de 2017
jueves, 6 de abril de 2017
La familia Bauer. Cuarta parte. Obaba Bauer
Son muchas las anécdotas dignas de narrar sobre Hans y su familia, pero tal vez una de las mas llamativas sea la de Obabazulu, mas tarde conocida como Obaba Bauer, empezare por su semblanza para que mas tarde no haya lugar a confusiones.
Así que empezare diciendo que Obaba no se parecía a ningún miembro de la familia Bauer, y la razón es que era Adoptada, teme en la que ya entrare mas tarde, su cabello parecía un estropajo desmadejado cardado en esos rizos tan agrestes que tienen todos los nativos de áfrica, su piel era de color de ébano, era delgada y de busto diminuto, sus brazos delgados, pero fibrosos, con dedos largos y fuertes, sus piernas semejantes a sus brazos pero con numerosos raspones en las rodillas, antes de incorporarse en la familia Bauer, vestía según las tradiciones de su pueblo, La tribu Zulú, una falda de paño fino, de color encarnado, y unos largos collares que cubrían la mayor parte de su torso, un sombrero cónico de fibras vegetales entrelazadas era su único sombrero, y la mayor parte de su cabeza, los laterales y especialmente tras las orejas estaba afeitado, por motivos de higiene, el resto de su cabello estaba trenzado en trenzas que nacían en su frente seguían hasta su nuca, decenas de estas pequeñas trenzas.
Para no desviarme mucho del tema del relato diré que Obaba era una joven niña, que aun no había alcanzado la madurez ni la edad de matrimonio, no obstante y dado que su linaje podía ser trazado sin ninguna dificultad a Shaka, el gran rey y unificador de los clanes, era muy deseado por numerosos pretendientes, a los que ella despreciaba con una sonrisa sincera, pues la unión marital no entraba dentro de sus deseos, lo que ella deseaba en lo profundo de su corazón era ser una cazadora y guerero, algo que le estaba vedado por haber nacido fémina.
No obstante uno de los multiples hombres que conoció fue un explorador originario de Alvión, y es probable que ya conozcáis esta parte de la historia, por que Sir David Livingstone, la ha deformado cada vez que la ha narrado.
Lo cierto es que el Sr. Livingstone vio la oportunidad de enriquecerse gracias a Obaba, y le prometio toda clase de cosas si convencía a su familia para permitir paso seguro a las caravanas británicas, o por ayudarle en este o aquel asunto, pero Obaba descubrió que el explorador no tenia intención alguna de interceder por ella para que pudiera convertirse en guerrero, algo que la ofendió, y provoco que se enfrentara a el, en su campamento.
Ella le insulto y le hecho en cara que la hubiera utilizado, incluso amenazo con indisponer a su familia contra el y los ingleses. Fue entonces cuando la cosa que se complico, y David Livingstone vio la oportunidad de sacar partido a la situación , con ayuda de varios de sus hombres la redujo, y aprovechando la nocturnidad abandono sin ser visto las tierras de los zulúes y viajo al norte, donde esperaba vender a Obaba a Los Boers, Como ya he dicho Obaba era de importante linaje, y por tanto era valiosa como Rehén para los Bóer, que estaban en guerra con los Zulú, pero siendo como era ella una chica enérgica y combativa de bravo espíritu, se revelo la mayor parte del camino.
Fue así como cerca del territorio de los Boers consiguió escapar, aunque la alegría de la fuga fue escasa, pues no habiendo recorrido ni cien metros resvalo por un terraplén y se golpeo en la cabeza quedando sin sentido, cuando consigue recuperar el sentido, se encontraba atrapada nuevamente, pero en esta ocasión Livingstone, tenia planes nuevos para ella, dado que era indomable, carecia de valor como Rehén pero aun podía venderla como esclava, y se encontraba apunto de venderla a unos esclavistas cuando la vida de Obaba cambio de manera de Súbita.
Su rescate de las manos de los esclavistas fue una acción heroica de Hans H. Bauer, El intercambio de rehenes por dinero se hacia en una pequeña encrucijada de caminos, en la que había surgido una población, era un lugar de pasado común hacia la costa por mercaderes, y también hacia el interior del continente Africano, para ser mas exactos un puñado de edificios y chozas de construcción tan variopibta como precaria, hacia de taberna, alojamiento, almacenes y cuadras, en sus callejuelas y en la encrucijada de caminos había surgido un floreciente mercado, es en este lugar donde La expedión Austrica del Mariscal Steiner se encontraba detenida, la expedición tenia como objetivo poblar el ala africana de el museo de ciencias naturales, así como traer con vida nuevos especímenes al zoo de Viena, para esos objetivos habían sido contratados numerosos expertos, su mayoría cazadores, pero también geólogos, biólogos y Naturalistas.
No hace falte decir que uno de estos expertos era el Naturilista Tiroles Hans Hendrich Bauer. Este vio a varios de los hombres de confianza de Livingstone y no perdió la oportunidad de espiarlos con discrepción cuando se entrero de sus planes de vender a una princesa Zulú como mera esclava no perdió la oportunidad de fastidiarlo, pues su odio hacia el explorador era uno de los motores de su vida.
Siguió a los hombres de Livingstone hasta el lugar del intercambio y tan rápido como llego y reconoció a la muchacha que seria vendida como mercancía, arremetió contra ellos, la pelea fue fugaz, pues no eran muchos los que participaban en el intercambio, y el factor sorpresa le permitió obtener una gran ventaja, que acabo con la captura de la muchacha y dos de los tres hombres de Livingstone heridos de gravedad, cuando derribo sobre ellos unas cajas con municiones.
La chica inconsciente y drogada era como un fardo en sus hombros. no fue hasta el despuntar del día siguiente en una airada llanura, que Obaba recupero el conocimiento. Ella no hablaba la lengua Alemana, y el No hablaba el dialecto Zulú. pero con cierto esfuerzo y mímica mabos conprendieron quien o que había hecho el otro.
Hans quería llevarla de vuelta a territorio Zulú, pero Obaba quería ver mundo, cazar y dedicarse a la Guerra, cosas que no podría hacer si volvia con su tribu, así que insistió en acompañar a Hans a donde quiera que fuera, este intento darla esquinazo en multiples ocasiones, pero no fue capaz, el propósito de Obaba, era tan fuerte que no dejo de seguirle, esta persecución duro mas de tres semanas, muchaos de aquellos días fueron tranquilos, pero otros tantos estuvieron envueltos en cacerias y conflictos, en las que Obaba hizo numerosos recados para la expedición de Hans, cocino, acarreo bultos he hizo toda clase de labores, No fue hasta unos días antes del fin de la expedición que Hans se dio cuenta que se había acostumbrado a ver a aquella criatura aficana dando vueltas a su alrededor, y una vez llegados a Puerto ella seguía tan decidida a acompañar a Hans como lo había estado desde que se conocieron.
Los riegores del viaje no son muy relevantes Hans paso la mayor parte del tiempo catalogando muestras y especímenes, escribiendo cartas y algunas otras cosas, mientras que Obaba paso una de las experiencias mas emocionantes de su corta vida, para ella el despegue de la Aero Nave, "El Orgullo de Maria Teresa" fue para ella emocionante pero también tremendamente mareante pues el dirigible gano altitud muy rápidamente lo que provoco un severo mareo en la Joven Obaba, que estaba asomada por la balaustrada del mirador.
Hans hizo llamar al medico, y este como buen Austrico que era, se negó a tratar a una Esclava, aduciendo que la Joven debía estar en las bodegas y no en camarote, Hans entro en cólera, pero siendo como era un hombre reflexivo, -Vera usted, - dijo con un tono de seriedad- La joven es mi hija. por un instante se hizo el silencio, evaluó la mirada del doctor Sesemann y añadió- Adoptiva. Fue entonces cuando el doctor dio una píldora sobnifera a la joven y se retiro.
Poco después, cuando Llegaron a Innsbrucke Hans adopto formolmante a Obaba, muchos dicen que Hans se había encariñado con la niña, otros decían que era para que nadie pudiera reclamarla, no se cual es la verdad, pero si se que Hans no miente, y el momento que dijo que la niña era su hija adoptiva se vio obligado por su sentido de Ética a hacer esa mentira verdad.
