martes, 26 de julio de 2016

Cómo ser padrino en un duelo y no morir en el intento.

Ser un padrino en un duelo es una cosa seria, que puede costarte la vida, algo que no ocurrira si lo haces de manera correcta, o el honor, en caso de que tu protegido pierda.

para ello expondremos las normas del duelo asi, como sus normas y ejecución, siguiendo unos sencillos pasos.

Para que halla un duelo ha de darse un reto, y para ello una ofensa, los motivos de duelos han sido muy variados a lo largo de la historia, y como nota informativa dire que muchos de ellos fueron realizados por mujeres de alcurnia, y no solo por hombres como se podria esperar, los motivos varian desde discrepancias sobre los adornos florales en una reunión social hasta los tipicos triangulos amorosos que acaban en rios de sangre, en el mundo retrofuturista los motivos pueden ser estos u otros como el hecho de que dos caballeros lleven sombreros iguales...

Paso 0. El reto.

Si una persona se da por ofendida puede declarar un reto, para que el reto sea legitimo tiene que realizarse de manera publica, con almenos tres testigos imparciales, ha de lanzase el reto usando las palabras adecuadas, la formula es "Te reto a duelo, por...." hay que declarar la ofensa.

en este punto el ofensor, debe aceptar el duelo o disculparse por la ofensa, en caso de aceptar fijara las armas, en el Steampunk optaremos por dos armas distintas Bastones o pistolas.

Pistolas: Usamos Pistolas nerf de duelo, que son aquellas han de ser cebadas cada vez antes de ser disparadas.

Bastones: Usamos bastones, paraguas o sombrillas. (vease Bartitsu).

Paso 1. Disposiciones previas.

Una vez aceptado el duelo se fijan los terminos y se ratifican las condiciones del mismo, esto es labor de los padrinos, ellos tienen que pactar las condiciones y confirmar y revisar las armas.

Condiciones: lugar, fecha y hora.
Terminos: primer impacto, primera sangre, toque....

esto se puede hacer por escrito o de manera verbal.

Paso 2. realización del duelo.

Pistolas: Los contendientes se colocaran espalda contra espalda, esperaran las indicaciones de ambos padrinos, entonces comenzaran a caminar, cinco pasos, cada paso a de darse de manera simultania a la cuenta realizada por ambos padrinos, cada padrino supervisa al ahijado de su oponente, para asegurar que no hay trampas.

una vez caminados los cinco pasos se encontraran a una distancia reglamentaria de diez pasos, los padrinos marcaran el lugar, y daran la orden de girar y disparar, lo que asegura que ambos giraran casi a la vez, pero solo el mas rapido y con mas punturia podria acertar.

en caso de que el primero en disperar haga blanco, el segundo oponente se retirara de la contienda, en caso de fallo, podra disparar, si acierta sera el vencededor, en caso de que ambos fallen, avanzarn dos posos, reduciendo la distancia a seis pasos en esta situación los padrinos han de reanudar su labor, el padrino del ofendido ha de preguntar en voz alta y audible si el ofensor pide disculpas, para ello ha de usar la formula de cortesia de estos casos.

"Mr/Miss ..... Ofrece sus disculpas por la ofensa de .... a Mr/Miss....?

en caso de que la respuesta sea afirmativa el padrino del ofensor se dirigira al ofendido con la siguiente formula.

Acepta las disculpas de Mr/Miss....?

en caso de que sea aceptadas el duelo termina con el honor intacto de ambos, en caso de que alguna de las dos sea negati, se procedera a la recarga de armas y el segundo y ultimo disparo, a seis pasos es infrecuente fallar el disparo, en caso de fallar se conidera que no hay satisfacción posible y el honor de ambos queda conradicho por su impericia en el arte del duelo, y recuperarla recae en un nuevo duelo esta vez por parte de los padrinos, que deberan combatir hasta que uno de ambos gana y recupere el honor de su ahijado y mantenga el propio.

Bastones: Los duelos con bastones son si cabe mas peliagudos que los de pistolas, siendo estos siempre solocionados mediante un golpe al cuerpo.

en un duelo se comienza a la distancia en las baras chocan, tras el choque ambos contendientes dan un paso atras, intercambian saludos y comienza el intercambio de estocadas y golpes hasta que uno de los dos halla blanco ente el cuello y la cintura de su oponente, o este alguno de ellos se rinde o finalmente uno revasa la linea del campo del honor, es decir retrocede ante el enbite de su oponente hasta revasar los diez pasos, y quedar por delante de su propio padrino.


en cualquiera de los tres casos pierde, y su oponente resulta vencedor, tambien perdera cualquier oponente que pierda su arma de la mano.

 Paso 3. Declaraciones finales.

Una vez finalizado el duelo, los contendientes han de estrechar sus manos en signo de la acepctión del resultado y reparación o solución de la afrenta, siendo testigos ambos padrinos del apreton de manos y dando fe de que no podran volver a enfrentarse a duelo por la misma causa, en caso de que sea necesario se redactaran y firmaran los documentos pertinenentes y el campo del honor quedara resuelto.

Notas adicionales:

Labores adiciones del padrino son: Portas las armas de duelo, sujetar el sobrero abrigo o cualquier prenda superflua, vetar el duelo por causas climatologicas o embriagez de su ahijado, sustituir al duelesta en caso de indisposición de este, portar o redactar los documentos pertinentes, asegurar la huida exitosa de su ahijado en caso de duelo ilegal y asegurar la calidad de los testigos del duelo y el lugar del duelo.



jueves, 21 de julio de 2016

Primeras Jornadas de Vestuario Retrofuturista

Anna Stechpalme analizando un corsé
Hace tiempo he deseado organizar talleres de costura básica para Steampunk Madrid, y cuando El Punto Joven de Tetuan me propuso varias fechas en mayo y junio 2016  para hacer talleres, me di cuenta que aquí hubo una oportunidad magnífica para llevar a cabo algo en una escala un poco más grande.

Así nacieron Las Primeras Jornadas de Vestuario Retrofuturista, un proyecto innovador en España: una serie de jornadas con charlas, conferencias, talleres, sorteos y mucha alegría, todo ello dedicado al vestuario retrofuturista.

Jack Winchester, de El Matrimonio Espectro,
hablando del vestuario masculino del Siglo XIX
Totalmente gratuito y con la participación de reconocidas figuras como Anna Stechpalme, Fernando Velarde y el Matrimonio Espectro, recorrimos el mundo del vestuario retrofuturista, desde lecciones de costura básica, lecciones de cómo manejar una pistola de pegamento termo-fusible, y hasta cómo hacer un patrón individualizado para un corsé.

Las primeras dos jornadas estuvieron dedicados al corsé. Fueron mañanas donde repasamos la historia milenaria de esta prenda, donde intercambiamos experiencias y consejos para la elección y adquisición de uno, y hasta vimos cómo poner un corsé correctamente. Anna Stechpalme nos brindó su arte y conocimientos a raudales. ¡Fue todo un lujo contar con ella!

Fernando Velarde, durante
el taller de costura básica
La tercera y cuarta jornadas fueron dedicadas a charlas conducidas por el Matrimonio Espectro (el sr. Jack Winchester y lady Elizabeth Winchester) sobre el vestuario tanto masculino como femenino en el Neovictorianismo. El Neovictorianismo es una interpretación moderna del estilo victoriano, y sirve como base para un atuendo retrofuturista. Los valiosos comentarios delos Winchester,  su buen humor y entrega al retrofuturismo nos garantizaron  ratos muy agradables. Para ilustrar las posibilidades que tiene uno a la hora de enriquecer el indumentario de los steamers, terminamos  haciendo un safari a una tienda Humana al lado del Punto Joven de Tetuan, con el propósito de aprender cómo elegir prendas de segunda mano y considerar las posibilidades que tienen,  por medio del tuneo, es decir alteraciones,  para usar en nuestro mundo retrofuturista.

