Como ya hemos dicho muchas veces Hans era el cabeza de familia, pero rara vez se encontraba en casa para ejercer dicho papel, es por ello, que Frau Muller vivía en la pequeña casita de invitados, se había translado desde Viena, y era viuda, una señora de edad avanzada de rostro severo y plagado de arrugas, el como Hans conocio a Frau Muller, de nombre Karin Muller, es aun un misterio, solo puedo decir lo que se, y lo que se es que la señora se mudo a las dependencias que ahora ocupa después de la llegada de Obaba Bauer a la casa.
Karin Muller era una mujer vivaz, le gustaba dar paseos por el campo y tejer bufandas o esa es la impresión que me causo cuando la vi por primera vez, su función en la casa era muy sencilla, hacia todo aquello que Henrrieta no deseaba hacer, lo que incluia cocinar y limpiar la casa, y como muy pronto descubrió Frau Muller también la educación esencial de Obaba, en cosas de lo mas variado, no solo el idioma, si no también las Buenas costumbres, a las que Hans no parecía hecer caso alguno.
-Obaba. Ven aquí- Gritaba la Frau Muller sujetando la camisa de la Joven Obaba que aun no encontraba la necesidad de cubrir la mitad superior de su cuerpo de ébano- Hace frio y te resfiaras- la voz de Frau Muller sonaba cansada, llevaba varias semanas repitiendo lo mismo, encamino sus pasos por el soleado porche, hasta donde Hans estaba sentado, mirando hacia las montañas, y fumando en su sempiterna pipa de hueso.- Digale usted algo- le increpo- no se comporta como una señorita- Hans miro a Obaba que estaba descalza vestida con unos lederhosen saltando de roca en roca.
-Es cierto,-dijo Hans mientras se levantaba lentamente y limpiaba y vaciaba su pipa dando unos suaves golpecitos a la balaustrada del porche.- Ahora me encargo.
Y sin decir nada mas Hans entro en la casa, Frau Muller saco su labor de punto, y retomo el Jarsey por donde lo había tomado.
Hans salió de la casa cargando un bulto envuelto en una lona blanca, el bulto informe, fue deposiyado en el Paradisli (Paraiso, diminutivo), un terreno que estaba enmarcado entre el granero principal y el cercado de los Velocirraptores.
Obaba salio del granero principal, cargaba un cubo con carne recién despiezada, y se dirigía hacia el cercado de los Velocirraptores para darles de comer, cuando se paro para mirar por encima del hombre de Hans, este se encontraba montando alguna clase de estructura, una tabla de madera muy gruesa de a que brotaban dos apoyos adicionales, que la permitían mantenerse en pie apoyada sobre el canto.
Hans vio que Obaba se había parado, con suave toque en el hombro la llamo la atención, y con una severa mirada la regaño, sin usar palabra, Obaba que conocía esas miradas desde el dia que conocio a Hans en Africa, recogio el cubo que había dejado apoyado en el suelo y con largos pasos fue hasta el cercado de los velocirraptores, dio un potente silbido y las bestias salieron de sus cubículos.
Frau Muller se acerco a donde estaban Hans y Obaba, la acompañaba Henrrieta, la una llevaba sus agujas de hacer punto bajo el brazo, la otra su fusta de cuero, la primera vestia un sencillo vestido negro con capelina (Al estilo de ciudad de hace una década), la otra llevaba su ropa de amazona, Ambas miraron la diana recién puesta en la que Hans con una brocha repintaba los círculos rojos en en la palida madera de alamo.
-Vamos a tener una competición de tiro- Dijo Herrieta entre risasas- Hace mucho que no disparo.
-Vaya una diana, no veo como eso va a solucionar que Obaba vista como una Impudica- Dijo Frau Muller.
Obaba, ajena de a la conversación gritaba- Vamos Pilatus, ese trozo es para ti- mientras lanzaba un trozo generoso de carne de Diplodocus, el aludido daba un salto para morder la carne aun sangrienta del animal.
-Henrrieta, sabes donde guardamos las Armas de tiro- Pregunto Hans, sin siquiera levantar la vista de la diana que estaba repintando.
-Supongo que están en la armería,-contesto Henrrieta- Aunque eso ya lo sabes.
Hans termino de pintar la diana, le dio un ultimo toque de pincel, y se giro hacia las damas, miro a Frau Muller y después clavo la vista en su hermana.
-Ya voy a buscarlas, total tenia que cambiarme de ropa.-Dijo Henrrieta, que como de costumbre interpretaba mejor los silencios de su hermano que sus palabras.
-Trae también las jabalinas que hay tras la puerta de mi estudio- Añadió Hans, mientras recogía la lona que había dejado en el suelo y empezaba a doblarla, sin mirara a nadie.- Obaba se convertirá en una Dama instruida.
Frau Muller miro en rededor, Henrrieta ya marchaba hacia la casa, así que esa ultima frase solo podía dirigirse a ella. Miro a Hans, recorrió con la mirada a su benefactor, y empezó a pensar una respuesta que expresara lo exasperante que era que Obaba no se vistiera correctamente y que no conociera los principios de las buenas maneras.
Levanto la mano, se quito las gafas y las limpio con su pañuelo, volvió a ponérselas, aclaro la voz- Cof, cof- para llamar la atención de Hans que se alejaba de ella contando los pasos, poniendo la primera marca de distancia.- Este se levanto del sitio donde había clavado el primer banderín.- Vera, estoy muy agradecido por que me haya dado un hogar y un trabajo cuando nadie mas lo hizo- pauso para respirar con fuerza- Pero, como usted sabe fuera de estas puertas Obaba es vista...- Dejo la frase en el aire, la mirada de Hans Hendrich Bauer la perforaba fría como el hielo y dura como el acero.
-Fuera de estos muros, Hay un mundo muy basto-Dijo Hans- en buena parte de el Obaba va mas vestida de lo que las buenas costumbres marcan.
-Ya pero eso esos collares de cuentas evitan que los extraños puedan ver sus Senos- Dijo Frau Muller- y los chicos del pueblo...
Obaba canturreaba una canción mientras regresaba con el cubo vacío, paro antes de cruzar entre la línea de Visión entre Frau Muller y Hans. Era consciente de que interrumpía algo importante, pero aun así se acerco a Hans.
-Ya he dado de comer a los Velociraptores,-Dijo con una radiante sonrisa en la cara que marcaba sus ojuelos- Káiser casi le queita la comida a Pilatus, pero Maria Teresa se ha puesto entre ellos...
Hans levanto la mano, y Obaba cayo, conocía cada gesto de su padre adoptivo incluso mejor de lo que había conocido los de sus padres biológicos, y era consciente de que ocurría algo.
Hans la dijo con la mirada fija en su cara, que tal las lecciones de Alemán.
Obaba se relajo, -He practicado mucho y ya se escribir la Ipsilon,- dijo con una pizca de orgullo en su voz. y Miro Frau Muller para que ratificara lo dicho, esta asintió, parecía mas relajada.
-Bien, Mañana empezaras a leer- sentencio Hans, sin esperar respuesta se giro para seguir con la labor de clavar los dos banderines restantes.
Obaba ponte algo de ropa, que te vas a resfriar- Dijo Frau Muller, pero Obaba no la escuchaba estaba observando la diana, y tocando la pintura aun fresca.
Hans se aclaro la voz, lo hizo que tanto Obaba como Frau Muller se giraran hacia el,-Obaba, cuando salgas de la casa siempre has de llevar puesto una blusa, entendido.