Así que empezare diciendo que Obaba no se parecía a ningún miembro de la familia Bauer, y la razón es que era Adoptada, teme en la que ya entrare mas tarde, su cabello parecía un estropajo desmadejado cardado en esos rizos tan agrestes que tienen todos los nativos de áfrica, su piel era de color de ébano, era delgada y de busto diminuto, sus brazos delgados, pero fibrosos, con dedos largos y fuertes, sus piernas semejantes a sus brazos pero con numerosos raspones en las rodillas, antes de incorporarse en la familia Bauer, vestía según las tradiciones de su pueblo, La tribu Zulú, una falda de paño fino, de color encarnado, y unos largos collares que cubrían la mayor parte de su torso, un sombrero cónico de fibras vegetales entrelazadas era su único sombrero, y la mayor parte de su cabeza, los laterales y especialmente tras las orejas estaba afeitado, por motivos de higiene, el resto de su cabello estaba trenzado en trenzas que nacían en su frente seguían hasta su nuca, decenas de estas pequeñas trenzas.
Para no desviarme mucho del tema del relato diré que Obaba era una joven niña, que aun no había alcanzado la madurez ni la edad de matrimonio, no obstante y dado que su linaje podía ser trazado sin ninguna dificultad a Shaka, el gran rey y unificador de los clanes, era muy deseado por numerosos pretendientes, a los que ella despreciaba con una sonrisa sincera, pues la unión marital no entraba dentro de sus deseos, lo que ella deseaba en lo profundo de su corazón era ser una cazadora y guerero, algo que le estaba vedado por haber nacido fémina.
No obstante uno de los multiples hombres que conoció fue un explorador originario de Alvión, y es probable que ya conozcáis esta parte de la historia, por que Sir David Livingstone, la ha deformado cada vez que la ha narrado.
Lo cierto es que el Sr. Livingstone vio la oportunidad de enriquecerse gracias a Obaba, y le prometio toda clase de cosas si convencía a su familia para permitir paso seguro a las caravanas británicas, o por ayudarle en este o aquel asunto, pero Obaba descubrió que el explorador no tenia intención alguna de interceder por ella para que pudiera convertirse en guerrero, algo que la ofendió, y provoco que se enfrentara a el, en su campamento.
Ella le insulto y le hecho en cara que la hubiera utilizado, incluso amenazo con indisponer a su familia contra el y los ingleses. Fue entonces cuando la cosa que se complico, y David Livingstone vio la oportunidad de sacar partido a la situación , con ayuda de varios de sus hombres la redujo, y aprovechando la nocturnidad abandono sin ser visto las tierras de los zulúes y viajo al norte, donde esperaba vender a Obaba a Los Boers, Como ya he dicho Obaba era de importante linaje, y por tanto era valiosa como Rehén para los Bóer, que estaban en guerra con los Zulú, pero siendo como era ella una chica enérgica y combativa de bravo espíritu, se revelo la mayor parte del camino.
Fue así como cerca del territorio de los Boers consiguió escapar, aunque la alegría de la fuga fue escasa, pues no habiendo recorrido ni cien metros resvalo por un terraplén y se golpeo en la cabeza quedando sin sentido, cuando consigue recuperar el sentido, se encontraba atrapada nuevamente, pero en esta ocasión Livingstone, tenia planes nuevos para ella, dado que era indomable, carecia de valor como Rehén pero aun podía venderla como esclava, y se encontraba apunto de venderla a unos esclavistas cuando la vida de Obaba cambio de manera de Súbita.
Su rescate de las manos de los esclavistas fue una acción heroica de Hans H. Bauer, El intercambio de rehenes por dinero se hacia en una pequeña encrucijada de caminos, en la que había surgido una población, era un lugar de pasado común hacia la costa por mercaderes, y también hacia el interior del continente Africano, para ser mas exactos un puñado de edificios y chozas de construcción tan variopibta como precaria, hacia de taberna, alojamiento, almacenes y cuadras, en sus callejuelas y en la encrucijada de caminos había surgido un floreciente mercado, es en este lugar donde La expedión Austrica del Mariscal Steiner se encontraba detenida, la expedición tenia como objetivo poblar el ala africana de el museo de ciencias naturales, así como traer con vida nuevos especímenes al zoo de Viena, para esos objetivos habían sido contratados numerosos expertos, su mayoría cazadores, pero también geólogos, biólogos y Naturalistas.
No hace falte decir que uno de estos expertos era el Naturilista Tiroles Hans Hendrich Bauer. Este vio a varios de los hombres de confianza de Livingstone y no perdió la oportunidad de espiarlos con discrepción cuando se entrero de sus planes de vender a una princesa Zulú como mera esclava no perdió la oportunidad de fastidiarlo, pues su odio hacia el explorador era uno de los motores de su vida.
Siguió a los hombres de Livingstone hasta el lugar del intercambio y tan rápido como llego y reconoció a la muchacha que seria vendida como mercancía, arremetió contra ellos, la pelea fue fugaz, pues no eran muchos los que participaban en el intercambio, y el factor sorpresa le permitió obtener una gran ventaja, que acabo con la captura de la muchacha y dos de los tres hombres de Livingstone heridos de gravedad, cuando derribo sobre ellos unas cajas con municiones.
La chica inconsciente y drogada era como un fardo en sus hombros. no fue hasta el despuntar del día siguiente en una airada llanura, que Obaba recupero el conocimiento. Ella no hablaba la lengua Alemana, y el No hablaba el dialecto Zulú. pero con cierto esfuerzo y mímica mabos conprendieron quien o que había hecho el otro.
Hans quería llevarla de vuelta a territorio Zulú, pero Obaba quería ver mundo, cazar y dedicarse a la Guerra, cosas que no podría hacer si volvia con su tribu, así que insistió en acompañar a Hans a donde quiera que fuera, este intento darla esquinazo en multiples ocasiones, pero no fue capaz, el propósito de Obaba, era tan fuerte que no dejo de seguirle, esta persecución duro mas de tres semanas, muchaos de aquellos días fueron tranquilos, pero otros tantos estuvieron envueltos en cacerias y conflictos, en las que Obaba hizo numerosos recados para la expedición de Hans, cocino, acarreo bultos he hizo toda clase de labores, No fue hasta unos días antes del fin de la expedición que Hans se dio cuenta que se había acostumbrado a ver a aquella criatura aficana dando vueltas a su alrededor, y una vez llegados a Puerto ella seguía tan decidida a acompañar a Hans como lo había estado desde que se conocieron.
Los riegores del viaje no son muy relevantes Hans paso la mayor parte del tiempo catalogando muestras y especímenes, escribiendo cartas y algunas otras cosas, mientras que Obaba paso una de las experiencias mas emocionantes de su corta vida, para ella el despegue de la Aero Nave, "El Orgullo de Maria Teresa" fue para ella emocionante pero también tremendamente mareante pues el dirigible gano altitud muy rápidamente lo que provoco un severo mareo en la Joven Obaba, que estaba asomada por la balaustrada del mirador.
Hans hizo llamar al medico, y este como buen Austrico que era, se negó a tratar a una Esclava, aduciendo que la Joven debía estar en las bodegas y no en camarote, Hans entro en cólera, pero siendo como era un hombre reflexivo, -Vera usted, - dijo con un tono de seriedad- La joven es mi hija. por un instante se hizo el silencio, evaluó la mirada del doctor Sesemann y añadió- Adoptiva. Fue entonces cuando el doctor dio una píldora sobnifera a la joven y se retiro.
Poco después, cuando Llegaron a Innsbrucke Hans adopto formolmante a Obaba, muchos dicen que Hans se había encariñado con la niña, otros decían que era para que nadie pudiera reclamarla, no se cual es la verdad, pero si se que Hans no miente, y el momento que dijo que la niña era su hija adoptiva se vio obligado por su sentido de Ética a hacer esa mentira verdad.
jueves, 9 de marzo de 2017
La familia Bauer. Tercera parte Hans Hendrich Bauer
Tuve el honor de conocer a Hans en su primer viaje a La pérfida Albion, no era un viaje de placer, se le había exigido, durante su estancia en el Carió, a la vuelta de una larga expedición que viajara a Londres para entrevistarse con su el Dr. Livinston y su majestad, los soldados que habían tenido a bien llevar el mensaje no lo expresaron de manera tan educada como lo hago yo, de hecho profirieron numerosas amenazas y le apuntaron con sus sables algo que para dos de los seis soldados fue un error fatal.
Herr Bauer es un Naturalista, pero es un Naturalista de acción, le gusta explorar hasta la mas mina abertura en las colinas tomas muestras de tierra, flora y fauna para su registro, y son celebres sus peleas a brazo partido contra leonas y osos, algo que los soldados debían desconocer.