Mar Domínguez haciendo un sombrero de goma EVA
En la cuarta jornada, por la tarde, tuvimos además un taller llevado por Fernando Velarde sobre la costura básica, a través de la confección de flores de encaje. Una tarde tranquila y productiva, otra vez, de lujo.

La quinta jornada, ¡al atrezzo! Dedicamos todo el día a la confección de sombreros de goma EVA, al tuneo de sombreros, hacer mini-sombreros y también a un tema especialmente querido por los steamers: la confección de medallas. Fue una experiencia muy gratificante ver como afloraban  la creatividad, originalidad e imaginación de los asistentes a la hora de diseñar sus propias medallas además de buscar sus propias técnicas para llevar a cabo sus ideas.
Una medalla confeccionada
por Chuso Bowen

En estas Jornadas, una vez más Steampunk Madrid ha mostrado su deseo de abrir la experiencia del mundo retrofuturista como una expresión de la creatividad individual, y ¿qué mejor manera de hacerlo que así, durante talleres, charlas y risas?

Fdo: Prof. Cecily Cogsworth



El canto tiroles del Hetorondosaurio

Cuando James Muller llego a la universidad de Munich, con tansolo 19 años, era chico deorientado, un pueblerino y un paleto, y estas eran sus mejores virtudes.

Como decia el dicho, se podia sacar al campensino del Tirol, pero no al Tirol del campesino, vestia siempre con la ropa tirolesa, y con el sombrero de paja que su hermana mayor, Anna, le habia hecho, y cuando sus compañeros de universidad le interrogaron con curiosidad, el respondio con sinceridad, cuando los universitarios comprobaron que era tan provincano como parecia solo les intereso como objeto de mofa y escarnio, aunque su regocijo no duro en exceso.

Al  mes de empezar las clases, James estaba retrasado en todas las materias,  pero aun así seguia teniendo su sonrrisa bobalicona y su buen humor, no obstante se esforzaba mucho, cuando no estaba en la universidad, estaba en su residencia, un cuarto pequeño, cedido por el tio segundo de su madre, sobre su cerbeceria, en la cual trabajaba los fines de semana para ganar algun dinero.

No obstante ese defecit de conocimientos se fue reduciendo, tan pronto como domino el habito del estudio sistematico, el solia decir, "Las ideas son como el ganado, con una buena vara y algo de paciencia van a donde tienen que ir", No obstante habia algo en lo que era mejor que todos los demas estudiantes.

Cuando el temario de su carrera llego al estudio sistematico de los dinosaurios, el perecia conocer a la mayor parte de ellos con sumo detalle, cuando el profesor le pregunto por que el contesto ni corto ni perezoso- "No sabe usted que alla en el Tirol, pastoreamos a estos animales".

el profesor y toda la clase se quedo anodadada, Si era cierto lo que James decia, los dinosaurios estan vivos, así que procedio a interrogarle, mas con animo de hacerle retractarse que con animo de aprender, pues todo el mundo sabia que los dinosaurios se habian extinguido.

"Mire Herr Profesor- Dijo con voz imperosia para hacerse oir por encima del barullo- Alla en el valle, cerca de Mayenfiel usted encontrara decenas de granjas pequeñas, y en todas ellas hay algun dinosaurio, ya sea como mascota, o como animal de carga o como los que yo pastoreo por su leche y su carne.- ahora con tono algo mas suave, y como el ademan en las manos como el que cuenta una trivialidad- Yo pastoreaba una pequeña manada de Heterodontosaurios, compuesta por doce hembras y un unico macho, El Kaiser, que ese es su nombre, Kaiser es mas grande que los demas, y algo irascible, pero yo tengo una vara larga y flexible y el sabe quien manda, y cada dia al alba saco de su redil a mi rebaño, por que padre ya murio, y mi hermano Hans es aun demasiado joven para hecerlo solo, y subimos por la ladera de la montaña buscando pastos frescos, y a la noche bajamos, y cuando las hembras estan ahitas, madre deja su labor de custura y las ordeña, y de cada una sale una cuarta de leche, que cada dia recoje el Herr. Heindrich, el quesero y nos paga por ella, y eso era así hasta que Herr Decano paso por allí un dia y me vio con los animales, y hablo con mi madre y esta dijo que yo tenia que venir a estudiar, y eso hice, y ahora estoy aquí."

El profesor y toda la audiencia se quedaron boquiabiertos, momento en el que James aprovecho para salir de la clase, estaba un poco harto de la ciudad, Y deseaba con verdadeas ganas volver a su casa por las vacaciones.

Kaiser.
Paso el tiempo y sus estudios estaban bien encaminados, y llegaron las vacaciones, cojio el primer tren que le condujo a Maienfield y despues camino por la ladera hasta su casa, Esta estaba vacia, su hermano debia estar pastoreando, su madre habria bajado a vender sus encajes y Anna estaria ocupada con la recolecion de las manzanas, así que fue a la pequeña buhardilla de la casa, donde estab su jergon, cogio su mochila de escalada, una pesada caja de madera forrada en piel de estogosaurio, que contenia una pequeña caldera, que permitia que el carrete de acero rotara al pular una palanca  en su lateral, bajo co ella hasta la fuente, fuera de la casa, el arroyo de montaña que la alimentaba sirvio para rellenar la caldera y con un poco de turba y un fosforo encendio la pequeña caldera, antes de ceñirse la mochila ajusto los tirantes de cuero de sus pantalones cortos, y comprobo cada boton de hueso, entonces se puso la mochila y la ajusto con todas sus correas, se puso sus gafas ceñidas con un elastico, que le protegiasn del sol y tapo su cabeza con su sempiterno sombrero de paja, entonces empezo a subir hacia los pastos de alta montaña,

Subio los peñascos de la cara norte, casi cortados a pico con ayuda de su mochila de escalada y sus pies de gato, Disparo el Garfio con punteria hasta lo alto de la pared, donde encontro facil asidero, entonces pulso la palanca del lateral de la mochila y el cable comenzo a tensar, las volutas de humos de vapor salieron de la caldera y con una mano en la palanca y la otra y ambos pies en la pared vertical ascendio hasta coronar la cima, despues una vez con el paso seguro se quito la mochila, abrio la tapa superior y extrajo la manivela, la introdujo en su orificio en la parte posterior y empezo a girarla para recojer el cable.

Miro enrrededor y despues de reparar en un pequeño zeppelin siguio buscando con la mirada, el ganado no estaba alli, pero los excrementos eran muestra inequivoca de que habian estado no hacia mucho, cogio una de las bolitas marronas, y la olio, no pudo evitar una sonrrisa de satisfacción pues al examinarla estubo seguro que su hermano lo estaba haciendo vestante bien.

se limpio la mano con un pañuelo casi marron de lo viejo y sucio que estaba, ajusto las correas usando la llave fija de su nabaja multiusos, y despues emitio un grito, que se tranformo un un canto tiroles largo y sostenido-  Iorole iujuuuuuuuu.

La respuesta llego desde un collado no muy lejano, una decena de voces animales - iojuuuuuuuuu.- entonces desde ese ese lugar aparecio un Heterodontosaurio de casi tres pies de alto y cinco de largo con la escamosa piel, cubierto de un aspero pseudovello, y se abalanzo contra James, topandole con la cabeza en las costillas, hombre y animal se revolcaron por el suelo, el uno riendo y el otro con alegres graznidos guturales.

Buen chico, Kaiser- Dijo James.

martes, 12 de julio de 2016

Como preparar un Picnic retrofuturista y no morir en el intento.