Obaba miro a Hans y a Frau Muller y asintió.
Henrrieta venia acompañada del mozo de cuadra cargando las jabalinas, arcos, flachas, ballestas y los virotes...
Vamos, no te quedes parada, ayúdame- Dijo Henrrieta a Obaba que ya corría hacia ella.
Entra y coge asiento en este zeppelin a vapor... una nueva aventura está a punto de empezar y queremos que estés a nuestro lado como amante de los retrofuturismos y especialmente del steampunk. Nuestro lema es: NO ES UN DISFRAZ, ES UNA ACTITUD
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jueves, 20 de abril de 2017
jueves, 9 de marzo de 2017
La familia Bauer. Tercera parte Hans Hendrich Bauer
Tuve el honor de conocer a Hans en su primer viaje a La pérfida Albion, no era un viaje de placer, se le había exigido, durante su estancia en el Carió, a la vuelta de una larga expedición que viajara a Londres para entrevistarse con su el Dr. Livinston y su majestad, los soldados que habían tenido a bien llevar el mensaje no lo expresaron de manera tan educada como lo hago yo, de hecho profirieron numerosas amenazas y le apuntaron con sus sables algo que para dos de los seis soldados fue un error fatal.
Herr Bauer es un Naturalista, pero es un Naturalista de acción, le gusta explorar hasta la mas mina abertura en las colinas tomas muestras de tierra, flora y fauna para su registro, y son celebres sus peleas a brazo partido contra leonas y osos, algo que los soldados debían desconocer.
Es fácil menospreciar a Hans, al fin y al cabo es un hombre bajo y nervudo, velludo y vestido siempre con su sempiterna ropa tradicional del Tirol, sus pantalones de cuero hasta la pantorrilla y sus tirantes de cuero, en la región de la que procede, casi todos los hombres visten así, pero no por eso hay que burlarse de ellos, es mas en mi humilde opinión ese fue el gran error de esos jóvenes soldados.
herr Bauer, les lanzo una mirada, esta era una advertencia silenciosa, el insulto a sus ropas le había ofendido notablemente, entonces uno de los soldados zarandeo el sable delante del rostro del naturalista, el efecto fue muy distinto del que esperaban los soldados pues aquel soldado se vio enseguida doblado por la fuerza explosiva del naturalista que como dijo uno de los compañeros del difunto soldado, vio como una nervuda rodilla golpeaba con fuerza inusitada en sus pendientes reales, la mano aferraba la del soldado y la conducia, guiando la espada hacia sus propias tripas.
la imagen es hoy tan vivida como el dia que se produjo, el segundo soldado en reaccionar fue tan rápido como el primero, mucho entusiasmo pero poca practica, el Naturalista se zafo de el, le rodeo y le aprisiono con sus fuertes manos usándole de escudo contro el resto de los soldados que ahora disparaban contra su cautivo camarada, una, dos tres y cuatro balas ingles mancharon de escarlata la polvorienta casaca del soldado.
Lo ocurrido a continuación fue muy extraño, pues Herr Bauer se rindió y accedió a acompañar a los soldados a Londres, pero no en condición de cautivo sino de Invitado, Yo fui testigo de ello, la charla con los dignatarios ingleses y franceses afincados en el Cairo, los medios de prensa europeos, y claro esta el documento firmado.
Aun a dia de hoy pienso que el Naturalista dispone a su servicio de un angel guardian o talvez de un secreto tremendo sobre alguien importante, o simple y llana hechicería africana, aunque se que en realidad es el Aura de confianza emana, tan densa que se podría cortar con un cuchillo.
Consegui embarcarme en el Zepellin militar, y orgullo de la reina llamado el conquistador real, el mismo dirigible en el que transportaban al Naturalista hasta Londres, el viaje fue casi tranquilo, el capitán un hombre de mundo se hacia rodear de buenos tripulantes, y usaba sus ratos libres para jugar a croquet en el almacen, este juego fue el único motivo de diversión en el que coincidi con el Naturalista.
El capitán gustaba de tener nuevos rivales. y es por ese motivo por el que yo y el cautivo fuimos invitados para jugar en tres ocasiones, En las dos primeras el capitán gano con solvencia, la tercera jamas llego a concluir.
El Cinquestador real, fue atacado durante nuestro juego, el capitán abando el juego a la mitad para ir al puente, un navío pirita se había aproximado y había empezado el asedio, el zepellin pirata era una nave pequeña y manejable que había descendido de entre las nubes y se había colocado en nuestro punto ciego, el abordaje fue rápido y la lucha en el interior del aéreo navío fue cruenta, yo me quede rezagado, mientras Herr Bauer avanzaba por el navío con la maza de croquet en la mano, no volví a verle a el y a el Capitán hasta que el asalto fue repelido, la escena era dantesca, el pasillo de metal estaba plagado de sangre, el cuerpo de un tripulante yacía en el suelo, sentado contra la pared, con su cabeza rota de parte a parte, al doblar la esquina vi a Hans, fumaba en pipa, a su alrededor había un sin fin de cuerpos, y todo estaba plagado de salpicadoras de sangre, pude ver que la mayor parte de los cuerpos eran de piratas, pero no aprecie ni cortes ni balazos en sus muertos cuerpos, entonces recaí en el mazo de croquet, roto y descartado a un lado, ensangrentado. Herr Bauer me miro, dio una calada lenta y profunda a su pipa, y dijo con voz cavernosa, -Mi hermana me va a matar, ella me regalo estos Lederhosen.
No volvimos a mencionar lo ocurrido durante todo el viaje, aunque el capitán, como supe después regalo a Herr Bauer el roto mazo de croquet, enmarcado, con una placa de latón, que rezaba así - "Por su gran aportación al juego del Croquet Defensivo"- y como he sabido de manera mas reciente ese presente se encuentra colgado en las paredes de Rote Rose, para recordar algo a quien se enfrente a los Bauer. y ese algo para mi esta muy claro, -"Mas vale que nos mates o lo lamentaras".
Su llegada a Londres no paso desapercibida, tan pronto como aterrizo un destacamento de casacas rojas estaba esperando para escoltarle, pero también una muchedumbre, al fin y al cabo ese hombre era el descubridor de tierra hueca, un mundo entero talvez mas grande que las islas británicas aun por explorara y colonizar.
Los periódicos, incluyendo el mio dieron parte de la noticia, y eso dejo a la corona con las manos un poco atadas, No era un secreto que Hans Hendrich Bauer odiaba a la corona británica y que la corona lo odiaba a el, en muchas ocasiones se le había exguido que guiara a los exploradores Britanos a tierra hueca, o que revelara la entrada a este lugar, y se había negado.
La entrevista con su majestad no se hizo esperar, el insistió en verla de inmediato, para poder marcharse de la Perfida Albión antes del próximo amanecer.
Los ministros de protocolo insistieron en que descansara y se aseara y le llevaron a un alojamiento custodiado por soldados, cuando a la mañana siguiente fueron a buscarle le encontraron asomado en el balcón de la residencia sentado en el poyete fumando su pipa de hueso y con las mismas ensagretadas ropas que había traído, ola a sudor, a sangre y a suciedad.
- Señor Bauer, cámbiese de ropas para la audiencia con su majestad- dijo uno de los encargados de protocolo- esas ropas que viste no son aptas- El tono del funcionario fue correcto aunque temeroso, el Aspecto del sonriente Hans debía ser terrible con su pelo leonino cubierto de salpicaduras de sangre seca.