Es fácil menospreciar a Hans, al fin y al cabo es un hombre bajo y nervudo, velludo y vestido siempre con su sempiterna ropa tradicional del Tirol, sus pantalones de cuero hasta la pantorrilla y sus tirantes de cuero, en la región de la que procede, casi todos los hombres visten así, pero no por eso hay que burlarse de ellos, es mas en mi humilde opinión ese fue el gran error de esos jóvenes soldados.
herr Bauer, les lanzo una mirada, esta era una advertencia silenciosa, el insulto a sus ropas le había ofendido notablemente, entonces uno de los soldados zarandeo el sable delante del rostro del naturalista, el efecto fue muy distinto del que esperaban los soldados pues aquel soldado se vio enseguida doblado por la fuerza explosiva del naturalista que como dijo uno de los compañeros del difunto soldado, vio como una nervuda rodilla golpeaba con fuerza inusitada en sus pendientes reales, la mano aferraba la del soldado y la conducia, guiando la espada hacia sus propias tripas.
la imagen es hoy tan vivida como el dia que se produjo, el segundo soldado en reaccionar fue tan rápido como el primero, mucho entusiasmo pero poca practica, el Naturalista se zafo de el, le rodeo y le aprisiono con sus fuertes manos usándole de escudo contro el resto de los soldados que ahora disparaban contra su cautivo camarada, una, dos tres y cuatro balas ingles mancharon de escarlata la polvorienta casaca del soldado.
Lo ocurrido a continuación fue muy extraño, pues Herr Bauer se rindió y accedió a acompañar a los soldados a Londres, pero no en condición de cautivo sino de Invitado, Yo fui testigo de ello, la charla con los dignatarios ingleses y franceses afincados en el Cairo, los medios de prensa europeos, y claro esta el documento firmado.
Aun a dia de hoy pienso que el Naturalista dispone a su servicio de un angel guardian o talvez de un secreto tremendo sobre alguien importante, o simple y llana hechicería africana, aunque se que en realidad es el Aura de confianza emana, tan densa que se podría cortar con un cuchillo.
Consegui embarcarme en el Zepellin militar, y orgullo de la reina llamado el conquistador real, el mismo dirigible en el que transportaban al Naturalista hasta Londres, el viaje fue casi tranquilo, el capitán un hombre de mundo se hacia rodear de buenos tripulantes, y usaba sus ratos libres para jugar a croquet en el almacen, este juego fue el único motivo de diversión en el que coincidi con el Naturalista.
El capitán gustaba de tener nuevos rivales. y es por ese motivo por el que yo y el cautivo fuimos invitados para jugar en tres ocasiones, En las dos primeras el capitán gano con solvencia, la tercera jamas llego a concluir.
El Cinquestador real, fue atacado durante nuestro juego, el capitán abando el juego a la mitad para ir al puente, un navío pirita se había aproximado y había empezado el asedio, el zepellin pirata era una nave pequeña y manejable que había descendido de entre las nubes y se había colocado en nuestro punto ciego, el abordaje fue rápido y la lucha en el interior del aéreo navío fue cruenta, yo me quede rezagado, mientras Herr Bauer avanzaba por el navío con la maza de croquet en la mano, no volví a verle a el y a el Capitán hasta que el asalto fue repelido, la escena era dantesca, el pasillo de metal estaba plagado de sangre, el cuerpo de un tripulante yacía en el suelo, sentado contra la pared, con su cabeza rota de parte a parte, al doblar la esquina vi a Hans, fumaba en pipa, a su alrededor había un sin fin de cuerpos, y todo estaba plagado de salpicadoras de sangre, pude ver que la mayor parte de los cuerpos eran de piratas, pero no aprecie ni cortes ni balazos en sus muertos cuerpos, entonces recaí en el mazo de croquet, roto y descartado a un lado, ensangrentado. Herr Bauer me miro, dio una calada lenta y profunda a su pipa, y dijo con voz cavernosa, -Mi hermana me va a matar, ella me regalo estos Lederhosen.
No volvimos a mencionar lo ocurrido durante todo el viaje, aunque el capitán, como supe después regalo a Herr Bauer el roto mazo de croquet, enmarcado, con una placa de latón, que rezaba así - "Por su gran aportación al juego del Croquet Defensivo"- y como he sabido de manera mas reciente ese presente se encuentra colgado en las paredes de Rote Rose, para recordar algo a quien se enfrente a los Bauer. y ese algo para mi esta muy claro, -"Mas vale que nos mates o lo lamentaras".
Su llegada a Londres no paso desapercibida, tan pronto como aterrizo un destacamento de casacas rojas estaba esperando para escoltarle, pero también una muchedumbre, al fin y al cabo ese hombre era el descubridor de tierra hueca, un mundo entero talvez mas grande que las islas británicas aun por explorara y colonizar.
Los periódicos, incluyendo el mio dieron parte de la noticia, y eso dejo a la corona con las manos un poco atadas, No era un secreto que Hans Hendrich Bauer odiaba a la corona británica y que la corona lo odiaba a el, en muchas ocasiones se le había exguido que guiara a los exploradores Britanos a tierra hueca, o que revelara la entrada a este lugar, y se había negado.
La entrevista con su majestad no se hizo esperar, el insistió en verla de inmediato, para poder marcharse de la Perfida Albión antes del próximo amanecer.
Los ministros de protocolo insistieron en que descansara y se aseara y le llevaron a un alojamiento custodiado por soldados, cuando a la mañana siguiente fueron a buscarle le encontraron asomado en el balcón de la residencia sentado en el poyete fumando su pipa de hueso y con las mismas ensagretadas ropas que había traído, ola a sudor, a sangre y a suciedad.
- Señor Bauer, cámbiese de ropas para la audiencia con su majestad- dijo uno de los encargados de protocolo- esas ropas que viste no son aptas- El tono del funcionario fue correcto aunque temeroso, el Aspecto del sonriente Hans debía ser terrible con su pelo leonino cubierto de salpicaduras de sangre seca.
- Estoy listo para ver a esa tal Victoria, pero no vere al Herr Livinston amenos que este este empalado en una pica- dijo con una sonrisa de oreja a oreja, mientras limpiaba la pipa con su meñique, dejando caer la ceniza contra el blasón de la corona, en lo que el funcionario denomino, según mis notas de la entrevista, como un muy sacrielego acto de desidia.
La reunión se realizo a medio día en un salón de piedra, con enormes ventanales, una miríada de lacayos había preparado el lugar para la entrevista, por orden de Sir livinston se había adornado con flores y pieles de animales por el suelo, mapas y otros muchos objetos que el consideraba apropiados.
Hans Hendrich Bauer arrugo la nariz tan pronto como llego a la sala, los dignatarios Britanos se agolpaban allí, y Livinston vestia como un caballero, un acto que no paso desapercibido para en Naturalista Tiroles.
Los cuchicheos sobre el espacto de Herr Bauer fueron creciendo hasta volverse una cacofonía, y no se acallaron Hasta que la reina hizo acto de presencia. esta llego vestida con numerosas capas de ropa y como posteriormente afirmo Herr Bauer parecía una cabaretera emperifollada hasta las cejas, en lo que los medios británicos recojieron como el mas sublime vestuario jamas usado.
La entrevista fue lenta, pues Herr Bauer se negó a responder a las numerosas preguntas que le formularon y las respuesta que dio fueron todas en la lengua que usan los germanos del Tirol, aunque yo soy consciente que habla ingles y francés con fluidez, pues yo mismo había conversado en ambos idiomas con el.
La muchedumbe se redujo, hasta que solo quedaron una decena de personas, el propio Livinston se marcho aludiendo que nunca se había sentido tan ultrajado, y muchos le acompañaron, Habían pasado tres cuartos de hora y la comida se serviría pronto...
Entonces Hans hablo, lo hizo con un ingles académico, saludando en voz baja al catedrático de geografía de Oxford quien ya hacia rato había tomado asiento, hablaron despacio, intercambiando frases de cortesía. Fue entonces cuando la Reina ofendida por el comportamiento del naturalista exploto y a gritos le exigió- Bauer, por que se ha negado a hablar hasta ahora- La furia era patente en su voz- es que acaso no sabéis quien soy?
Hans se giro lentamente, saco la pipa de su bolsillo y la tabaquera y empezó a rellenar la pipa, con extrema lentitud, encendió un fósforo contra la suela de su zapato, dio una calda y expulso el humo haciendo una serie de anillos.
-Se quien sois, pero no sois mi reina- dijo con la educación de la que era capaz cuando lo proponía- Deje claro a vuestros lacayos que hablaría con vos cuando la cabeza de Herr Livinston estuviera en un pica y no antes. ¿acaso no os trasmitieron mis demandas?- La voz de Hans Hendrich Bauer sonaba pausada y tranquila, como si el acto de poner cabezas en picas fuera natural para el.
-¿que es esa insolencia? - espeto la monarca- El Sr. Livinston es un fiel súbdito y gran servidor de la corona, ¿Qué afrentas os a causado?