Un picnic es una actividad al aire libre que en esencia parece tremendamente sencilla, pero preparar un picnic es una tarea ardua.

para realizarlo vamos a seguir una serie de pasos:

1.Prepreparación.

Antes de salir de casa hay que preparar la ropa y la cesta, para ello se necesita logicamente ropas comodas, frescas para el verano, de lino por ejemplo, y una cesta de picnic, en la cesta debemos incluir comida, bebida y ademas alguna diversión personal o de grupo.

Las opciones para la comida son ilimitadas, con una sola excepción, no llevar nada que se estropee rapidamente a causa del calor.

Yo soy partidario de llevar tan solo Pan, Queso y algun que otro Embutido, y claro esta una navaja para cortar, asi como una botella de agua o refresco y algo de fruta, usualmente manzanas, pero esto es solo una de las muchas maneras en las que se puede disponer la comida, puede haber tartas, sanwiches...

No olvides una manta de picnic o una toalla, son realmente utiles. asi como sombrillas gorras y sombreros.

en cuanto a las diversiones, entre las individuales se encuentran el dibujo y la lectura, y en cuanto a las colectivas juegos de naipes y mesa, o las actividades deportivas son las mas usuales, amenudo se acompañan de musica en directo, si alguien con pericia decide llevar su instrumento.

2. Ubicación, ubicación, ubicación!.

Lo siguiente a tener en cuenta es donde se realiza el Picnic, Para escojer un lugar hay que tener en cuenta numerosas cosas, en primer lugar que sea un sitio fresco, discreto y bien comunicado, para que se pueda llegar con facilidad, y sea comodo, que este cerca de una masa de agua ayuda, pero no demasiado cerca para evitar los mosquitos, que tenga vegetación y hierva suele ser buena idea, dado que de ese modo el suelo es mullido y tiene sombra, que el suelo sea llano y sin desnivel es esencial para las actividades deportivas, y lo hace mas comodo.

Cuando prepares la actividad mira tambien el pronostico del clima. nadie quiere ir de picnic bajo la lluvia.

3. Las actividades.

En un picnic retrofuturista hay dos actividades principales, la comida y la charla, esto es propio de cualquier picnic, ahora pasemos a las actividades decimononicas y retrofuturistas como tal.

Actividades deportivas: Juegos de pelota, Badminton, paseo, natación, Bartitsu, duelos de pistolas (nerf o recreación, nunca armas reales)...

Actividades artisticas: Pintar, relatar, Tejer,  recitar o declamar, Fotografia, actuaciones teatrales o musicales...

Jueos y diversiones: Juegos de cartas, volar cometas,Montar en barca o carro de caballos, El juego de las estatuas (tambien conocido como las peliculas),La cuchara y el huevo (recomiendo usar un huebo de madera de los zurcir o similar, si este se cae hay que volver al inicio, Carreras de tres piernas, Tiro al blanco (con latas recicladas y una pelota), Juegos literarios (Como por ejemplo un exquisito cadaver)...

4. El fin.

Toda actividad llega a su fin, cuando eso ocurre es obligación de los asistentes recoger y dejarlo todo como si nunca se hubiera hecho ninguna actividad en dicho lugar.


jueves, 7 de julio de 2016

La Maquina del juicio final

De la mano de Raul Montesdeoca y Delorian ediciones, nos llega esta novela.

En un mundo victoriano los ajentes del servicio secreto britanico Patrid Steed y Asa Ishikawa, nos meteremos en una trepidante aventura para salvar el Imperio Britanico y talvez el mundo entero.

Es una prepidante aventura que me hace recordar las novelas de James Bond escritas por Ian Fleming, en la que la acción trascurre por medio mundo, y es muy movida con numerosos combantes de toda indole, numerosos bandos luchando por la victoria.

esta novela de pequeño formato tiene todo lo que puedes esperar en una novela de espias, desde complots, y combates, pasando por algunas escenas de Romance algo subidas de tono y toneladas de inventos imposibles para su epoca, incluyendo armas y vehiculos.

la novela cuanta una historia atractiva que pide a gritos saber mas de los personajes, de su pasado pero sobretodo de su Futuro.

Por sacarle una unica pega, la forma de contar la historia y la historia en si es muy Pulp, y si no eres fan de este genero te costara empezar la novela, como me paso a mi, pero en mi opinión si sobrepasas los tres primeros capitulos no podras dejar de leer.

El dipsomecanico

Clínica del Dr. Henrry Muller. Berna mayo de 1887

El Doctor Muller solo tenia dos clases de pacientes Borrachos y Dipsomaniacos, la única diferencia que había entre ambos era el trato que el doctor les daba, y esto se veía condicionado por la cantidad de dinero que el paciente pudiera pagar por el tratamiento.

El Dr. Muller solía administrar un único tratamiento, muy efectivo contra el alcoholismo clínico, consistía básicamente en privar a los pacientes de la libertad en su clínica y torturarles mediante descargas eléctricas cada vez que manifestaban su deseo de ingerir bebidas espirituosas.

Dar ese tratamiento a ricos y poderosos era una buena parte de su recompensa, pues el Dr. Muller disfrutaba de causar dolor, de un modo que solo podía hacerlo alguien que hubiera jurado el código Hipocratico, como el solía decir, un verdadero Hipócrita.

Cuando conoció al Dipsomecanico le quedo claro que ese hombre no podía ser sanado por ningún método común, y pero que estaba dispuesto a gastar mas dinero del que se podía contar en verse libre de los molestos efectos secundarios de la adicción que sufría.

La solución se le ocurrió ojeando uno de sus antiguos libros de relojeria medica, al principio la idea era simplemente descabellada, pero después de considerarla durante la duración de dos cajas de vino rosado, llego a la conclusión de que era posible.

Se entrevisto con el Dipsomecanico para comunicarle el posible tratamiento, se lo explico con todo lujo de detalles.

Muy señor mio- dijo en tono grave, mientras se mesaba su perilla- Después de considerar los pormenores de su caso, - se produjo una pausa dramática mientras ponía en marcha el decantador automático a Vapor que era la joya del minibar de clínica. - solo existe una solución para usted.

Creo que en su caso la Cirugía de relojería es la única solución que cumple con todos sus requisitos, si observa estos diagramas vera que podemos sustituir entre otros órganos parte de su sistema digestivo y ambos riñones, por prótesis de relojería que eliminarían esos efectos indeseables de los que usted aqueja.

Entiendo sus preocupaciones, pero con el personal adecuado y con la ayuda de numerosos recursos mecánicos, podremos realizar la dichosa operación y usted podrá estar en las reuniones sociales en unas pocas semanas, y demostrando a jóvenes de decenas de lugares que nadie puede vencerle en una competición de beber mas vino.

Las ruedas del decantador automático dejaron de chirriar, y la botella de vino ya vacia volvia a su posición original, mientras el suave barboteo revelaba que el liquido del escanciador estaba vertiendose por los conductos de latón hasta sendas copas, donde podia verse el maravilloso color del Burdeos, el ansia del Dipsomecanico por probar el rojo mano le hizo salibar.

Unos pocos minutos despues el Dipsomecanico abandonaba la clinica caminico de su habitación de hotel, las eses que describia al moverse eran sutiles, las eses entrenadas de un hombre que tiene a la borrechara y la resaca como compañeros de Bridge de a diario.

El Dr. Muller observo por la ventana los erráticos andares del paciente, después volvió a su mesa donde el cheque en blanco se encontrada ya firmado, junto con otros documentos, sonrío, se encontraba satisfecho con sigo mismo y excitado, no por que la operación fuera a ser novedosa, sino por que por que estaba seguro de que seria dolorosisima, y aquello le satisfacía.