- Estoy listo para ver a esa tal Victoria, pero no vere al Herr Livinston amenos que este este empalado en una pica- dijo con una sonrisa de oreja a oreja, mientras limpiaba la pipa con su meñique, dejando caer la ceniza contra el blasón de la corona, en lo que el funcionario denomino, según mis notas de la entrevista, como un muy sacrielego acto de desidia.
La reunión se realizo a medio día en un salón de piedra, con enormes ventanales, una miríada de lacayos había preparado el lugar para la entrevista, por orden de Sir livinston se había adornado con flores y pieles de animales por el suelo, mapas y otros muchos objetos que el consideraba apropiados.
Hans Hendrich Bauer arrugo la nariz tan pronto como llego a la sala, los dignatarios Britanos se agolpaban allí, y Livinston vestia como un caballero, un acto que no paso desapercibido para en Naturalista Tiroles.
Los cuchicheos sobre el espacto de Herr Bauer fueron creciendo hasta volverse una cacofonía, y no se acallaron Hasta que la reina hizo acto de presencia. esta llego vestida con numerosas capas de ropa y como posteriormente afirmo Herr Bauer parecía una cabaretera emperifollada hasta las cejas, en lo que los medios británicos recojieron como el mas sublime vestuario jamas usado.
La entrevista fue lenta, pues Herr Bauer se negó a responder a las numerosas preguntas que le formularon y las respuesta que dio fueron todas en la lengua que usan los germanos del Tirol, aunque yo soy consciente que habla ingles y francés con fluidez, pues yo mismo había conversado en ambos idiomas con el.
La muchedumbe se redujo, hasta que solo quedaron una decena de personas, el propio Livinston se marcho aludiendo que nunca se había sentido tan ultrajado, y muchos le acompañaron, Habían pasado tres cuartos de hora y la comida se serviría pronto...
Entonces Hans hablo, lo hizo con un ingles académico, saludando en voz baja al catedrático de geografía de Oxford quien ya hacia rato había tomado asiento, hablaron despacio, intercambiando frases de cortesía. Fue entonces cuando la Reina ofendida por el comportamiento del naturalista exploto y a gritos le exigió- Bauer, por que se ha negado a hablar hasta ahora- La furia era patente en su voz- es que acaso no sabéis quien soy?
Hans se giro lentamente, saco la pipa de su bolsillo y la tabaquera y empezó a rellenar la pipa, con extrema lentitud, encendió un fósforo contra la suela de su zapato, dio una calda y expulso el humo haciendo una serie de anillos.
-Se quien sois, pero no sois mi reina- dijo con la educación de la que era capaz cuando lo proponía- Deje claro a vuestros lacayos que hablaría con vos cuando la cabeza de Herr Livinston estuviera en un pica y no antes. ¿acaso no os trasmitieron mis demandas?- La voz de Hans Hendrich Bauer sonaba pausada y tranquila, como si el acto de poner cabezas en picas fuera natural para el.
-¿que es esa insolencia? - espeto la monarca- El Sr. Livinston es un fiel súbdito y gran servidor de la corona, ¿Qué afrentas os a causado?
-Herr Livinston fue invitado a mi casa para trasmitir vuestra primera propuesta, y yo le recibí, y rechace su propuesta- el tono de voz bajo- siendo mi huésped habiendo comido mi comida y bebido mi vino, intento forzar a mi hermana quien le rechazo, no contento con esta afrenta el y sus acompañantes ofendieron y se burlaron de mis sirvientes, y cuando les solicite que se marcharan de mis tierras me amenazaron,- una pausa se hizo casi interminable- Solo cuando solté a los Velocirraptores huyo de mi hogar para no volver.
La reina quedo en silencio, mascullando una respuesta, entonces por fin la intrusión de los criados portando sanwiches, relajo el ambiente.
-Si todo cuanto dices es cierto, y no digo que lo sea, tenéis razones para odiarle, y podéis pedir a la justicia que responda, lo dispondré todo.- Anuncio.
-No- Bramo Bauer- No existe justicia en este país que acepte. Su cabeza en una pica ese es el castigo que merece.
La reina que ya había teneido tiempo de valorar a su interlocutor y decidió desviar el tema, pues parecía que no podría razonar sobre aquel punto.- entonces guiad a otros de mis hombres a tierra hueca, os daré todo cuanto deseéis.
El catedrático de Oxford, viejo conocido de la familia Bauer, exclamo a voz en grito- Deliciosos entrepanes- mientras miraba con rotundidad a la reina y Hans de manera alternativa.
Hans que se había tensado tremendamente, soltó una carcajada ante la intervención del catedrático, este acababa de salvar a su reina de meter de nuevo el pie en un hoyo del que no podría sacarlo, por que solo había una cosa que Hans quería y la reina, ni nadie podía dárselo, Mas tarde el catedrático le diría a la reina que Hans tuvo un hermano mayor que callo defendiendo el Tirol de las tropas que su predecesora había enviado a conquistar el Tirol.
Hans se dio la vuelto, y empezó a caminar lentamente, hacia la puesta,- Lo único que quiero que puedas darme es volver a mi hogar....- cuando ya casi había llegado a la puerta se paro, giro la cabeza y grito- Y la cabeza de Herr Linvinston sobre mi chimenea- la carcajada que soltó a continuación fue tremenda, profunda y cavernosa, revoto en las paredes y lleno la estancia.
Las zancadas de Bauer crecieron por los pasillos, hasta encontrar la salida del fastuoso palacio, y no paro de caminar pese a la lluvia del exterior, sus zancadas eran tan rápidas que los soldados no fueron capaces de impedirle su marcha.
desde la ventana del salón observe como marchaba bajo la lluvia, un coche de punto le transporto hasta la casa del embajador de Austria, y al día siguiente voló de vuelta a Cario.
Herr Bauer es un Naturalista, pero es un Naturalista de acción, le gusta explorar hasta la mas mina abertura en las colinas tomas muestras de tierra, flora y fauna para su registro, y son celebres sus peleas a brazo partido contra leonas y osos, algo que los soldados debían desconocer.
Es fácil menospreciar a Hans, al fin y al cabo es un hombre bajo y nervudo, velludo y vestido siempre con su sempiterna ropa tradicional del Tirol, sus pantalones de cuero hasta la pantorrilla y sus tirantes de cuero, en la región de la que procede, casi todos los hombres visten así, pero no por eso hay que burlarse de ellos, es mas en mi humilde opinión ese fue el gran error de esos jóvenes soldados.
herr Bauer, les lanzo una mirada, esta era una advertencia silenciosa, el insulto a sus ropas le había ofendido notablemente, entonces uno de los soldados zarandeo el sable delante del rostro del naturalista, el efecto fue muy distinto del que esperaban los soldados pues aquel soldado se vio enseguida doblado por la fuerza explosiva del naturalista que como dijo uno de los compañeros del difunto soldado, vio como una nervuda rodilla golpeaba con fuerza inusitada en sus pendientes reales, la mano aferraba la del soldado y la conducia, guiando la espada hacia sus propias tripas.
la imagen es hoy tan vivida como el dia que se produjo, el segundo soldado en reaccionar fue tan rápido como el primero, mucho entusiasmo pero poca practica, el Naturalista se zafo de el, le rodeo y le aprisiono con sus fuertes manos usándole de escudo contro el resto de los soldados que ahora disparaban contra su cautivo camarada, una, dos tres y cuatro balas ingles mancharon de escarlata la polvorienta casaca del soldado.