-Herr Livinston fue invitado a mi casa para trasmitir vuestra primera propuesta, y yo le recibí, y rechace su propuesta- el tono de voz bajo- siendo mi huésped habiendo comido mi comida y bebido mi vino, intento forzar a mi hermana quien le rechazo, no contento con esta afrenta el y sus acompañantes ofendieron y se burlaron de mis sirvientes, y cuando les solicite que se marcharan de mis tierras me amenazaron,- una pausa se hizo casi interminable- Solo cuando solté a los Velocirraptores huyo de mi hogar para no volver.
La reina quedo en silencio, mascullando una respuesta, entonces por fin la intrusión de los criados portando sanwiches, relajo el ambiente.
-Si todo cuanto dices es cierto, y no digo que lo sea, tenéis razones para odiarle, y podéis pedir a la justicia que responda, lo dispondré todo.- Anuncio.
-No- Bramo Bauer- No existe justicia en este país que acepte. Su cabeza en una pica ese es el castigo que merece.
La reina que ya había teneido tiempo de valorar a su interlocutor y decidió desviar el tema, pues parecía que no podría razonar sobre aquel punto.- entonces guiad a otros de mis hombres a tierra hueca, os daré todo cuanto deseéis.
El catedrático de Oxford, viejo conocido de la familia Bauer, exclamo a voz en grito- Deliciosos entrepanes- mientras miraba con rotundidad a la reina y Hans de manera alternativa.
Hans que se había tensado tremendamente, soltó una carcajada ante la intervención del catedrático, este acababa de salvar a su reina de meter de nuevo el pie en un hoyo del que no podría sacarlo, por que solo había una cosa que Hans quería y la reina, ni nadie podía dárselo, Mas tarde el catedrático le diría a la reina que Hans tuvo un hermano mayor que callo defendiendo el Tirol de las tropas que su predecesora había enviado a conquistar el Tirol.
Hans se dio la vuelto, y empezó a caminar lentamente, hacia la puesta,- Lo único que quiero que puedas darme es volver a mi hogar....- cuando ya casi había llegado a la puerta se paro, giro la cabeza y grito- Y la cabeza de Herr Linvinston sobre mi chimenea- la carcajada que soltó a continuación fue tremenda, profunda y cavernosa, revoto en las paredes y lleno la estancia.
Las zancadas de Bauer crecieron por los pasillos, hasta encontrar la salida del fastuoso palacio, y no paro de caminar pese a la lluvia del exterior, sus zancadas eran tan rápidas que los soldados no fueron capaces de impedirle su marcha.
desde la ventana del salón observe como marchaba bajo la lluvia, un coche de punto le transporto hasta la casa del embajador de Austria, y al día siguiente voló de vuelta a Cario.
Herr Bauer es un Naturalista, pero es un Naturalista de acción, le gusta explorar hasta la mas mina abertura en las colinas tomas muestras de tierra, flora y fauna para su registro, y son celebres sus peleas a brazo partido contra leonas y osos, algo que los soldados debían desconocer.
Es fácil menospreciar a Hans, al fin y al cabo es un hombre bajo y nervudo, velludo y vestido siempre con su sempiterna ropa tradicional del Tirol, sus pantalones de cuero hasta la pantorrilla y sus tirantes de cuero, en la región de la que procede, casi todos los hombres visten así, pero no por eso hay que burlarse de ellos, es mas en mi humilde opinión ese fue el gran error de esos jóvenes soldados.
herr Bauer, les lanzo una mirada, esta era una advertencia silenciosa, el insulto a sus ropas le había ofendido notablemente, entonces uno de los soldados zarandeo el sable delante del rostro del naturalista, el efecto fue muy distinto del que esperaban los soldados pues aquel soldado se vio enseguida doblado por la fuerza explosiva del naturalista que como dijo uno de los compañeros del difunto soldado, vio como una nervuda rodilla golpeaba con fuerza inusitada en sus pendientes reales, la mano aferraba la del soldado y la conducia, guiando la espada hacia sus propias tripas.
la imagen es hoy tan vivida como el dia que se produjo, el segundo soldado en reaccionar fue tan rápido como el primero, mucho entusiasmo pero poca practica, el Naturalista se zafo de el, le rodeo y le aprisiono con sus fuertes manos usándole de escudo contro el resto de los soldados que ahora disparaban contra su cautivo camarada, una, dos tres y cuatro balas ingles mancharon de escarlata la polvorienta casaca del soldado.
Lo ocurrido a continuación fue muy extraño, pues Herr Bauer se rindió y accedió a acompañar a los soldados a Londres, pero no en condición de cautivo sino de Invitado, Yo fui testigo de ello, la charla con los dignatarios ingleses y franceses afincados en el Cairo, los medios de prensa europeos, y claro esta el documento firmado.
Aun a dia de hoy pienso que el Naturalista dispone a su servicio de un angel guardian o talvez de un secreto tremendo sobre alguien importante, o simple y llana hechicería africana, aunque se que en realidad es el Aura de confianza emana, tan densa que se podría cortar con un cuchillo.
Consegui embarcarme en el Zepellin militar, y orgullo de la reina llamado el conquistador real, el mismo dirigible en el que transportaban al Naturalista hasta Londres, el viaje fue casi tranquilo, el capitán un hombre de mundo se hacia rodear de buenos tripulantes, y usaba sus ratos libres para jugar a croquet en el almacen, este juego fue el único motivo de diversión en el que coincidi con el Naturalista.
El capitán gustaba de tener nuevos rivales. y es por ese motivo por el que yo y el cautivo fuimos invitados para jugar en tres ocasiones, En las dos primeras el capitán gano con solvencia, la tercera jamas llego a concluir.
El Cinquestador real, fue atacado durante nuestro juego, el capitán abando el juego a la mitad para ir al puente, un navío pirita se había aproximado y había empezado el asedio, el zepellin pirata era una nave pequeña y manejable que había descendido de entre las nubes y se había colocado en nuestro punto ciego, el abordaje fue rápido y la lucha en el interior del aéreo navío fue cruenta, yo me quede rezagado, mientras Herr Bauer avanzaba por el navío con la maza de croquet en la mano, no volví a verle a el y a el Capitán hasta que el asalto fue repelido, la escena era dantesca, el pasillo de metal estaba plagado de sangre, el cuerpo de un tripulante yacía en el suelo, sentado contra la pared, con su cabeza rota de parte a parte, al doblar la esquina vi a Hans, fumaba en pipa, a su alrededor había un sin fin de cuerpos, y todo estaba plagado de salpicadoras de sangre, pude ver que la mayor parte de los cuerpos eran de piratas, pero no aprecie ni cortes ni balazos en sus muertos cuerpos, entonces recaí en el mazo de croquet, roto y descartado a un lado, ensangrentado. Herr Bauer me miro, dio una calada lenta y profunda a su pipa, y dijo con voz cavernosa, -Mi hermana me va a matar, ella me regalo estos Lederhosen.
No volvimos a mencionar lo ocurrido durante todo el viaje, aunque el capitán, como supe después regalo a Herr Bauer el roto mazo de croquet, enmarcado, con una placa de latón, que rezaba así - "Por su gran aportación al juego del Croquet Defensivo"- y como he sabido de manera mas reciente ese presente se encuentra colgado en las paredes de Rote Rose, para recordar algo a quien se enfrente a los Bauer. y ese algo para mi esta muy claro, -"Mas vale que nos mates o lo lamentaras".
Su llegada a Londres no paso desapercibida, tan pronto como aterrizo un destacamento de casacas rojas estaba esperando para escoltarle, pero también una muchedumbre, al fin y al cabo ese hombre era el descubridor de tierra hueca, un mundo entero talvez mas grande que las islas británicas aun por explorara y colonizar.
Los periódicos, incluyendo el mio dieron parte de la noticia, y eso dejo a la corona con las manos un poco atadas, No era un secreto que Hans Hendrich Bauer odiaba a la corona británica y que la corona lo odiaba a el, en muchas ocasiones se le había exguido que guiara a los exploradores Britanos a tierra hueca, o que revelara la entrada a este lugar, y se había negado.
La entrevista con su majestad no se hizo esperar, el insistió en verla de inmediato, para poder marcharse de la Perfida Albión antes del próximo amanecer.
Los ministros de protocolo insistieron en que descansara y se aseara y le llevaron a un alojamiento custodiado por soldados, cuando a la mañana siguiente fueron a buscarle le encontraron asomado en el balcón de la residencia sentado en el poyete fumando su pipa de hueso y con las mismas ensagretadas ropas que había traído, ola a sudor, a sangre y a suciedad.