Facultad de Medicina, Universidad de Berna Junio de 1887

El quirofano fue preparado en la misma Facultad de medicina de la universidad de Berna, y la sala de observación, semejante a las gradas de un campo deportivo estaba abarrotada de estudiantes, doctores y otros cientos de relojeros y curiosos que incluso se agolpaban en los pasillos, intercambiando opiniones y aseverando sus pronósticos sobre la operación que aun no había comenzado.

El Dipsomecanico ingreso por la puerta lateral, donde el anestesista le ayudo a recostarse en la camilla, le coloco la mascarilla con Éter y contó desde cien hasta ochentaiuno antes de quedar fuertemente anestesiado y totalmente dormido, la camilla penetro por la puerta del quirofano empujado por el mecanismo de cabestrante a vapor y se encajo entre las mesas de operaciones y los ya situados doctores relojeros que se disponían a operar.

El Dr. Muller miro a l dormido paciente, y por un momento sintió lastima del decrepito anciano, con su piel fina y ojeras plácidamente dormido, entonces se agacho al oír que este balbuceaba una palabra, al principio no entendió lo que decía, así que permaneció cerca para escucha.

Burbón,- balbuceo el anciano- con dos piedras de hielo....

El doctor sonrrió, la punzada de culpabilidad que había sentido se había disuelto en el ebrio balbuceo del Dipsomecanico, ajusto su mochila de relojería, una caja de madera y latón con numerosos diales, de la que salían dos brazos mecánicos armados con pinzas y bisturí, coloco sus gafas de precisión y dejo que una enfermera le colocara la mascarilla, miro al Autómata cirujano que sostenía la bandeja con los trapos limpios, y asistido con un leve movimiento de cabeza, el resto del personal medico empezó a ponerse sus mascarillas y guantes...

El comentarista medico hizo una pausa, dio un sorbo una copa de vino desde la cabina y continuo con la narración de la operación- Nos encontramos en el minuto 16 de la operación de cirugía, desde la apertura del cuerpo y la extracción del sistema Renal no se producido ninguna preocupación para el Dr. Muller y su equipo medico, ahora el Autómata de cirugía, cedido por el Ala del hospital general de Tremli, acerca al doctor el atornillador a vapor con el que atornillaran al hueso el soporte de los filtros del Riñón izquierdo.

El doctor pulso el botón en la correa de la mochila, una mano mecánica con una esponja broto de la mochila de cirugía que aun portaba, y le seco el sudor de la frente, el Dr. Muller penso fugazmente en que tenia sed, y una buena copa de aquel burbón que le esperaba en su despacho seria muy refrescante. Volvió a mirar al paciente, le pareció ver una ligera contracción el los músculos oculares, seña inequívoca de que estaba sufriendo, así que se permitió así mismo una leve sonrisa bajo la mascarilla.

Llevamos 83 minutos de operación ambos riñones han sido suplantados y ahora procede a poner las esponjas en el filtro del segundo riñón.- El comentarista paro para observar el contenido de la cesta de picnic en la que llevaba su almuerzo, aquella operación se alargaba, dejo los binoculares en la mesa y cogió un sándwich de pavo del interior de la cesta lo desenvolvió del papel con sumo cuidado, le dio un mordisco y procedió a volver a observar la operación.- Y ahí esta el ansiado momento que todos esperábamos - comento con emoción, mas por la emoción de saborear la mostaza que acompañaba al pavo que por la operación- ahora el asistente del doctor abre la glotis del paciente, y si ahí llega la primera salpicadura de sangre seria de esta operación , directa a la cara del Dr. Muller.

El Dr. Muller volvió a activar el brazo con la esponja, este le limpio el rostro y las gafas de aumentos, con su mano retiro las gafas, devolvió su mano y ambos brazos de relojería de la mochila a la operación, coloco la glotis nueva, un cilindro de metal negro con superficie engomada en su sitio, y tomando el atornillador a vapor que el autómata de cirugía le ofrecía de manera solicita atornillo el pasador de la Glotis mecánica

Después de cuatro horas de intensa cirugía,- Anuncio el el comentarista- podemos decir que la operación ha sido un éxito, el Dr. Muller abandona el quirofano y el personal medico se lleva al paciente a una sala de observación, y ahora sin mas preambulos damos paso a un mensaje de nuestro esponsor especial.- Dijo el comentarista medico mientras se pulsaba un boton el la cabina de radio.

La puerta de la cabina se abrio y un joven hombre con bata blanca y un traje de Twed apareció al otro lado, intercambiaron algunos saludos mientras los anuncios enlatados se emitían, y el joven dijo - Mama te espera para cenar no te retrases mucho,- miro la cesta de picnic- ¿queda alguno?- pregunto.

El comentarista de operaciones dijo,- Claro hermanito, te he dejado dos de queso y media botella de tinto. y sin decir mas se intercambiaron de puestos...

Casa del embejador de la republica mecanica de la federación de comercio Atlantica en Londres Septiembre de 1889

Le aseguro señor embajador que desde que me opere soy el hombre mas feliz del mundo, no hay dia que no disfrute de los placeras del Borgoña, el champan, el burbon u otra de las decenas de maravillosas vevidas que dios nos ha brindadado en su mecanica sabiduria.- Dijo el Dipsomecanico, mientras empinaba el codo con estudiado angulo para que hasta la ultima gota del ambarino fluido cayera en el paladar.

Fin





jueves, 30 de junio de 2016

Día Internacional de los Meteoritos

A continuación, las publicaciones recibidas tras nuestra convocatoria para celebrar el día de los Meteoritos:

La salvación llegó del cielo

No era la primera vez que se enfrentaba a situaciones peligrosas. Incluso críticas. Pero nunca se había sentido tan indefensa como aquel día. Se encontraba sentada en el suelo, con la espalda apoyada en una gruesa tubería y las manos atadas tras ella; a su lado yacía el joven Patrick, tirado en el piso, inmovilizado y sin conocimiento. “Nos hallamos a un paso de morir, mi querido Patrick”, pensó. Pero no dijo una palabra. Se quedó mirando fijamente el rostro de su captor, tétricamente iluminado por la temblorosa luz del quinqué. El temido Alquimista, su enemigo declarado desde hace casi diez años, y que parecía finalmente haber ganado la batalla.
El Alquimista no era exactamente un mago, aunque desde luego por sus poderes podría parecerlo. De algún modo había descubierto no sólo la existencia, sino cómo almacenar y usar el elemento más poderoso de la Tierra, la Energía Primordial, dedicando desde entonces todos sus esfuerzos a la búsqueda del poder absoluto. Margaret, Patrick, y su pequeño grupo de seguidores, al que llamaron “Los Compañeros”, lucharon contra él con todas sus fuerzas, mas fue en vano. Era demasiado poderoso; contra él no valían espadas, dagas o pistolas. Combatieron y finalmente perdieron. Y allí estaba ella, prisionera en el inmundo sótano de una fábrica invadido por nubes de vapor, repleto de óxido, suciedad y olor a hulla quemada, con su más fiel colega malherido.
El Alquimista se sentó frente a Margaret.
― Mi estimada enemiga, ¡por fin ha recobrado el conocimiento! ―proclamó con una tenebrosa sonrisa―. Lo celebro. Porque usted y yo tenemos que hablar, y terminar con esta penosa situación. Sé que conoce la ubicación de la mayor bolsa de Energía Primordial del mundo, y quiero que me especifique exactamente dónde está. Como la necesito viva, si no me cuenta lo que necesito despedazaré lentamente a su amigo. Y si aun así persiste en mantener silencio, le recuerdo que está atada a una tubería de retorno de vapor. El turno en la fábrica acaba de comenzar; por eso está aún frío. Pero no tardará en comenzar a calentarse lentamente hasta alcanzar una temperatura altísima. Morirá abrasada, Margaret. Y antes, hablará. Así que sea lista, satisfaga mi afán de conocimiento y quizás así se salven los dos.
Ella lo miró fijamente con una enigmática sonrisa, que el Alquimista no supo interpretar.
― ¿Sería demasiado pedir que antes aflojara un poco mis ligaduras? ―preguntó.
― ¡Oh, por supuesto que no, querida!
Y acto seguido las invisibles ataduras de Margaret, creadas con Energía Primordial Pura, se tensaron aún más. Ella soltó un gemido ahogado.
― ¡Lo lamento; creo que he cometido un error con el campo que la sujeta! ―dijo él riendo―. En todo caso, no tenemos mucho tiempo, así que tendrá que aguantarse. Por última vez, ¿dónde está esa maldita masa de Energía?
Ella desvió su mirada hacia el techo de la estancia.
― Va a matarnos igualmente.
― Quizás no, señora. Tendrá que arriesgarse.
Margaret tomó aire, y se decidió.
― Muy cerca del río Podkamennaya, en Siberia. Las coordenadas exactas son 60º 55’N 101º 57’ E, 60.917, 101.950.
― ¿En serio? Vaya, voy a tener que consumir una cantidad descomunal de Energía Primordial para desplazarme desde Londres a Siberia; espero que merezca la pena. Bien, si realmente encuentro la fuente, regresaré y les proporcionaré una muerte rápida a ambos. En caso contrario, querida, lamentará haber nacido. Porque dejaré que se ase lentamente. Y su colega Patrick sufrirá unos padecimientos tan espantosos como los suyos.
Acto seguido se sentó en el suelo, cerró los ojos, cruzó las manos sobre su pecho y desapareció.
Cuando el Alquimista abrió los ojos descubrió que se encontraba en medio de un bosque impenetrable. Era un día soleado y aunque hacía bastante frío, era menor de lo que esperaba. Aun así creó un campo de calor a su alrededor. Parecía que acababa de amanecer, lo que le sorprendió, ya que abandonó Londres de noche. Algo no encajaba. Echó un vistazo a su alrededor y se concentró: en efecto, podía percibir la Energía Primordial. Muchísima, ¡una cantidad realmente salvaje! Curiosamente parecía estar aproximándose hacia él. Notó su presencia como si se tratara de un tren a punto de salir de la boca de un túnel. Poco a poco, el ligero silbido que escuchó nada más llegar se fue convirtiendo en un ruido atronador, salvaje. Levantó los ojos, y pudo ver cómo el mismísimo Sol parecía estar cayendo directamente sobre su cabeza. Intentó crear un campo de protección, pero unos breves instantes después, el Alquimista quedó volatilizado en medio de una de las mayores explosiones de la Historia, que derribó como palillos ochenta millones de árboles y derribó personas y cabalgaduras a cuatrocientos kilómetros de distancia.
Margaret notó cómo sus ligaduras invisibles desaparecían. Se alejó rápidamente de la tubería de vapor y se aproximó al cuerpo de Patrick, quien aún sostenía en la mano derecha su pistola, inútilmente descargada contra el Alquimista.
Él tardó un buen rato en despertar, y al hacerlo, lo primero que hizo fue intentar alcanzar con su mano izquierda una bolsita de pólvora para el arma.
― No te preocupes, querido ― susurró Margaret acariciándole la cabeza―. Ya no será necesario. El Alquimista ha muerto. Volatilizado. Completamente desintegrado.
Le ayudó a sentarse en el suelo. Patrick parecía desconcertado.
― Pero… ¿cómo has conseguido hacer tal cosa?
Ella sonrió.
― Le indiqué dónde podía encontrar su anhelada masa de Energía Primordial, y fue a buscarla. En un lugar llamado Tunguska, en Siberia. Pero no pudo con ella. Me temo que le ha caído encima un bólido de treinta metros de diámetro. Y a eso ni siquiera el poder del Alquimista puede oponerse.
― ¿Lo ha matado un asteroide?
― Más bien un pedazo de cometa.
― Pero… ¿cómo podías saber el punto exacto de impacto de un meteorito en Siberia? Además, ¿no es una extraña suerte que caiga un bólido precisamente hoy, siete de febrero de 1841?
Margaret sonrió. Porque lo que nadie sabía, ni siquiera el fiel Patrick, es que había conseguido canalizar a su manera la Energía Primordial. Lo descubrió en una de las sesiones en las que intentaba ayudar a las personas que requerían su ayuda. Era la mejor médium de Londres, y además, la única que fue capaz de romper las barreras del tiempo para visualizar el futuro. Jamás se lo dijo a nadie; nunca la habrían creído. El poder del Alquimista era tan grande que no le costó trasladarse instantáneamente desde Londres a Siberia, pero ella consiguió, en una fracción de segundo, desviar su viaje a Tunguska en el tiempo, mandándolo al treinta de junio de 1908, minutos antes de que el meteorito se desintegrara a ocho kilómetros de altura sobre su cabeza.
― Es una larga historia, amigo mío. Pero ya hablaremos de ello. Ahora debo llevarte inmediatamente a un hospital. Y cuando estés plenamente recuperado, habrá llegado el momento de disolver nuestra hermandad. Ya no tiene objeto. ¿Sabes? Creo que me voy a tomar unas largas vacaciones. Quizás en España; tiene un clima excelente, y siempre quise visitar Madrid. Pero antes tendré que hacer una visita a Mrs. Paddigton. ¡Mira mi hermoso vestido! Está completamente arruinado. Debo renovar mi vestuario.
Patrick sonrió y dejó que Margaret le ayudara a incorporarse. ¿El Alquimista desintegrado por un meteorito en el futuro? Absurdo. Pero le tenía sin cuidado. Lo realmente importante era que el maldito canalla estaba por fin muerto.
Fijó su mirada en los azules ojos de Margaret. Y deseó acompañarla a Madrid.
O al fin del mundo.