Lo ocurrido a continuación fue muy extraño, pues Herr Bauer se rindió y accedió a acompañar a los soldados a Londres, pero no en condición de cautivo sino de Invitado, Yo fui testigo de ello, la charla con los dignatarios ingleses y franceses afincados en el Cairo, los medios de prensa europeos, y claro esta el documento firmado.
Aun a dia de hoy pienso que el Naturalista dispone a su servicio de un angel guardian o talvez de un secreto tremendo sobre alguien importante, o simple y llana hechicería africana, aunque se que en realidad es el Aura de confianza emana, tan densa que se podría cortar con un cuchillo.
Consegui embarcarme en el Zepellin militar, y orgullo de la reina llamado el conquistador real, el mismo dirigible en el que transportaban al Naturalista hasta Londres, el viaje fue casi tranquilo, el capitán un hombre de mundo se hacia rodear de buenos tripulantes, y usaba sus ratos libres para jugar a croquet en el almacen, este juego fue el único motivo de diversión en el que coincidi con el Naturalista.
El capitán gustaba de tener nuevos rivales. y es por ese motivo por el que yo y el cautivo fuimos invitados para jugar en tres ocasiones, En las dos primeras el capitán gano con solvencia, la tercera jamas llego a concluir.
El Cinquestador real, fue atacado durante nuestro juego, el capitán abando el juego a la mitad para ir al puente, un navío pirita se había aproximado y había empezado el asedio, el zepellin pirata era una nave pequeña y manejable que había descendido de entre las nubes y se había colocado en nuestro punto ciego, el abordaje fue rápido y la lucha en el interior del aéreo navío fue cruenta, yo me quede rezagado, mientras Herr Bauer avanzaba por el navío con la maza de croquet en la mano, no volví a verle a el y a el Capitán hasta que el asalto fue repelido, la escena era dantesca, el pasillo de metal estaba plagado de sangre, el cuerpo de un tripulante yacía en el suelo, sentado contra la pared, con su cabeza rota de parte a parte, al doblar la esquina vi a Hans, fumaba en pipa, a su alrededor había un sin fin de cuerpos, y todo estaba plagado de salpicadoras de sangre, pude ver que la mayor parte de los cuerpos eran de piratas, pero no aprecie ni cortes ni balazos en sus muertos cuerpos, entonces recaí en el mazo de croquet, roto y descartado a un lado, ensangrentado. Herr Bauer me miro, dio una calada lenta y profunda a su pipa, y dijo con voz cavernosa, -Mi hermana me va a matar, ella me regalo estos Lederhosen.
No volvimos a mencionar lo ocurrido durante todo el viaje, aunque el capitán, como supe después regalo a Herr Bauer el roto mazo de croquet, enmarcado, con una placa de latón, que rezaba así - "Por su gran aportación al juego del Croquet Defensivo"- y como he sabido de manera mas reciente ese presente se encuentra colgado en las paredes de Rote Rose, para recordar algo a quien se enfrente a los Bauer. y ese algo para mi esta muy claro, -"Mas vale que nos mates o lo lamentaras".
Su llegada a Londres no paso desapercibida, tan pronto como aterrizo un destacamento de casacas rojas estaba esperando para escoltarle, pero también una muchedumbre, al fin y al cabo ese hombre era el descubridor de tierra hueca, un mundo entero talvez mas grande que las islas británicas aun por explorara y colonizar.
Los periódicos, incluyendo el mio dieron parte de la noticia, y eso dejo a la corona con las manos un poco atadas, No era un secreto que Hans Hendrich Bauer odiaba a la corona británica y que la corona lo odiaba a el, en muchas ocasiones se le había exguido que guiara a los exploradores Britanos a tierra hueca, o que revelara la entrada a este lugar, y se había negado.
La entrevista con su majestad no se hizo esperar, el insistió en verla de inmediato, para poder marcharse de la Perfida Albión antes del próximo amanecer.
Los ministros de protocolo insistieron en que descansara y se aseara y le llevaron a un alojamiento custodiado por soldados, cuando a la mañana siguiente fueron a buscarle le encontraron asomado en el balcón de la residencia sentado en el poyete fumando su pipa de hueso y con las mismas ensagretadas ropas que había traído, ola a sudor, a sangre y a suciedad.
- Señor Bauer, cámbiese de ropas para la audiencia con su majestad- dijo uno de los encargados de protocolo- esas ropas que viste no son aptas- El tono del funcionario fue correcto aunque temeroso, el Aspecto del sonriente Hans debía ser terrible con su pelo leonino cubierto de salpicaduras de sangre seca.
- Estoy listo para ver a esa tal Victoria, pero no vere al Herr Livinston amenos que este este empalado en una pica- dijo con una sonrisa de oreja a oreja, mientras limpiaba la pipa con su meñique, dejando caer la ceniza contra el blasón de la corona, en lo que el funcionario denomino, según mis notas de la entrevista, como un muy sacrielego acto de desidia.
La reunión se realizo a medio día en un salón de piedra, con enormes ventanales, una miríada de lacayos había preparado el lugar para la entrevista, por orden de Sir livinston se había adornado con flores y pieles de animales por el suelo, mapas y otros muchos objetos que el consideraba apropiados.
Hans Hendrich Bauer arrugo la nariz tan pronto como llego a la sala, los dignatarios Britanos se agolpaban allí, y Livinston vestia como un caballero, un acto que no paso desapercibido para en Naturalista Tiroles.
Los cuchicheos sobre el espacto de Herr Bauer fueron creciendo hasta volverse una cacofonía, y no se acallaron Hasta que la reina hizo acto de presencia. esta llego vestida con numerosas capas de ropa y como posteriormente afirmo Herr Bauer parecía una cabaretera emperifollada hasta las cejas, en lo que los medios británicos recojieron como el mas sublime vestuario jamas usado.
La entrevista fue lenta, pues Herr Bauer se negó a responder a las numerosas preguntas que le formularon y las respuesta que dio fueron todas en la lengua que usan los germanos del Tirol, aunque yo soy consciente que habla ingles y francés con fluidez, pues yo mismo había conversado en ambos idiomas con el.
La muchedumbe se redujo, hasta que solo quedaron una decena de personas, el propio Livinston se marcho aludiendo que nunca se había sentido tan ultrajado, y muchos le acompañaron, Habían pasado tres cuartos de hora y la comida se serviría pronto...
Entonces Hans hablo, lo hizo con un ingles académico, saludando en voz baja al catedrático de geografía de Oxford quien ya hacia rato había tomado asiento, hablaron despacio, intercambiando frases de cortesía. Fue entonces cuando la Reina ofendida por el comportamiento del naturalista exploto y a gritos le exigió- Bauer, por que se ha negado a hablar hasta ahora- La furia era patente en su voz- es que acaso no sabéis quien soy?
Hans se giro lentamente, saco la pipa de su bolsillo y la tabaquera y empezó a rellenar la pipa, con extrema lentitud, encendió un fósforo contra la suela de su zapato, dio una calda y expulso el humo haciendo una serie de anillos.
-Se quien sois, pero no sois mi reina- dijo con la educación de la que era capaz cuando lo proponía- Deje claro a vuestros lacayos que hablaría con vos cuando la cabeza de Herr Livinston estuviera en un pica y no antes. ¿acaso no os trasmitieron mis demandas?- La voz de Hans Hendrich Bauer sonaba pausada y tranquila, como si el acto de poner cabezas en picas fuera natural para el.