- Señor Bauer, cámbiese de ropas para la audiencia con su majestad- dijo uno de los encargados de protocolo- esas ropas que viste no son aptas- El tono del funcionario fue correcto aunque temeroso, el Aspecto del sonriente Hans debía ser terrible con su pelo leonino cubierto de salpicaduras de sangre seca.
- Estoy listo para ver a esa tal Victoria, pero no vere al Herr Livinston amenos que este este empalado en una pica- dijo con una sonrisa de oreja a oreja, mientras limpiaba la pipa con su meñique, dejando caer la ceniza contra el blasón de la corona, en lo que el funcionario denomino, según mis notas de la entrevista, como un muy sacrielego acto de desidia.
La reunión se realizo a medio día en un salón de piedra, con enormes ventanales, una miríada de lacayos había preparado el lugar para la entrevista, por orden de Sir livinston se había adornado con flores y pieles de animales por el suelo, mapas y otros muchos objetos que el consideraba apropiados.
Hans Hendrich Bauer arrugo la nariz tan pronto como llego a la sala, los dignatarios Britanos se agolpaban allí, y Livinston vestia como un caballero, un acto que no paso desapercibido para en Naturalista Tiroles.
Los cuchicheos sobre el espacto de Herr Bauer fueron creciendo hasta volverse una cacofonía, y no se acallaron Hasta que la reina hizo acto de presencia. esta llego vestida con numerosas capas de ropa y como posteriormente afirmo Herr Bauer parecía una cabaretera emperifollada hasta las cejas, en lo que los medios británicos recojieron como el mas sublime vestuario jamas usado.
La entrevista fue lenta, pues Herr Bauer se negó a responder a las numerosas preguntas que le formularon y las respuesta que dio fueron todas en la lengua que usan los germanos del Tirol, aunque yo soy consciente que habla ingles y francés con fluidez, pues yo mismo había conversado en ambos idiomas con el.
La muchedumbe se redujo, hasta que solo quedaron una decena de personas, el propio Livinston se marcho aludiendo que nunca se había sentido tan ultrajado, y muchos le acompañaron, Habían pasado tres cuartos de hora y la comida se serviría pronto...
Entonces Hans hablo, lo hizo con un ingles académico, saludando en voz baja al catedrático de geografía de Oxford quien ya hacia rato había tomado asiento, hablaron despacio, intercambiando frases de cortesía. Fue entonces cuando la Reina ofendida por el comportamiento del naturalista exploto y a gritos le exigió- Bauer, por que se ha negado a hablar hasta ahora- La furia era patente en su voz- es que acaso no sabéis quien soy?
Hans se giro lentamente, saco la pipa de su bolsillo y la tabaquera y empezó a rellenar la pipa, con extrema lentitud, encendió un fósforo contra la suela de su zapato, dio una calda y expulso el humo haciendo una serie de anillos.
-Se quien sois, pero no sois mi reina- dijo con la educación de la que era capaz cuando lo proponía- Deje claro a vuestros lacayos que hablaría con vos cuando la cabeza de Herr Livinston estuviera en un pica y no antes. ¿acaso no os trasmitieron mis demandas?- La voz de Hans Hendrich Bauer sonaba pausada y tranquila, como si el acto de poner cabezas en picas fuera natural para el.
-¿que es esa insolencia? - espeto la monarca- El Sr. Livinston es un fiel súbdito y gran servidor de la corona, ¿Qué afrentas os a causado?
-Herr Livinston fue invitado a mi casa para trasmitir vuestra primera propuesta, y yo le recibí, y rechace su propuesta- el tono de voz bajo- siendo mi huésped habiendo comido mi comida y bebido mi vino, intento forzar a mi hermana quien le rechazo, no contento con esta afrenta el y sus acompañantes ofendieron y se burlaron de mis sirvientes, y cuando les solicite que se marcharan de mis tierras me amenazaron,- una pausa se hizo casi interminable- Solo cuando solté a los Velocirraptores huyo de mi hogar para no volver.
La reina quedo en silencio, mascullando una respuesta, entonces por fin la intrusión de los criados portando sanwiches, relajo el ambiente.
-Si todo cuanto dices es cierto, y no digo que lo sea, tenéis razones para odiarle, y podéis pedir a la justicia que responda, lo dispondré todo.- Anuncio.
-No- Bramo Bauer- No existe justicia en este país que acepte. Su cabeza en una pica ese es el castigo que merece.
La reina que ya había teneido tiempo de valorar a su interlocutor y decidió desviar el tema, pues parecía que no podría razonar sobre aquel punto.- entonces guiad a otros de mis hombres a tierra hueca, os daré todo cuanto deseéis.
El catedrático de Oxford, viejo conocido de la familia Bauer, exclamo a voz en grito- Deliciosos entrepanes- mientras miraba con rotundidad a la reina y Hans de manera alternativa.
Hans que se había tensado tremendamente, soltó una carcajada ante la intervención del catedrático, este acababa de salvar a su reina de meter de nuevo el pie en un hoyo del que no podría sacarlo, por que solo había una cosa que Hans quería y la reina, ni nadie podía dárselo, Mas tarde el catedrático le diría a la reina que Hans tuvo un hermano mayor que callo defendiendo el Tirol de las tropas que su predecesora había enviado a conquistar el Tirol.
Hans se dio la vuelto, y empezó a caminar lentamente, hacia la puesta,- Lo único que quiero que puedas darme es volver a mi hogar....- cuando ya casi había llegado a la puerta se paro, giro la cabeza y grito- Y la cabeza de Herr Linvinston sobre mi chimenea- la carcajada que soltó a continuación fue tremenda, profunda y cavernosa, revoto en las paredes y lleno la estancia.
Las zancadas de Bauer crecieron por los pasillos, hasta encontrar la salida del fastuoso palacio, y no paro de caminar pese a la lluvia del exterior, sus zancadas eran tan rápidas que los soldados no fueron capaces de impedirle su marcha.
desde la ventana del salón observe como marchaba bajo la lluvia, un coche de punto le transporto hasta la casa del embajador de Austria, y al día siguiente voló de vuelta a Cario.
jueves, 8 de septiembre de 2016
La famila Bauer. Segunda parte - Henrrieta
Henrrieta era una persona excepcional en muchos sentidos.
Era mas alla de toda duda razonable la primera Jokey mujer de las competiones germanas de carreras de dinosaurios, tambien considerablemente hermosa pese a su poco prominente busto y escasa altura, todo ello era contrapesado con una presencia radiente y magnetica que arraia las miradas, peobablemente por eso, se descubrio con tremenda celeridad sus relaciones mas que amistosas con miembros de su propio sexo.
En mas de una ocasión, cuando los Bauer aun vivian en Inisburg, Hans fue asaltado por rumoradores, que comentaban por los ricones o por vecinos preocupados que daban consejos.
Su respuesta siempre fue la misma. "He visto parejas de leonas en el Sherengueti con el mismo comportamiento que mi hermana, y si al Leon no le importaba, a mi tampoco".
Esta respuesta fue dicha tan frecuentemente que por un corto espacio de tiempo todos los habitantes de dicha ciudad parecian saber donde quedaba dicho lugar y que era.
Algun tiempo despues, ni poco, ni mucho, ambos hermanos se trasladaron a Rote Rose. En las cercanias de Rosedorf, en el corazón del tirol Helvetico.
Alli los rumores llegaron igual, y la respuesta fue la misma.
Un dia en que Hans Hendrich Bauer se encontraba en el pueblo, al regreso de su ultima expedición, un grupo de Prohombres del pueblo salio a su encuentro.
Herr Hans- llamo el alcalde- tenemos que hablar.
Alcalde Meller- saludo a la par de un leve asentimiento de saludo con la cabeza.
Vuestra hermana es un mal ejemplo para las jovenes...- el alcalde interpreto la mirada de Herr Bauer, y en roconocimiento de esta y con voz duditativa apostillo con tono duditativo- tenemos que hablar. ¿Si no le parece mal?
Hans evaluo a los himbres del grupo. Estaba el alcalde, el sargento de la guardia voluntaria y el eclesiatico del pueblo.
Aclaro su voz, y tras una breve pausa dijo- Cabelleros, acabo de volver de una interminable expedión en Africa,me gustaria llegar a mi casa y descansar, pero les invito a que me acompañen en la cena de hoy.- Y sin esperar respuesta gargo a su espalda los fardos que habia apoyado en el suelo y se marcho por Roterose weg.
Aquella noche la cena fue concurrida los trees prohombres del pueblo se presentaron con sus esposas.