Leonardo Ropero Serrano





El hombre que miraba las estrellas

-Observatorio nacional de Greenwich Village, Greenwich. 28 de junio de 1887 19 horas.
El observatorio astronómico de Greenwich Village les da la bienvenida a esta exposición, El hombre que miraba las estrellas, es una exposición especial para nosotros, no solo porque el observatorio astronómico de Seúl, nos haya prestado gran parte de los materiales, sino porque nos da la oportunidad de ver algo excepcional e irrepetible, - el presentador hizo una pausa dramática, se aclaró la garganta, y con tono de picaresca, apostilló- al menos en cuatrocientos años.
Park soo Joon fue un erudito que vivió en la era Joseon, en la antigua Corea del Sur, recibió de sus coetáneos el sobrenombre de “El hombre que miraba las estrellas”. En su vida catalogo dieciséis cuerpos celestes, aseveró que la Tierra era esférica, lo que en su época era una herejía, y recolectó más de treinta y dos meteoritos caídos, y que pueden observar en las vitrinas- dijo mientras alzaba la mano a las vitrinas rodeadas por un ampuloso cordón rojo de seguridad.
Pero permítanme dirigir su atención hace el volumen abierto que se encuentra en el centro de esta sala junto al telescopio,- dijo con voz misteriosa- Se trata de un manuscrito original, redactado por el propio Park soo Joon, un diario de sus actividades, este en concreto es lo que hoy día llamaríamos un diario de campo.
“El décimo día del tercer mes del reinado del cuarto rey, ha sido como predije un caluroso día primavera, sabiendo eso, y puesto que la juventud a abandonado mi cuerpo hace ya tiempo, he pedido al oficial Soon Hu Liom que me acompañe en mi labor de encontrar piedras del cielo, en esta ocasión buscamos una que si mis datos son correctos callo en las cercanías de un poblado de pescadores, más cerca del bosque que del rio.
Hemos buscado durante horas, sin éxito, y el sol ya se está ocultando, planeábamos volver al pueblo para pasar la noche cuando un leve fulgor verdoso, como de jade atrajo nuestra atención, cuando nos acercamos a la fuente de esa luz descubrimos que procedía de una estrella caída, y para nuestra sorpresa la estrella no era lo único que estaba allí, junto a ella se encontraba una muchacha de piel pálida, y cabello negro y corto, el Oficial, un hombre joven y no por ello carente de aptitudes de reflexión llego a la conclusión, a mi parecer precipitada que la dama, en ausencia de ropas era más allá de toda duda razonable una Gumiho (Zorro de nueve colas) que deseaba comerse nuestros hígados, aunque a mí me pareció una chica joven, y lucia como un perro apaleado, pues su cuerpo estaba lleno de contusiones, como si hubiera caído desde una gran altura y chocado con las ramas de múltiples árboles, Soon Hu Lion la maniato, con ayuda de la mula de carga y nuestros caballos la llevamos de camino al pueblo, pero dado al aspecto de la joven, que ciertamente se parece en algo a mi difunta hija, convencí al oficial para que la llevara a mi casa, en vez de al centro de detención, pues una chica desnuda, sería sin duda abusada por los rufianes que estuvieran en su misma celda, y pensé que probablemente también por la guardia, aunque me abstuve de comentar esto último con el joven Soon…”
No parece un pasaje sacado de alguna novela, desde luego enciende mi curiosidad- dijo el presentador- El resto del diario es bastante técnico y no tiene muchos detalles sobre esta aventura, de hecho Park soo Joon apenas participo en la vida pública durante los siguientes años hasta su muerte.
Academia de vuelo espacial, Cuadrante 16, Cerca de Ganimedes.
Linn sao, recordaba el día hace más de cuatrocientos años que su nave se estrelló contra la tierra, y lo que ocurrió después, abrió los ojos, dejo de mirar por el grueso ventanal, y se giró hacia el aula, blanca y aséptica, atiborrada de jóvenes estudiantes de todos los confines de Ganimedes y Orión.
“Aquí en el espacio nuestras vidas son muy largas, y es porque dominamos el tiempo, hace dos meses, viajé, use el protocolo estándar, y camufle mi nave temporal, tomé velocidad terminal y lancé el disparador de tiempo, todo muy rutinario, pero ocurrió una anomalía en programador de ruta temporal, y acabe visitando el lugar deseado unos siglos antes de lo esperado, ahora debido a mis acciones en ese tiempo me han obligado a ser vuestra profesora, así que como me aburre tremendamente daros clase de protocolo de vuelo temporal, estudiaros los capítulos del doce al treinta y siete para la próxima semana, si alguien tiene alguna pregunta que levante una mano o un seudópodo.- Dijo con tono de total aburrimiento.
Tan pronto como vio alzarse las manos y seudópodos se arrepintió de haber abierto la boca, media docena de manos y otros tantos apéndices se elevaban sobre los pupitres.
El primero de los alumnos en abrir la boca fue una chica de la tercera mesa con unos saludables seudópodos de color azulado.
Entonces cual fue la naturaleza de sus actos?- la mirada que acompañaba la pregunta revelaba una enorme avidez y una curiosidad que solo una fémina de esa edad podía tener.
Lin sao, valoro todas las posibles respuestas, descarto la evasión y la mentira, y opto, por decir la verdad, al menos aquello seria instructivo, pensó.
“Lo cierto es que mi nave se estrelló en el planeta llave del desarrollo de mi raza varios siglos antes de la fecha deseada, y me vi expuesta, confraternización espaciotemporal no deseada.
Par ser cierto mi maquina temporal se desintegró, y yo quede herida y perdí el conocimiento, cuando desperté me fue imposible poner en marcha el protocolo 112b, pues ya había sido descubierta por los nativos, concretamente un astrónomo anciano y un joven oficial del departamento de seguridad interna, el caso es que para mi sorpresa no fue conducida a presidio, sino al hogar del astrónomo, donde recibí ropas y comida, se atendieron mis contusiones y descanse, me llevo varios meses ser capaz de comunicarme rudimentariamente, y explicarles mis deseos y necesidades, el astrónomo Park, insistió en tratarme como un miembro de su familia, y de hecho me ayudo a conseguir todo lo necesario para hacer una baliza de repetición para enviar un SOS, hasta aquí, y tiempo después llegaron a recogerme varios miembros del equipo de rescate espacio temporal, y esa es la historia.”
Ahora- de forma más precavida retrocedió un par de pasos se apoyó contra la pared junto a la puerta- si no hay más preguntas, adiós- y sin esperar respuesta salió por ella y caminó de forma apresurada hasta doblar dos esquinas.
-Observatorio nacional de Greenwich Village, Greenwich. 28 de junio de 1887. 21 horas.
El catedrático de astronomía de Oxford dijo- lo que más me sorprende es que ese amarillo, calculara con éxito el advenimiento de este cometa, sus cálculos son de una precisión absoluta.
El Embajador de Corea respondió- Nuestro país es célebre por la calidad de nuestros científicos- se dio la vuelta y se dispuso a marcharse, paro un segundo y giro la cabeza, como si hubiera recordad algo súbitamente y dijo- Preferimos que nos llamen Coreanos, el termino Amarillo suena vago y ligeramente ofensivo- reanudó el paso como si no hubiera hablado nunca y se integró en otro conversación.
El catedrático se había quedado, por decidirlo de alguna manera Amarillo de vergüenza, y el resto del grupo que se hallaba a su alrededor hacia su mejor esfuerzo, con escaso o ningún éxito, por contener sus risas ante la metida de pata.
Una mujer, también de aspecto asiático, aseveró, Park fue un gran hombre, y cantaba con un estupendo ánimo y voz de tenor.
El catedrático la fulmino con la mirada, y con ese talento que solo los hombres muy cultos poseen, tomo la determinación de desquitarse con alguien parecía una víctima propiciatoria.
No he oído su nombre- Dijo el catedrático demostrando su competencia para fingir cortesía- Señorita…
Linn Sao- Dijo la aludida.
Da la impresión por su forma de hablar que conoció al sujeto.- dijo el catedrático con un matiz de burla.
En cierto modo- dijo la mujer.
En ese instante se unió al grupo el ministro de asuntos culturales. Y haciendo un ademan campechano, que solo un ministro de una cartera del gobierno poco o nada cotizada podía hacer, agarro por el hombro de manera amistosa al catedrático y le sacudió vigorosamente, mientras decía.- Veo que ya ha conocido a la señorita Park Linn Sao, descendiente directa del homenajeado, me tome la libertad de invitarla personalmente.
El catedrático, reflexiono sobre lo mucho que había despotricado sobre el Astrónomo Park, musito una disculpa y se marchó.
El ministro y la joven dama se quedaron solos, por un momento, todos los demás se acercaron a la terraza el cometa Park aparecería surcando los cielos, y no se podría volver a ver en otros 400 años.
El ministro dijo, creo que su tiempo se acaba, ella asintió, y respondió en una lengua extraña.
-Casa del ministro de asuntos culturales, Londres. 28 de junio de 1887. 23 horas y 50 minutos.
El ministro se quitaba la pajarita- Sabes cariño, adoro a los viajeros del tiempo.
Ya lo sé- contesto su esposa ya desde la cama- aunque nunca sabré por qué.
Es por su gestión del tiempo, es simplemente perfecta, y su Humor, Atemporal.
Ella desde la cama sonrió- cariño, ven a dormir que para nosotros se hace tarde.
Fin.