-¿que es esa insolencia? - espeto la monarca- El Sr. Livinston es un fiel súbdito y gran servidor de la corona, ¿Qué afrentas os a causado?
-Herr Livinston fue invitado a mi casa para trasmitir vuestra primera propuesta, y yo le recibí, y rechace su propuesta- el tono de voz bajo- siendo mi huésped habiendo comido mi comida y bebido mi vino, intento forzar a mi hermana quien le rechazo, no contento con esta afrenta el y sus acompañantes ofendieron y se burlaron de mis sirvientes, y cuando les solicite que se marcharan de mis tierras me amenazaron,- una pausa se hizo casi interminable- Solo cuando solté a los Velocirraptores huyo de mi hogar para no volver.
La reina quedo en silencio, mascullando una respuesta, entonces por fin la intrusión de los criados portando sanwiches, relajo el ambiente.
-Si todo cuanto dices es cierto, y no digo que lo sea, tenéis razones para odiarle, y podéis pedir a la justicia que responda, lo dispondré todo.- Anuncio.
-No- Bramo Bauer- No existe justicia en este país que acepte. Su cabeza en una pica ese es el castigo que merece.
La reina que ya había teneido tiempo de valorar a su interlocutor y decidió desviar el tema, pues parecía que no podría razonar sobre aquel punto.- entonces guiad a otros de mis hombres a tierra hueca, os daré todo cuanto deseéis.
El catedrático de Oxford, viejo conocido de la familia Bauer, exclamo a voz en grito- Deliciosos entrepanes- mientras miraba con rotundidad a la reina y Hans de manera alternativa.
Hans que se había tensado tremendamente, soltó una carcajada ante la intervención del catedrático, este acababa de salvar a su reina de meter de nuevo el pie en un hoyo del que no podría sacarlo, por que solo había una cosa que Hans quería y la reina, ni nadie podía dárselo, Mas tarde el catedrático le diría a la reina que Hans tuvo un hermano mayor que callo defendiendo el Tirol de las tropas que su predecesora había enviado a conquistar el Tirol.
Hans se dio la vuelto, y empezó a caminar lentamente, hacia la puesta,- Lo único que quiero que puedas darme es volver a mi hogar....- cuando ya casi había llegado a la puerta se paro, giro la cabeza y grito- Y la cabeza de Herr Linvinston sobre mi chimenea- la carcajada que soltó a continuación fue tremenda, profunda y cavernosa, revoto en las paredes y lleno la estancia.
Las zancadas de Bauer crecieron por los pasillos, hasta encontrar la salida del fastuoso palacio, y no paro de caminar pese a la lluvia del exterior, sus zancadas eran tan rápidas que los soldados no fueron capaces de impedirle su marcha.
desde la ventana del salón observe como marchaba bajo la lluvia, un coche de punto le transporto hasta la casa del embajador de Austria, y al día siguiente voló de vuelta a Cario.
jueves, 21 de julio de 2016
El canto tiroles del Hetorondosaurio
Cuando James Muller llego a la universidad de Munich, con tansolo 19 años, era chico deorientado, un pueblerino y un paleto, y estas eran sus mejores virtudes.
Como decia el dicho, se podia sacar al campensino del Tirol, pero no al Tirol del campesino, vestia siempre con la ropa tirolesa, y con el sombrero de paja que su hermana mayor, Anna, le habia hecho, y cuando sus compañeros de universidad le interrogaron con curiosidad, el respondio con sinceridad, cuando los universitarios comprobaron que era tan provincano como parecia solo les intereso como objeto de mofa y escarnio, aunque su regocijo no duro en exceso.
Al mes de empezar las clases, James estaba retrasado en todas las materias, pero aun así seguia teniendo su sonrrisa bobalicona y su buen humor, no obstante se esforzaba mucho, cuando no estaba en la universidad, estaba en su residencia, un cuarto pequeño, cedido por el tio segundo de su madre, sobre su cerbeceria, en la cual trabajaba los fines de semana para ganar algun dinero.
No obstante ese defecit de conocimientos se fue reduciendo, tan pronto como domino el habito del estudio sistematico, el solia decir, "Las ideas son como el ganado, con una buena vara y algo de paciencia van a donde tienen que ir", No obstante habia algo en lo que era mejor que todos los demas estudiantes.
Cuando el temario de su carrera llego al estudio sistematico de los dinosaurios, el perecia conocer a la mayor parte de ellos con sumo detalle, cuando el profesor le pregunto por que el contesto ni corto ni perezoso- "No sabe usted que alla en el Tirol, pastoreamos a estos animales".
el profesor y toda la clase se quedo anodadada, Si era cierto lo que James decia, los dinosaurios estan vivos, así que procedio a interrogarle, mas con animo de hacerle retractarse que con animo de aprender, pues todo el mundo sabia que los dinosaurios se habian extinguido.
"Mire Herr Profesor- Dijo con voz imperosia para hacerse oir por encima del barullo- Alla en el valle, cerca de Mayenfiel usted encontrara decenas de granjas pequeñas, y en todas ellas hay algun dinosaurio, ya sea como mascota, o como animal de carga o como los que yo pastoreo por su leche y su carne.- ahora con tono algo mas suave, y como el ademan en las manos como el que cuenta una trivialidad- Yo pastoreaba una pequeña manada de Heterodontosaurios, compuesta por doce hembras y un unico macho, El Kaiser, que ese es su nombre, Kaiser es mas grande que los demas, y algo irascible, pero yo tengo una vara larga y flexible y el sabe quien manda, y cada dia al alba saco de su redil a mi rebaño, por que padre ya murio, y mi hermano Hans es aun demasiado joven para hecerlo solo, y subimos por la ladera de la montaña buscando pastos frescos, y a la noche bajamos, y cuando las hembras estan ahitas, madre deja su labor de custura y las ordeña, y de cada una sale una cuarta de leche, que cada dia recoje el Herr. Heindrich, el quesero y nos paga por ella, y eso era así hasta que Herr Decano paso por allí un dia y me vio con los animales, y hablo con mi madre y esta dijo que yo tenia que venir a estudiar, y eso hice, y ahora estoy aquí."
El profesor y toda la audiencia se quedaron boquiabiertos, momento en el que James aprovecho para salir de la clase, estaba un poco harto de la ciudad, Y deseaba con verdadeas ganas volver a su casa por las vacaciones.
Paso el tiempo y sus estudios estaban bien encaminados, y llegaron las vacaciones, cojio el primer tren que le condujo a Maienfield y despues camino por la ladera hasta su casa, Esta estaba vacia, su hermano debia estar pastoreando, su madre habria bajado a vender sus encajes y Anna estaria ocupada con la recolecion de las manzanas, así que fue a la pequeña buhardilla de la casa, donde estab su jergon, cogio su mochila de escalada, una pesada caja de madera forrada en piel de estogosaurio, que contenia una pequeña caldera, que permitia que el carrete de acero rotara al pular una palanca en su lateral, bajo co ella hasta la fuente, fuera de la casa, el arroyo de montaña que la alimentaba sirvio para rellenar la caldera y con un poco de turba y un fosforo encendio la pequeña caldera, antes de ceñirse la mochila ajusto los tirantes de cuero de sus pantalones cortos, y comprobo cada boton de hueso, entonces se puso la mochila y la ajusto con todas sus correas, se puso sus gafas ceñidas con un elastico, que le protegiasn del sol y tapo su cabeza con su sempiterno sombrero de paja, entonces empezo a subir hacia los pastos de alta montaña,
Subio los peñascos de la cara norte, casi cortados a pico con ayuda de su mochila de escalada y sus pies de gato, Disparo el Garfio con punteria hasta lo alto de la pared, donde encontro facil asidero, entonces pulso la palanca del lateral de la mochila y el cable comenzo a tensar, las volutas de humos de vapor salieron de la caldera y con una mano en la palanca y la otra y ambos pies en la pared vertical ascendio hasta coronar la cima, despues una vez con el paso seguro se quito la mochila, abrio la tapa superior y extrajo la manivela, la introdujo en su orificio en la parte posterior y empezo a girarla para recojer el cable.