La cena fue alegre, la conversación vivaz, aunque no fuera muy interesante, despues las mujeres se retiraron a jugar al Rummy, y los hombres dirigieron sus atenciones al Tabaco.
Antes de que nadie sacara el tema de conversación, fue el propio Hans el que lo afronto.
Si prometo que mi hermana sera mas discreta con sus amorios, ustedes seran mas compresivos.
Y asi se zanjo el asunto.
jueves, 25 de agosto de 2016
La familia Bauer. Primera parte - Rote Rose.
Henrrieta Bauer, hermana del ilustre naturalista Hans Hendrich Bauer, corre en su tercera carrera profesional en el hipodromo de QuadSee, a la orillas del lago, es una tarde de otoño lluviosa y con niebla, hoy veremos a una emocionante carrera.
pom pom pom... los pasos de los animales acercandose a sus cajones resuenan con eco ensordecedor.
-Con color verde Henrrieta bauer montando a lomos de un parasaroforus Hembra de dos años y unas cinco toneladas y media, Llamada "Orgullo Alpino", que corre por segunda vez en los circuitos profesionales, y que en su primera carrera quedo Colocado...
La voz del comentarista ceso, la lluvia paro, la niebla persiste y se hace mas densa y gris, el clamor del publico reunido en las gradas bajo los paraguas.
Sono la campana, los cajones se abrieron y la incesante voz del comentarista arremetio de nuevo.
- Gravedad cero va en cabeza, seguido de cerca por Tramposo y en tercer lugar Edelweis... pero parece que Orgullo Alpino va en ultimo lugar descolgado del peloton, y ahí llega el pelotón a la recta de contrameta... y alli esta Orgullo Alpino atajando distancia al pelotón, se acerca por los palos, y apcanza la tercera posición justo detras de Tramposo, que empieza a perder resuello, Gravedad Cero va en cabeza separandose por dos cuerpos del pelotón seguido de cerca por Orgullo Alpino que se acerca a la meta como alma que lleva el diablo, acercandose al primer puesto y dejando atras al Pelotón.
Un silencio breve, las nubes se abrieron, y en la recta final ya solo competian dos animales, Orgullo Alpino y el favorito Gravedad cero.
- Y ya estan en los ultimos metros de la carrera y es finalmente Orgullo Alpino el que cruza primero la linea de meta, seguido de cerca por Gravedad cero y Edelweis en tercer lugar. Damas y caballeros esta a sido una emocionante carrera en el circuito Helvetico de carreras.
Orgullo Alpino estaba en su box del establo de la finca de Rote Rose, henrrieta bauer habia cambiado el traje de jokey por el Drinld verde con delantal de cuadros blancos y verdes, que solia usar en casa, dejo su sombrero de lana verde colgado en gancho en el exterior del box y cojio el cubo con agua y el cepillo en su interior, y entro en el box donde el animal esperaba su cepillado, cuando se disponia a empezar la tarea una mano la aferro por la muñeca, mientras una potente y grave voz surgia de su espalda, muy cerca de ella- Hermanita, deja eso, ya me encargo yo. Ella replico con voz algo mas aguda de lo frecuente me has asustado, Cuando has vuelto de tierra hueca?.
Se hizo una pausa breve, se miraron de arriba abajo un momento, el reencuentro de los dos hermanos, era emotivo, fue Hendrich el primero en recuperar la compostura.
Carraspeo, se aliso la camiso de cuadros rojos y blancos, y los Lederhosen marrones pendian de sus hombros, suspendidos por los tirantes de cuero, entonces su cavernosa voz sono de nuevo.- Acabo de regresar de la expedición, he traido algunos especimenes, Quieres verlos?
Henrrieta dejo el cubo en el suelo, y acompaño a su hermano, recogieron sus sombreros y salieron a la noche fria y humeda de la montaña, cruzaron hasta el siguiente edificio del complejo, entraron en el y avanzaron por el largo pasillo rodeado de Boxes de dinosaurios, llego hasta el ultimo un calor radiante de unas modernas lamparas de vapor calentaban cuatro enormes huebos de saurio, Hans Hendrich señalo los huebos. - Aqui estan los nuevos especimenes, son Protoceratops, o lo seran si llegan a termino.
Hans se dio la vuelta y empezo a caminar a buen paso hacia el establo principal, cogio el cubo y empezo a cepillar las escams de Orgullo Alpino, cepillo cuidadosamente el cuello del animal, canturreando una canción.
Henrrieta Bauer cogio un taburete, lo arrastro lenta y cuidadosamente el taburete hasta la entrada del box, y lo coloco cerca del muro de madera y se sento a mirar los huebos, pasaron varios minutos, y le parecia que victoria de las carreras del dia anterior habia ocurrido hacia mucho tiempo, y sin embargo no podia evitar pensar en cuando Hans habia vuelto de tierra hueca con el huebo que mas adelante se convertiria en Orgullo Alpino, el unico de siete huebos que no se malogro.
Hans se desperto por la mañana en su cama, al primer toque del Alba. la noche habia sido larga. despues de cepillar al animal, volvio a mirar los huebos y aprobecho para hechar una manta sobre su hermana, que al amanacer sigue sentada y dormida en el taburete.
Camino por la casa, intentando recordar la ultima vez que estubo en ella, hacia cinco meses de su ultima estamcia y solo habia estado unos pocos dias, antes de volver a tierra hueca, y ahora los recuerdos le abrumaban.
Recordo el accidente hace siete años, cuando sus padres murieron en aquel incendio, y el entierro en el jardin, aquel dia habia sido extraño, el habia regresado de africa, la expedición habia sido larga y muy peligrosa, y a su regreso se encontro con la marcha funebre, todos los asistentes vestian trajes de domingo y bandas de luto y el aun vestia sus sempiternos pantalones de cuero y su camisa de cuadros.
Avanzo algunos pasos por el salon de la casa de madera, llego a la chimenea y miro la repisa llena de premios, extendio la mano para tocar una placa conmemorativa, y recordo la entrega de premios en la sociedad de exploradores de Londres, todos aquellos caballeros y damas vestidos con galas de fiesta, y el con sun lederhosen mas largos medias gruesas y camisa blanca, su sempiterne sombrero alpino de color verde y la extraña estampa recibiendo aquellos honores por sus descubrimientos en tierra hueca, se sentia incomodo con el corbatin de lana negra y el chaleco de terciopelo negro.
La pelea que surgio en la recepción posterior fue memorable y no acabo hasta que el tumbo de un gancho a la mandibula al doctor Livinston, y este dejo caer la bola del mundo que sostenia con sus dos brazos sobre su cabeza.
Henrrieta se desperto con una manta hechada sobre sus hombros y un dolor corporal generalizado, dormir sentada en un taburete no era bueno para el, pero no podia evitarlo, ver incubarse huebos de saurio sacaba lo mas maternal de su ser, el olor del Early Grey inundo el aire de manera reconfortante, Hansel, el mozo de cuadra, venia con su habilual arrastrar de pies, cargaba con un cubo con agua, cepillos de puas de metal soga, riendas y alforjas, y en una de sus manos una taza de peltre con el oloroso y calido liquido, apoyo la taza, no sin dificultades, en la puerta del Box.
Henrrieta cogio la aun humeante taza por la encitada asa, dio un largo y calido trago, se levanto y estiro todo su cuerpo, deseando que las molestias de la mala postura desaparecieran por aste de magia, entonces, y solo entonces se dio cuenta de que los huebos se estaban moviendo, dos de ellos no paraban de entrechocar entre si, botar y agrietarse, rapidamente henrrienta dio un grito de aviso, y todos los ocupante de Rote Rose acudieron a ver el nacimiento.
Fin de la primera parte.
pom pom pom... los pasos de los animales acercandose a sus cajones resuenan con eco ensordecedor.
-Con color verde Henrrieta bauer montando a lomos de un parasaroforus Hembra de dos años y unas cinco toneladas y media, Llamada "Orgullo Alpino", que corre por segunda vez en los circuitos profesionales, y que en su primera carrera quedo Colocado...
La voz del comentarista ceso, la lluvia paro, la niebla persiste y se hace mas densa y gris, el clamor del publico reunido en las gradas bajo los paraguas.
Sono la campana, los cajones se abrieron y la incesante voz del comentarista arremetio de nuevo.
- Gravedad cero va en cabeza, seguido de cerca por Tramposo y en tercer lugar Edelweis... pero parece que Orgullo Alpino va en ultimo lugar descolgado del peloton, y ahí llega el pelotón a la recta de contrameta... y alli esta Orgullo Alpino atajando distancia al pelotón, se acerca por los palos, y apcanza la tercera posición justo detras de Tramposo, que empieza a perder resuello, Gravedad Cero va en cabeza separandose por dos cuerpos del pelotón seguido de cerca por Orgullo Alpino que se acerca a la meta como alma que lleva el diablo, acercandose al primer puesto y dejando atras al Pelotón.