Mikel Villafranca





Note from the Schwannschertz-Teck family librarian: This extract is from a notebook left in the baroness’ study in 1929 by her niece Cecily Teck, later known to history as Prof. Cecily Cogsworth.

Not for the first time, I found myself smiling when I would have been, in any other circumstances, shrieking for help from my aunt’s household. 
“Yes, uncle” I heard myself say yet again.
The man was clearly out of control, beyond the reach of reason or pity, yet I obliged myself to remain seated and to listen once again to his ravings.
This entire situation was brought about by an apparently insignificant purchase made on a golden summer afternoon some 30 years ago, when we strolled through a village fair, idly examining the merchandise offered us by sellers anxious to take advantage of our wealth and curiosity. We’d only stopped there to repair the Schwannschertz dirigible, and were passing the time before the chief engineer could allow us to continue our journey to Prague, my dear aunt´s favourite city.
As I say, it was a golden afternoon. I remember the first time we saw the object which was to trigger the ruin of our family’s happiness. It was a curiously fashioned letter opener held out to us on a tray covered in dusty crimson velvet by an elderly man dressed in the Turkish style. 
“Russka, Russka, iron from heaven” repeated the fellow. 
I could well believe it. The Russian Imperial coat of arms was beautifully rendered in rose gold on the hilt carved from mother of pearl; indeed the entire piece was a marvel of taste and exquisite craftsmanship such as I’ve rarely seen in my many dealings with rare and valuable objects.
Iron from heaven? I could well believe it, given the highly unusual geometrical markings on the blade. Before I could ask to examine the letter opener more closely, Uncle Ernst, known to us by his nickname, “Wulfie”, turned pale and fainted on the spot. It would be difficult to describe the consternation this caused- “Wulfie” was the heir to grandfather’s dukedom and though of good health, was of a nervous disposition which had previously caused considerable anxiety in the family.
Fortunately, “Wulfie” regained consciousness within minutes, drank down a liter of the local beer and negotiated the purchase of the letter opener. We re-embarked our dirigible and shortly after reached our palace in Prague. A state reception, a ball and fireworks ended what was fated to be our last entirely happy day.
The following morning, screams upon screams rent the air. We hurried to the source of the unholy shrieking in the West wing only to find “Wulfie” struggling in the grip of five footmen. 
“We must return the iron to its home” wept my unhappy cousin. 
At first, we thought what was in question was to return the letter opener to the Imperial family and of course Uncle Sebastian sent our ambassador a sealed package with the enigmatic letter opener, with instructions to present it to Cousin Alexander, with our compliments.
Alexander was charmed by the present, of course, yet…
“We must return the iron to its home” wept my unhappy uncle.
“Wulfie” became daily more emaciated, alternating between cowering anxiety and fits of furious anger, smashing furniture, thrashing servants. My Grandfather sent for all possible medical aid, admitting any and all treatments suggested by the most eminent physicians. Sigmund Freud was conveyed to our country estate in Saxony to administer to “Wulfie”, chained up in a bare room with barred windows , yet the great man confessed himself unable to be of the slightest assistance in this distressing case.
“We must return the iron to its home” wept my unhappy uncle.
I sat for hours on the other side of that barred window, quietly sewing or reading or writing and little by little “Wulfie” came to speak of what he called the iron’s home. To my astonishment, what “Wulfie “ begged for was the following: to arrange a rendezvous with the peoples of the home world of the letter opener’s iron blade then send a hot air balloon soaring to the highest possible point to effectuate the return of this malignant blade. "Wulfie" claimed the iron's homeworld was the planet Mars and spent many hours describing the planet, and its peoples.
“We must return the iron to its home” wept my unhappy uncle.
Grandfather was horrified when informed of his heir’s proposal.
“Unglaublich” was the mildest term he employed. So the letter opener remained in Cousin Alexander’s collection and “Wulfie” remained chained in a bare room.
And so the years and decades passed by. Wars and famine and revolutions swept through Europe. We never again enjoyed watching meteor showers during the brilliant summer nights as we used to, before we set down to repair the Schwannschertz dirigible that golden summer afternoon.
“We must return the iron to its home” wept my unhappy uncle.

Cecily Cogsworth





El cordero, la verdad y el cielo

La escalera del meteorito-taxi se replegó cuando él subió:
Su cabello conservaba aquel rubio extraído de los campos de centeno. Sus pupilas estaban coloreadas del infinito más perdido. Vestía la casaca larga aguamarina y roja de dorados botones con la que el aviador le había conocido. Ese joven que parecía nunca crecer era el Principito. Tomó asiento junto a mí y me estrechó la mano:
-Disculpe mi retraso, señor Guile…
-No se preocupe, mmm…
-Llámame Principito, por favor.
-Está bien, Principito. –Me coloqué un falso mechón, mojé la pluma y encendí la grabadora- No voy a juzgarte porque saliera tu nombre en aquellos papeles… He venido a ayudarte –El chico me contempló sorprendido y aliviado a la vez. Me estrechó las manos entre las suyas y me pareció sentir el nacimiento de unas lágrimas.
-¡Mi queridísimo Guile, no se puedo imaginar el sufrimiento que he pasado! ¡Nadie me cree cuando les digo que todo ha sido un terrible error! ¡Me han engañado! Firmé aquellos papeles sin saber y me han llevado a la ruina… Por favor, señor Guile, ¡ayúdeme! –Ahora lloraba desconsoladamente sobre mis rodillas y pude ver en él lo que de verdad era: un niño solo y asustado.
El meteorito comenzó a moverse lentamente. Aunque esta clase de vehículos espaciales no eran muy comunes, decidí hacer una excepción y busqué un modelo tranquilo para este paseo. El Principito se sosegó y comenzó a hablar:
-Te contaré todo lo que pasó: Esto comenzó en mi segundo viaje a la Tierra. Echaba mucho de menos a mi amigo el aviador y quise volver a verle. Pero, para mi asombro, el mundo había cambiado… -Una expresión de tristeza se instaló en su semblante- Descubrí que el planeta había cambiado de siglo (al XXI); me contaron la sucesión de aquellas terribles guerras que tanto daño habían hecho y cómo había evolucionado todo a raíz de lo que llamaban “las nuevas tecnologías”. Busqué a mi amigo, peor nadie pudo decirme nada de él. Algunas personas sugirieron que ya debería de estar muerto, pero me negué a creerles. Vagué por varios países descubriendo en ellos más miseria y agonía de la que hubiera podido imaginar. Además, la gente me tachaba de loco, e incluso algunos quisieron llevarme a un asilo… Me arrojaron también dos noches al calabozo por haber cogido una barra de pan. El mundo se había convertido en una quimera de la que quería escapar. Sin embargo, pareció que un día mi suerte iba a cambiar…
Me contó que unos hombres lo habían engañado para que firmara unos documentos que acarrearían graves consecuencias, pues eran meros fraudes… Abusaron de su inocencia, prometiéndole un reencuentro con su amigo. Reencuentro que nunca se consumó:
-…Al fin me dieron un billete de ida a una dirección que desconocía, asegurándome que allí lo encontraría. Yo les creí, por supuesto. Cuando monté en el gigantesco avión en compañía de la caja que hacía de casa de mi cordero no me cabía el corazón en el pecho de la emoción. Mas, ¡cuál fue mi desdicha cuando llegué a Marruecos y la dirección era falsa! Lloré mucho aquella noche acurrucado bajo una palmera.
Sin embargo, una mujer dijo conocer algo sobre mi amigo. Sin pedir nada a cambio me condujo al albor del desierto. Allí vi… ¡Mis ojos no podían creerlo! ¡Era el avión de mi amigo! Con lágrimas en los ojos me lancé a buscarlo. Pero ya no estaba. Solo quedaba el recuerdo de sus gafas y la avioneta. La dulce mujer confesó con el corazón en el puño que hacía ya varias décadas un hombre extraño que viajaba por aquellos cielos sufrió un mortal accidente. Sentí como una parte de mí se quebraba al saber que esa era la tumba de mi amigo…
Posteriormente la mafia se destapó como sale toda la podredumbre de las alcantarillas. Arrastraron al pobre Principito y lo usaron como cabeza de turco.
Había tomado el meteorito más cercano y había regresado a su asteroide con el alma henchida de dolor y con el recuerdo del aviador, temiendo porque el último trocito de su recuerdo se extinguiera.
-Tuve miedo y, por ello, tomé otro meteorito que me trajese de nuevo, ¡pocos saben la buena labor que hacen! Y en un abrir y cerrar de ojos amanecí en esta época más pasada, de vapores y faldas largas con palabras bonitas. A través de las rosas decidí ponerme en contacto contigo, Guile, pues insistieron en que tú podrías ser la única persona capaz de deshacer este desastre… Por eso acudo a ti.
El Principito acabó su historia con aquella mirada eterna y perdida de la infancia nunca extraviada que en su momento conquistó al aviador. Apagué la grabadora y dejé la pluma en el tintero. El taxista, mudo durante todo el trayecto (Dios sabe las confidencias que habrán presenciado), frenó suavemente y nos dispusimos a bajar. Me calé el sombrero y le tendí una mano firme al Principito.
-Soy un viajero del tiempo. Te prometo que haré que tu verdad aparezca en los medios para desmentir las acusaciones. Dejaré bien claro quiénes son los verdaderos mafiosos de este asunto. –Antes de que pudiera decir algo, le interrumpí- No tienes porqué darme las gracias –Bajé el ala ocultando el rostro a la clara luz del mediodía- Es mi trabajo –Y, sonriendo antes de desaparecer en otro meteorito más pequeño, le dije- Por cierto, creo que te está esperando alguien.
Con un sigilo magnífico había aterrizado una pequeña avioneta roja a pocos metros de nosotros. El Principito me miró de hito en hito y gritó de felicidad al ver que se acercaba un hombre con gorro y gafas de aviador que le invitaba a ir a buscarlo con los brazos abiertos. Mientras le indicaba al taxista el año y la dirección le escuché decir:
-Principito, tu cordero te ha echado de menos…