Miro enrrededor y despues de reparar en un pequeño zeppelin siguio buscando con la mirada, el ganado no estaba alli, pero los excrementos eran muestra inequivoca de que habian estado no hacia mucho, cogio una de las bolitas marronas, y la olio, no pudo evitar una sonrrisa de satisfacción pues al examinarla estubo seguro que su hermano lo estaba haciendo vestante bien.
se limpio la mano con un pañuelo casi marron de lo viejo y sucio que estaba, ajusto las correas usando la llave fija de su nabaja multiusos, y despues emitio un grito, que se tranformo un un canto tiroles largo y sostenido- Iorole iujuuuuuuuu.
La respuesta llego desde un collado no muy lejano, una decena de voces animales - iojuuuuuuuuu.- entonces desde ese ese lugar aparecio un Heterodontosaurio de casi tres pies de alto y cinco de largo con la escamosa piel, cubierto de un aspero pseudovello, y se abalanzo contra James, topandole con la cabeza en las costillas, hombre y animal se revolcaron por el suelo, el uno riendo y el otro con alegres graznidos guturales.
Buen chico, Kaiser- Dijo James.
Como decia el dicho, se podia sacar al campensino del Tirol, pero no al Tirol del campesino, vestia siempre con la ropa tirolesa, y con el sombrero de paja que su hermana mayor, Anna, le habia hecho, y cuando sus compañeros de universidad le interrogaron con curiosidad, el respondio con sinceridad, cuando los universitarios comprobaron que era tan provincano como parecia solo les intereso como objeto de mofa y escarnio, aunque su regocijo no duro en exceso.
Al mes de empezar las clases, James estaba retrasado en todas las materias, pero aun así seguia teniendo su sonrrisa bobalicona y su buen humor, no obstante se esforzaba mucho, cuando no estaba en la universidad, estaba en su residencia, un cuarto pequeño, cedido por el tio segundo de su madre, sobre su cerbeceria, en la cual trabajaba los fines de semana para ganar algun dinero.
No obstante ese defecit de conocimientos se fue reduciendo, tan pronto como domino el habito del estudio sistematico, el solia decir, "Las ideas son como el ganado, con una buena vara y algo de paciencia van a donde tienen que ir", No obstante habia algo en lo que era mejor que todos los demas estudiantes.
Cuando el temario de su carrera llego al estudio sistematico de los dinosaurios, el perecia conocer a la mayor parte de ellos con sumo detalle, cuando el profesor le pregunto por que el contesto ni corto ni perezoso- "No sabe usted que alla en el Tirol, pastoreamos a estos animales".
el profesor y toda la clase se quedo anodadada, Si era cierto lo que James decia, los dinosaurios estan vivos, así que procedio a interrogarle, mas con animo de hacerle retractarse que con animo de aprender, pues todo el mundo sabia que los dinosaurios se habian extinguido.
"Mire Herr Profesor- Dijo con voz imperosia para hacerse oir por encima del barullo- Alla en el valle, cerca de Mayenfiel usted encontrara decenas de granjas pequeñas, y en todas ellas hay algun dinosaurio, ya sea como mascota, o como animal de carga o como los que yo pastoreo por su leche y su carne.- ahora con tono algo mas suave, y como el ademan en las manos como el que cuenta una trivialidad- Yo pastoreaba una pequeña manada de Heterodontosaurios, compuesta por doce hembras y un unico macho, El Kaiser, que ese es su nombre, Kaiser es mas grande que los demas, y algo irascible, pero yo tengo una vara larga y flexible y el sabe quien manda, y cada dia al alba saco de su redil a mi rebaño, por que padre ya murio, y mi hermano Hans es aun demasiado joven para hecerlo solo, y subimos por la ladera de la montaña buscando pastos frescos, y a la noche bajamos, y cuando las hembras estan ahitas, madre deja su labor de custura y las ordeña, y de cada una sale una cuarta de leche, que cada dia recoje el Herr. Heindrich, el quesero y nos paga por ella, y eso era así hasta que Herr Decano paso por allí un dia y me vio con los animales, y hablo con mi madre y esta dijo que yo tenia que venir a estudiar, y eso hice, y ahora estoy aquí."
El profesor y toda la audiencia se quedaron boquiabiertos, momento en el que James aprovecho para salir de la clase, estaba un poco harto de la ciudad, Y deseaba con verdadeas ganas volver a su casa por las vacaciones.
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| Kaiser. |
Subio los peñascos de la cara norte, casi cortados a pico con ayuda de su mochila de escalada y sus pies de gato, Disparo el Garfio con punteria hasta lo alto de la pared, donde encontro facil asidero, entonces pulso la palanca del lateral de la mochila y el cable comenzo a tensar, las volutas de humos de vapor salieron de la caldera y con una mano en la palanca y la otra y ambos pies en la pared vertical ascendio hasta coronar la cima, despues una vez con el paso seguro se quito la mochila, abrio la tapa superior y extrajo la manivela, la introdujo en su orificio en la parte posterior y empezo a girarla para recojer el cable.
Miro enrrededor y despues de reparar en un pequeño zeppelin siguio buscando con la mirada, el ganado no estaba alli, pero los excrementos eran muestra inequivoca de que habian estado no hacia mucho, cogio una de las bolitas marronas, y la olio, no pudo evitar una sonrrisa de satisfacción pues al examinarla estubo seguro que su hermano lo estaba haciendo vestante bien.
se limpio la mano con un pañuelo casi marron de lo viejo y sucio que estaba, ajusto las correas usando la llave fija de su nabaja multiusos, y despues emitio un grito, que se tranformo un un canto tiroles largo y sostenido- Iorole iujuuuuuuuu.
La respuesta llego desde un collado no muy lejano, una decena de voces animales - iojuuuuuuuuu.- entonces desde ese ese lugar aparecio un Heterodontosaurio de casi tres pies de alto y cinco de largo con la escamosa piel, cubierto de un aspero pseudovello, y se abalanzo contra James, topandole con la cabeza en las costillas, hombre y animal se revolcaron por el suelo, el uno riendo y el otro con alegres graznidos guturales.
Buen chico, Kaiser- Dijo James.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Un final predecible
Holly Morgan se puso el pañuelo
tapando su boca, las gafas que ataba con una cinta de cuero a su nuca
taparon con sus vidrios verdes sus pequeños ojos, calo su sombreo
hongo hasta sus orejas, la camisa que en el pasado había sido blanca
tapaba su torso y el pantalón de montar sus piernas, los zapatos
eran sencillos y cómodos, a su cintura ceñía una pistolera y en
ella un revolver de dos tambores consecutivos de su propia invención,
sus guantes de algodón blancos con los dedos cortados descansaban
remetidos en el cinto, Trepo hasta su montura, aquel animal era según
muchos el mejor para un viaje rápido y Holly no tenia nada de
objetar al respecto.