Un silencio breve, las nubes se abrieron, y en la recta final ya solo competian dos animales, Orgullo Alpino y el favorito Gravedad cero.
- Y ya estan en los ultimos metros de la carrera y es finalmente Orgullo Alpino el que cruza primero la linea de meta, seguido de cerca por Gravedad cero y Edelweis en tercer lugar. Damas y caballeros esta a sido una emocionante carrera en el circuito Helvetico de carreras.
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| (Orgullo Alpino) |
Orgullo Alpino estaba en su box del establo de la finca de Rote Rose, henrrieta bauer habia cambiado el traje de jokey por el Drinld verde con delantal de cuadros blancos y verdes, que solia usar en casa, dejo su sombrero de lana verde colgado en gancho en el exterior del box y cojio el cubo con agua y el cepillo en su interior, y entro en el box donde el animal esperaba su cepillado, cuando se disponia a empezar la tarea una mano la aferro por la muñeca, mientras una potente y grave voz surgia de su espalda, muy cerca de ella- Hermanita, deja eso, ya me encargo yo. Ella replico con voz algo mas aguda de lo frecuente me has asustado, Cuando has vuelto de tierra hueca?.
Se hizo una pausa breve, se miraron de arriba abajo un momento, el reencuentro de los dos hermanos, era emotivo, fue Hendrich el primero en recuperar la compostura.
Carraspeo, se aliso la camiso de cuadros rojos y blancos, y los Lederhosen marrones pendian de sus hombros, suspendidos por los tirantes de cuero, entonces su cavernosa voz sono de nuevo.- Acabo de regresar de la expedición, he traido algunos especimenes, Quieres verlos?
Henrrieta dejo el cubo en el suelo, y acompaño a su hermano, recogieron sus sombreros y salieron a la noche fria y humeda de la montaña, cruzaron hasta el siguiente edificio del complejo, entraron en el y avanzaron por el largo pasillo rodeado de Boxes de dinosaurios, llego hasta el ultimo un calor radiante de unas modernas lamparas de vapor calentaban cuatro enormes huebos de saurio, Hans Hendrich señalo los huebos. - Aqui estan los nuevos especimenes, son Protoceratops, o lo seran si llegan a termino.
Hans se dio la vuelta y empezo a caminar a buen paso hacia el establo principal, cogio el cubo y empezo a cepillar las escams de Orgullo Alpino, cepillo cuidadosamente el cuello del animal, canturreando una canción.
Henrrieta Bauer cogio un taburete, lo arrastro lenta y cuidadosamente el taburete hasta la entrada del box, y lo coloco cerca del muro de madera y se sento a mirar los huebos, pasaron varios minutos, y le parecia que victoria de las carreras del dia anterior habia ocurrido hacia mucho tiempo, y sin embargo no podia evitar pensar en cuando Hans habia vuelto de tierra hueca con el huebo que mas adelante se convertiria en Orgullo Alpino, el unico de siete huebos que no se malogro.
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Hans se desperto por la mañana en su cama, al primer toque del Alba. la noche habia sido larga. despues de cepillar al animal, volvio a mirar los huebos y aprobecho para hechar una manta sobre su hermana, que al amanacer sigue sentada y dormida en el taburete.
Camino por la casa, intentando recordar la ultima vez que estubo en ella, hacia cinco meses de su ultima estamcia y solo habia estado unos pocos dias, antes de volver a tierra hueca, y ahora los recuerdos le abrumaban.
Recordo el accidente hace siete años, cuando sus padres murieron en aquel incendio, y el entierro en el jardin, aquel dia habia sido extraño, el habia regresado de africa, la expedición habia sido larga y muy peligrosa, y a su regreso se encontro con la marcha funebre, todos los asistentes vestian trajes de domingo y bandas de luto y el aun vestia sus sempiternos pantalones de cuero y su camisa de cuadros.
Avanzo algunos pasos por el salon de la casa de madera, llego a la chimenea y miro la repisa llena de premios, extendio la mano para tocar una placa conmemorativa, y recordo la entrega de premios en la sociedad de exploradores de Londres, todos aquellos caballeros y damas vestidos con galas de fiesta, y el con sun lederhosen mas largos medias gruesas y camisa blanca, su sempiterne sombrero alpino de color verde y la extraña estampa recibiendo aquellos honores por sus descubrimientos en tierra hueca, se sentia incomodo con el corbatin de lana negra y el chaleco de terciopelo negro.
La pelea que surgio en la recepción posterior fue memorable y no acabo hasta que el tumbo de un gancho a la mandibula al doctor Livinston, y este dejo caer la bola del mundo que sostenia con sus dos brazos sobre su cabeza.
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| (Protoceratops) |
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Henrrieta se desperto con una manta hechada sobre sus hombros y un dolor corporal generalizado, dormir sentada en un taburete no era bueno para el, pero no podia evitarlo, ver incubarse huebos de saurio sacaba lo mas maternal de su ser, el olor del Early Grey inundo el aire de manera reconfortante, Hansel, el mozo de cuadra, venia con su habilual arrastrar de pies, cargaba con un cubo con agua, cepillos de puas de metal soga, riendas y alforjas, y en una de sus manos una taza de peltre con el oloroso y calido liquido, apoyo la taza, no sin dificultades, en la puerta del Box.
Henrrieta cogio la aun humeante taza por la encitada asa, dio un largo y calido trago, se levanto y estiro todo su cuerpo, deseando que las molestias de la mala postura desaparecieran por aste de magia, entonces, y solo entonces se dio cuenta de que los huebos se estaban moviendo, dos de ellos no paraban de entrechocar entre si, botar y agrietarse, rapidamente henrrienta dio un grito de aviso, y todos los ocupante de Rote Rose acudieron a ver el nacimiento.
Fin de la primera parte.
jueves, 21 de julio de 2016
El canto tiroles del Hetorondosaurio
Cuando James Muller llego a la universidad de Munich, con tansolo 19 años, era chico deorientado, un pueblerino y un paleto, y estas eran sus mejores virtudes.
Como decia el dicho, se podia sacar al campensino del Tirol, pero no al Tirol del campesino, vestia siempre con la ropa tirolesa, y con el sombrero de paja que su hermana mayor, Anna, le habia hecho, y cuando sus compañeros de universidad le interrogaron con curiosidad, el respondio con sinceridad, cuando los universitarios comprobaron que era tan provincano como parecia solo les intereso como objeto de mofa y escarnio, aunque su regocijo no duro en exceso.
Al mes de empezar las clases, James estaba retrasado en todas las materias, pero aun así seguia teniendo su sonrrisa bobalicona y su buen humor, no obstante se esforzaba mucho, cuando no estaba en la universidad, estaba en su residencia, un cuarto pequeño, cedido por el tio segundo de su madre, sobre su cerbeceria, en la cual trabajaba los fines de semana para ganar algun dinero.
No obstante ese defecit de conocimientos se fue reduciendo, tan pronto como domino el habito del estudio sistematico, el solia decir, "Las ideas son como el ganado, con una buena vara y algo de paciencia van a donde tienen que ir", No obstante habia algo en lo que era mejor que todos los demas estudiantes.
Cuando el temario de su carrera llego al estudio sistematico de los dinosaurios, el perecia conocer a la mayor parte de ellos con sumo detalle, cuando el profesor le pregunto por que el contesto ni corto ni perezoso- "No sabe usted que alla en el Tirol, pastoreamos a estos animales".
el profesor y toda la clase se quedo anodadada, Si era cierto lo que James decia, los dinosaurios estan vivos, así que procedio a interrogarle, mas con animo de hacerle retractarse que con animo de aprender, pues todo el mundo sabia que los dinosaurios se habian extinguido.
"Mire Herr Profesor- Dijo con voz imperosia para hacerse oir por encima del barullo- Alla en el valle, cerca de Mayenfiel usted encontrara decenas de granjas pequeñas, y en todas ellas hay algun dinosaurio, ya sea como mascota, o como animal de carga o como los que yo pastoreo por su leche y su carne.- ahora con tono algo mas suave, y como el ademan en las manos como el que cuenta una trivialidad- Yo pastoreaba una pequeña manada de Heterodontosaurios, compuesta por doce hembras y un unico macho, El Kaiser, que ese es su nombre, Kaiser es mas grande que los demas, y algo irascible, pero yo tengo una vara larga y flexible y el sabe quien manda, y cada dia al alba saco de su redil a mi rebaño, por que padre ya murio, y mi hermano Hans es aun demasiado joven para hecerlo solo, y subimos por la ladera de la montaña buscando pastos frescos, y a la noche bajamos, y cuando las hembras estan ahitas, madre deja su labor de custura y las ordeña, y de cada una sale una cuarta de leche, que cada dia recoje el Herr. Heindrich, el quesero y nos paga por ella, y eso era así hasta que Herr Decano paso por allí un dia y me vio con los animales, y hablo con mi madre y esta dijo que yo tenia que venir a estudiar, y eso hice, y ahora estoy aquí."