El animal era un reptiloide bípedo y
vegetariano, un dinosaurio criado en granjas de Ohaio, recreado
genéticamente en laboratorio. Y lo mas importante, era gratis, su
antigua dueño yacía en el suelo a unos metros de distancia Holly le
había disparado a quemarropa, ahora el mundo tenia un cuatrero menos
del que preocuparse y Holly un nombre menos en su lista, y un cheque
del Railway National Bank esperándola en Denver si se daba prisa
podía llegar en unos pocos días, pero aquel sujeto había dicho
antes de morir que Pitti Gatlin estaba allí y que el era de su banda
y una sarta de chorradas y amenazas sin fundamento sobre lo que Pitti
y su banda la harían si la pillaban.
Holly miro al este, después al oeste,
finalmente cabalgo hacia el Este, alejándose de ese abrevadero
perdido en mitad de ninguna parte, Cabalgo a trote buscando con la
mirada algo que la diera una pista, finalmente el sol emprendió el
trecho final, y se oculto entre las distantes montañas, Holly busco
con la mirada refugio, y solo vio llanura, así que descabalgo, ese
lugar estaba bien para acampar, también como cualquier otro.
---------
Jarred wildfire estaba apostado en lo
alto de una pequeña colina, con su rifle winchester de cerrojo y
percutor de aguja listo, le había añadido un sistema de impulso por
gas y dos probetas con líquidos sobresalían por encima del puente
del arma, insertadas en una modificación, aquellos líquidos
lubricaban el arma y anulaban el sonido, de esta, Eran sin lugar a
dudas el orgullo de Jarred, que era el inventor de ese sistema.
Jarred habia visto pasar a Wilbur “seis
dedos” el cuatrero hacia dos dias, y ahora esperaba su regreso,
para que le condujera a la guarida de Pitt Gatlin, pero acababa de
descubrir que una embozada figura cabalgaba a su bestia, y eso solo
podía significar que el cuatrero había muerto.
---------
Jorah Maxden farfullo,
siempre farfullaba, levanto la vista de su mesa de trabajo, miro el
reloj, volvió a bajar la mirada y siguió trabajando, en su mesa
habia un revoltijo de tubos, culatas, cañones probetas y un
alambique, maquinas para hacer municiones y un pequeño barril con
pólvora, así como fósforos, velas, papeles con anotaciones,
diagramas. Hace unos años consiguió el mayor avance que se podía
hacer en su carrera, sustituyo un brazo por un cañón gatlin
funcional y transportable, fue el mayor error de su vida, porque
aquel hombre resulto ser un bandido y un canalla, ese y no otro era
el motivo por que se había ido de Luisiana y se había instalado en
un pueblo llamado Topeca, en que nadie le conocía, allí había
comprado una casa con un pequeño taller, y trabajaba haciendo armas
y municiones, pero no habían tardado en encontrarle y por esos el
lugar se había llenado de pistoleros que querían sus exóticos
servicios.
La puesta se abrió de
golpe, un hombre de rostro cruel con barba se hallaba en el quicio de
la puerta, su brazo derecho colgaba junto a su cuerpo, y a partir de
su codo todo parecía una gatlin, estaba herrumbrosa, y claramente
necesitaba ser reparada , en su otra mano portaba un revolver, su
vestimenta era una mezcla de casaca militar de color gris, con una
gorra de artillero y un abrigo largo, con botas de monta y polainas,
tras de el se oían voces, y sonaban zafias y groseras.
La tensión se podía cortar
en el ambiente, Jorah había esperado y temido que ese día llegara y
finalmente había llegado.
Pitt Gatlin entro en el
taller, sin hacer caso a la muda oposición del armero, le
acampoñaron dos zafios bandidos, mal hablados, uno calvo, el otro
suci y joven, el calvo escupio en el suelo mientras lo toqueteaba
todo.
---------
Wilbur Willoby era
predicador, predicaba la palabra del señor, lucia su sotana impoluta
y su biblia, y un colt del calibre 45, sus palabras eran educadas, y
su voz agradable, pero sus ojos resultaban terribles, sobretodo
cuando hablaba del infierno, parecían brillar, El odio y furia le
consumian por dentro y ese era el motivo por el que el buen
predicador, el alma mas caritativa del oeste viajaba con su biblia,
su petaca y su colt, en sus discursos hablaba del cielo en la tierra
y como hallarlo, para el los buenos hombres debían unirse y echar a
los agentes del mal, expulsarles hasta Mejico, a Canada o al
Infierno, cerrar las fronteras.
Y el buscaba a esos agentes
del mal, para redimirles ante dios, pero Pitt Gatlin seria para el
diablo, y el le enviaría a reunirse con el, de eso no le cabía
duda.
El buen predicador, no
siempre había sido predicador, antes de eso había sido soldado y
después de eso había sido un forajido, pero había recibido la
llamada de dios, en forma de bala, y por eso cambio, recogió las
ropas de ese predicar moribundo y le envío con su creador mas rápido
de lo que sus heridas le habrían conducido, ahorrándole dolor en un
acto de caridad cristiana, Pitt habia matado a ese hombre solo por
censurar la violencia en sus discursos, para Wilbur la idea de matar
a un predicar en la iglesia, mientras se cambiaba de ropas en la
sacristía, como había ocurrido, era impensable, pero para Pitt, era
lógico y aceptable. Este hecho habia sido el causante de que
abandonara la banda y rechazara a su amigo Pitt. Asi que se fue
disfrazado de predicador.
Después de eso Pitt se
había convertido en Pitt Gatlin, y había destruido pueblos enteros
por oponerse a el. Y aunque el predicador intento ser un buen
predicador, cada noticia sobre Pitt y su banda le hacia mas dificil
ser un hombre de paz, y ahora ya no podía hacer otra cosa, sino
buscar a su antiguo camarada y meterle balas en el cuerpo hasta que
se parara quieto y bien muerto.
---------
Pitt Gatlin tenia un plan,
siempre tenia uno, estaba en Topeca por dos motivos, uno era que le
repararan la gatlin que le hacia famoso, la otra era atraer a cielo
abierto a todos los caza recompensaras que le perseguían que no eran
pocos, por eso había hecho tanto ruido al llegar, para que la
noticia se difundiera como la pólvora, el mismo había planeado como
hacerlo, de modo sublime, había traído a veinte hombres con sigo,
aunque ocho estaban escondidos alrededor de Topeca, todos ellos bien
armados, cuando acabase no quedaría rastro de ese pueblo.
Apunto a Jorah, este empezó
las reparaciones, tan rápido como podía, dado que para ser un
armero le gustaban poco las armas, sobretodo por el hecho de que
estas en concreto le apuntaban a el.
---------
Habia tres cosas que Pitt
Gatlin no habia tenido en cuenta, la primera de ellas es que los caza
recompensas son astutos, otra es que no parecen caza rrecompensas y
la tercera es que algunos los ciudadanos de Topeca no eran ni ciegos
ni mudos.
Estos tres hechos fueron por
decirlo suavemente fatales, para Pitt, y hubo un cuarto que a lo
mejor fue a un mas fatal y este era apuntar a un viejo armero para
que te reparara un arma, este pudo ser tal vez el hecho definitorio
que acabo con el celebre Pitt, mientras hacia su cabilas de cuantos
de sus enemigos caerian en su trampa no se fijo en las manos del
armero que reparaba el brazo del arma, o mas bien lo modificaba, pero
Pitt mascaba tabaco y pensaba en su futura fama y como cada hombre
mujer y niño temeria el nombre de Pitt.
Peter Walter, que ese era el
verdadero nombre de Pitt, habia sido un entusiasta hijo de granjero,
que soñaba con ser un soldado de artilleria afamado y contar las
bajas por decenas, pero en algun lugar su sueño se había hecho
añicos, eso ocurrió el día que se alisto, podía haber elegido un
bando u otro, por que la suerte geográfica le había hecho nacer
entre ambos frentes, en la que en aquel momento era una guerra de
territorios en disputa, y eligió unirse a los Confederados, esta
elección cambio su suerte, pues los confederados estaban llamados a
la derrota y los esfuerzos de Pitt no cambiaron el resultado de la
guerra, aunque puede que la alargase considerablemente, en todo caso
su sueño estaba truncado y otro se hizo en su lugar, tras la batalla
de Misuri resulto herido y predio parte de la movilidad de su brazo,
entonces fue cuando Jorah, le encontró.
---------
Jorah había tenido sueños
y los había cumplido, hacia el fin de la guerra abundaban los
tullidos y había pocas prótesis, y muchas armas, entonces al armero
se le había ocurrido usar las armas que el fin de la guerra le
incendiaria vender a buen precio, y uso piezas para hacer prótesis
funcionales, entonces llego Pitt y le hizo una propuesta extraña
pero apetecible y así se implanto el primer arma prótesis funcional
en una persona, y comenzó la pesadilla de Jorah, porque de pronto
todo el mundo quería aquello, incluso los sanos querían un brazo
armado.
Por eso cuando reparaba el
brazo sintió una mezcla de orgullo y odio, un odio puro y casi
perfecto, de esos que inspiran grandes citas, en los libros y que
todos recuerdan, incluso mas allá de los hechos.
Por eso instalo esa pequeña
pieza plateada en el interior de la gatlin y Pitt no fue capaz de
percibirlo y ese fue el momento crucial del fin de Pitt y su reinado
de terror.
---------
Los vigías no alertaron a
Pitt, por que de hecho estaban muertos en sus puestos de vigilancia,
eran tan arrogantes en su presunción de que podrian reconocer a
cualquier caz recompensas que el predicador llego hasta ellos sin
levantar sospechas y con su bastón les hundió el cráneo hasta
hacerlo ser cóncavo, por supuesto que rezo por el alma de los
difuntos, y tambien que saqueo los cuerpos, y los apilo, y después
desato los caballos y los llevo al pueblo para venderlos y se alojo
en en la pequeña capilla metodista donde el párroco estuvo
encantado de compartir su techo, su vino y sus historias
---------
Jarred Wildfire llego a
caballo con un grupo numero de vaqueros a los encontró en el camino,
se sumo a ellos y llego hasta la cantina sin hacer ruido, allí se
entero de las buenas nuevas sin hacer una sola pregunta y al
anochecer ya sabia cada escondite de los hombres de Pitt, así que
cogió su rifle y subió al deposito de agua con mucho sigilo, allí
estaba apostado uno de los hombres de Pitt, y pensando que era el
relevo le saludo cuando llego arriba le tendió la mano y Jarred
subió, desenvaino su cuchillo y se lo clavo en el cuello de parte a
parte, así dejo el cuerpo embozado con el pañuelo y el sombrero y
parecía dormido con el arma en las manos y se escondió detrás de
el.
Jarred a diferencia de
otros, no conocía a los matones , ni al propio Pitt, indudablemente
había oído hablar de ellos, y ciertamente no le gustaban pero no
sentía odio hacia ellos, lo cierto es que era un cazador, cazada
alces y osos, y vendía la carne y sus pieles, pasaba mas tiempo con
los nativos y en los bosques que con sus congéneres, pero un día
Pitt, antes de ser Pitt Gatlin habia pasado por un pueblo, le habían
gustado las pieles de un comerciante y como no podía pagarlas con
dolares las había pagado con violencia y plomo, esto provoco en
Jarred una aversión terrible hacia Pitt, que se convirtió en su
presa, pero Pitt cabalgo y le perdió la pista, y ahora cazador y
presa estaban en la misma liza, y el cazador iba a recuperar el honor
perdido al perder a su comprador de pieles.
---------
Holly Morgan Era una chica
linda de ciudad, pero tenia gustos y aficiones, sus gustos eran
indudablemente caros y sus aficiones mas viriles de lo que a una
chica le convenían para encontrar marido, era caza recompensas por
el dinero, su padre había sido soldado y ella tenia seis hermanos
mayores que ella que le cuidaron cuando su madre murió, siendo Holly
muy niña para recordarlo, su padre puso normas cuartelarías en casa
y una férrea disciplina y sus hermanos se convirtieron sin excepción
soldados, y ella también, pero en el ejercito de los EEUU, no había
lugar para mujeres así que con todas las habilidades de un soldado,
su figura femenina y ni un céntimo en el bolsillo pero con dos
pistolas se dedico a perseguir rateros, y poco a poco paso a la caza
mayor.
Holly llego al pueblo en su
reptil, no había nadie para impedirlo por que de hecho el predicador
ya había llegado por ese mismo camino, se acerco a la cantina un
rápido vistazo le hizo conocer cuantos de los hombres de Pitt había
en el lugar, y no le costo montar una trifulca para distraerlos
mientras abandonaba el edificio y buscaba un lugar para dormir,
finalmente se apostó tras unos barriles en la calle, entre dos
edificios y allí se durmió sin ser vista.
---------
Por algún motivo
desconocido la gente le atribuía a Pitt el hecho de ser un hombre
listo, pero en realidad era un hombre afortunado, la fortuna le había
sonreído y el la había disparado robado y saqueado, así era Pitt,
cuando Jorah acabo el trabajo se fue a su habitación en una casa
cercana, la habitación no estaba en alquiler pero su ocupante se la
había cedido a Pitt cuando este le había apuntado con un arma allí
Pitt tubo su ultimo sueño, a la mañana siguiente se paseo por
pueblo aterrorizando a sus gentes, inconsciente como era de que una
mira le apuntaba desde lo alto, que una pistola le apuntaba desde un
callejón y que el predicador llevaba un colt con balas con su
nombre, se le unieron algunos de sus hombres, entonces empezó el
tiroteo.
La primera bala alcanzo a
uno de los hombres de Pitt en la cabeza, este se había puesto en
medio, Pitt saco su gatlin y apunto en derredor con sus hombres,
buscando al pistolero que había hecho el tiro, no paso nada, alguien
lanzo una dinamita encendida entre el grupo, solo Pitt fue tan rápido
como para alejarse, sus hombres yacían muertos casi todos en
bastantes trozos, llego una sarta de disparos desde un callejón y le
dieron en el hombro, pero la prótesis le salvaba de ses dolor, otro
disparo mas llego, desde las alturas, apunto con su gatlin y Pitt
disparo y no paso nada, ni una bala abandono el arma, entonces el
predicador se acerco caminado hacia el y Pitt reconoció la furia en
sus ojos, intento sacar su pistola pero el predicador con su Colt
hizo un disparo reventándole la mano, otro mas y estaría muerto,
así que suplico por su vida y de pronto tres balas desde distintos
puntos de la calle le ahorraron a Pitt el juicio de los hombres.
Los hombres de Pitt
apostados alrededor del pueblo no se quedaron a descubrir que había
pasado y lo demás ya es historia.
Esta es la historia del
fin Pitt Gatlin
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