El profesor y toda la audiencia se quedaron boquiabiertos, momento en el que James aprovecho para salir de la clase, estaba un poco harto de la ciudad, Y deseaba con verdadeas ganas volver a su casa por las vacaciones.
Paso el tiempo y sus estudios estaban bien encaminados, y llegaron las vacaciones, cojio el primer tren que le condujo a Maienfield y despues camino por la ladera hasta su casa, Esta estaba vacia, su hermano debia estar pastoreando, su madre habria bajado a vender sus encajes y Anna estaria ocupada con la recolecion de las manzanas, así que fue a la pequeña buhardilla de la casa, donde estab su jergon, cogio su mochila de escalada, una pesada caja de madera forrada en piel de estogosaurio, que contenia una pequeña caldera, que permitia que el carrete de acero rotara al pular una palanca en su lateral, bajo co ella hasta la fuente, fuera de la casa, el arroyo de montaña que la alimentaba sirvio para rellenar la caldera y con un poco de turba y un fosforo encendio la pequeña caldera, antes de ceñirse la mochila ajusto los tirantes de cuero de sus pantalones cortos, y comprobo cada boton de hueso, entonces se puso la mochila y la ajusto con todas sus correas, se puso sus gafas ceñidas con un elastico, que le protegiasn del sol y tapo su cabeza con su sempiterno sombrero de paja, entonces empezo a subir hacia los pastos de alta montaña,
Subio los peñascos de la cara norte, casi cortados a pico con ayuda de su mochila de escalada y sus pies de gato, Disparo el Garfio con punteria hasta lo alto de la pared, donde encontro facil asidero, entonces pulso la palanca del lateral de la mochila y el cable comenzo a tensar, las volutas de humos de vapor salieron de la caldera y con una mano en la palanca y la otra y ambos pies en la pared vertical ascendio hasta coronar la cima, despues una vez con el paso seguro se quito la mochila, abrio la tapa superior y extrajo la manivela, la introdujo en su orificio en la parte posterior y empezo a girarla para recojer el cable.
Miro enrrededor y despues de reparar en un pequeño zeppelin siguio buscando con la mirada, el ganado no estaba alli, pero los excrementos eran muestra inequivoca de que habian estado no hacia mucho, cogio una de las bolitas marronas, y la olio, no pudo evitar una sonrrisa de satisfacción pues al examinarla estubo seguro que su hermano lo estaba haciendo vestante bien.
se limpio la mano con un pañuelo casi marron de lo viejo y sucio que estaba, ajusto las correas usando la llave fija de su nabaja multiusos, y despues emitio un grito, que se tranformo un un canto tiroles largo y sostenido- Iorole iujuuuuuuuu.
La respuesta llego desde un collado no muy lejano, una decena de voces animales - iojuuuuuuuuu.- entonces desde ese ese lugar aparecio un Heterodontosaurio de casi tres pies de alto y cinco de largo con la escamosa piel, cubierto de un aspero pseudovello, y se abalanzo contra James, topandole con la cabeza en las costillas, hombre y animal se revolcaron por el suelo, el uno riendo y el otro con alegres graznidos guturales.
Buen chico, Kaiser- Dijo James.
Como decia el dicho, se podia sacar al campensino del Tirol, pero no al Tirol del campesino, vestia siempre con la ropa tirolesa, y con el sombrero de paja que su hermana mayor, Anna, le habia hecho, y cuando sus compañeros de universidad le interrogaron con curiosidad, el respondio con sinceridad, cuando los universitarios comprobaron que era tan provincano como parecia solo les intereso como objeto de mofa y escarnio, aunque su regocijo no duro en exceso.
Al mes de empezar las clases, James estaba retrasado en todas las materias, pero aun así seguia teniendo su sonrrisa bobalicona y su buen humor, no obstante se esforzaba mucho, cuando no estaba en la universidad, estaba en su residencia, un cuarto pequeño, cedido por el tio segundo de su madre, sobre su cerbeceria, en la cual trabajaba los fines de semana para ganar algun dinero.
No obstante ese defecit de conocimientos se fue reduciendo, tan pronto como domino el habito del estudio sistematico, el solia decir, "Las ideas son como el ganado, con una buena vara y algo de paciencia van a donde tienen que ir", No obstante habia algo en lo que era mejor que todos los demas estudiantes.
Cuando el temario de su carrera llego al estudio sistematico de los dinosaurios, el perecia conocer a la mayor parte de ellos con sumo detalle, cuando el profesor le pregunto por que el contesto ni corto ni perezoso- "No sabe usted que alla en el Tirol, pastoreamos a estos animales".
el profesor y toda la clase se quedo anodadada, Si era cierto lo que James decia, los dinosaurios estan vivos, así que procedio a interrogarle, mas con animo de hacerle retractarse que con animo de aprender, pues todo el mundo sabia que los dinosaurios se habian extinguido.
"Mire Herr Profesor- Dijo con voz imperosia para hacerse oir por encima del barullo- Alla en el valle, cerca de Mayenfiel usted encontrara decenas de granjas pequeñas, y en todas ellas hay algun dinosaurio, ya sea como mascota, o como animal de carga o como los que yo pastoreo por su leche y su carne.- ahora con tono algo mas suave, y como el ademan en las manos como el que cuenta una trivialidad- Yo pastoreaba una pequeña manada de Heterodontosaurios, compuesta por doce hembras y un unico macho, El Kaiser, que ese es su nombre, Kaiser es mas grande que los demas, y algo irascible, pero yo tengo una vara larga y flexible y el sabe quien manda, y cada dia al alba saco de su redil a mi rebaño, por que padre ya murio, y mi hermano Hans es aun demasiado joven para hecerlo solo, y subimos por la ladera de la montaña buscando pastos frescos, y a la noche bajamos, y cuando las hembras estan ahitas, madre deja su labor de custura y las ordeña, y de cada una sale una cuarta de leche, que cada dia recoje el Herr. Heindrich, el quesero y nos paga por ella, y eso era así hasta que Herr Decano paso por allí un dia y me vio con los animales, y hablo con mi madre y esta dijo que yo tenia que venir a estudiar, y eso hice, y ahora estoy aquí."
El profesor y toda la audiencia se quedaron boquiabiertos, momento en el que James aprovecho para salir de la clase, estaba un poco harto de la ciudad, Y deseaba con verdadeas ganas volver a su casa por las vacaciones.
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| Kaiser. |
Subio los peñascos de la cara norte, casi cortados a pico con ayuda de su mochila de escalada y sus pies de gato, Disparo el Garfio con punteria hasta lo alto de la pared, donde encontro facil asidero, entonces pulso la palanca del lateral de la mochila y el cable comenzo a tensar, las volutas de humos de vapor salieron de la caldera y con una mano en la palanca y la otra y ambos pies en la pared vertical ascendio hasta coronar la cima, despues una vez con el paso seguro se quito la mochila, abrio la tapa superior y extrajo la manivela, la introdujo en su orificio en la parte posterior y empezo a girarla para recojer el cable.
Miro enrrededor y despues de reparar en un pequeño zeppelin siguio buscando con la mirada, el ganado no estaba alli, pero los excrementos eran muestra inequivoca de que habian estado no hacia mucho, cogio una de las bolitas marronas, y la olio, no pudo evitar una sonrrisa de satisfacción pues al examinarla estubo seguro que su hermano lo estaba haciendo vestante bien.
se limpio la mano con un pañuelo casi marron de lo viejo y sucio que estaba, ajusto las correas usando la llave fija de su nabaja multiusos, y despues emitio un grito, que se tranformo un un canto tiroles largo y sostenido- Iorole iujuuuuuuuu.
La respuesta llego desde un collado no muy lejano, una decena de voces animales - iojuuuuuuuuu.- entonces desde ese ese lugar aparecio un Heterodontosaurio de casi tres pies de alto y cinco de largo con la escamosa piel, cubierto de un aspero pseudovello, y se abalanzo contra James, topandole con la cabeza en las costillas, hombre y animal se revolcaron por el suelo, el uno riendo y el otro con alegres graznidos guturales.
Buen chico, Kaiser- Dijo James.
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