Ángela Ramos González





Los Conseguidores

Los chamanes-astrónomos dudas no tienen: el regalo llega en la siguiente luna. Semanas de observación de las sombras y los astros, cálculos y cánticos en el crómlech, les convencen de la veracidad de sus estimaciones, y ya sus sueños son claros e inundan sus noches de manera recurrente. Deciden acudir sin más dilación los Tres, con sus grandes máscaras, a visitar el templo megalítico de las sacerdotisas de la Madre. Allí, en la oscuridad, ellas tejen en extraños telares sus misterios de vida y muerte, tienen visiones en trance, y deciden con sabiduría los destinos de toda la tribu.
No son muy frecuentes estas visitas, y ellas los reciben primero ululando, con canciones misteriosas que semejan gritos y jadeos sincopados, chasquidos y golpeteos de palmas, unas se unen con un canto difónico especial, y otras comienzan a golpear huesos y panderos, mientras algunas jóvenes bailan con preciosos crótalos en los dedos y tocados de plumas y flores. De entre las bellas, la Gran Sacerdotisa surge. Un sacrificio les ofrece, mas ellos hablar prefieren antes.
Todo se explica, todo se decide, y quedan conformes con a los guerreros llamar. Al poco, viene el Jefe con sus más valientes cazadores. Y los Tres ungen a los tres Conseguidores, jóvenes que ven en sueños para el tesoro lograr. Les hablan, les cuentan que los han de entrenar y, al resto de la tribu, tareas han de asignar para preparar la misión que pronto han de afrontar. El regalo llegará pronto, y listo todo ha de estar. Ellos se sienten honrados, es un honor poder aportar en algo trascendente y el regalo de los dioses recibir.
Los Conseguidores quedan a cargo de uno de los Tres, que les lleva a un apartado lugar, una cueva donde morar. Les llevan comida especial: raíces, bayas, sabia y hojas, para su cuerpo adelgazar manteniendo fuerza. Y trabajos les da a realizar: bajar cocos de las palmeras, huevos de nidos en los riscos, miel de abejas en la cueva... Por las noches, historias les cuenta, para que moren en su corazón y las sueñen, para que aprendan lo que habrán de hacer.
Otro de los Tres habla con las mujeres de la aldea: unas lianas larguísimas han de trenzar... El tercero de los Tres habla con los cazadores: muchos animales necesitan. Y marcha la partida de caza. A los cazadores también les encargan buscar piedras de cuarzo, y las sacerdotisas buscan sapos y setas...
La cuerda de lianas está hecha, de muchos pasos de largo, y bien gruesa y resistente. Vuelven los cazadores y ahora entre todos a curtir pieles. Con vejigas de mamut cosidas construyen una bolsa translúcida muy grande, cosen con finos tendones. Hacen una puerta con un marco de madera y tensando más vejiga, como en un bastidor. Con los colmillos hacen dos arpones gigantes. Y más cuerda fina. Y con la piel gruesa de osos y mamuts, tres trajes completos confeccionan, muy bien curtidos, y sellan las costuras con cera. Y dejan también el cráneo en la cabeza, como un casco, con el cuarzo de ojos y sellando la escafandra.
Y llega el día. Las sacerdotisas administran las drogas a los Conseguidores, que les hacen respirar más lento, latir apenas el corazón. Les revisten con los trajes, parecen osos tan tapados. Los cráneos al menos permiten la visión con los cuarzos hialinos. Les introducen en la bolsa de mamut y cierran. También inflan esa bolsa con aire y piedras calientes.
-No volváis sin el mineral. Tomad estas bolsas de piel. Traedlas llenas- les dice el sacerdote repartiendo tres bolsas de cuero. -Ya os hemos explicado cómo hacerlo. Y tomad los arpones y más cuerdas finas.
La bolsa de vejigas se ha hinchado y empieza a flotar, pese a sus tres ocupantes, que están como dormidos, drogados. El globo comienza a ascender, sujeto por la liana. Los cazadores se dedican a agarrar la cuerda y no soltarla. Asciende y asciende... Los chamanes-astrónomos han calculado bien, el asteroide pasará muy cerca. Y es de noche, para proteger a los Conseguidores del Sol.
El sencillo y extraño artilugio asciende tanto que sale de la atmósfera. Ahí paran de dar cuerda desde abajo. Atan y esperan. Los de dentro se mueven lentos, pero ven la roca aproximarse con rapidez. Se espabilan con un esfuerzo sobrehumano, y dos de ellos abren la puerta un momento y salen al espacio sujetos por la cintura con las cuerdas finas. Llevan las bolsas y los arpones. Y los lanzan contra el objeto espacial, ballena negra e inerte. Capturado, les da un tirón, el impulso que precisan para estar sobre la superficie. El aire parece que les dura anormalmente en los pulmones, por el entrenamiento y la ralentización de sus funciones corporales.
Dos hombres prehistóricos sobre un objeto espacial. Recogen rocas con avidez y llenan las bolsas. Entonces, exhaustos y al borde de la asfixia, es el tercero de ellos el que ha de tirar de las cuerdas para recuperarlos y volver a ingresarlos en la burbuja salvadora. Unos pulsos sobre la cuerda madre sirve de aviso a los de abajo para que empiecen a tirar y devolverlos a la Tierra y a la vida.
Ya en el suelo, las sacerdotisas les quitan los trajes con celeridad y les dan antídotos y masajes para revivirlos. Y los Tres se apresuran a revisar las rocas que están en las bolsas. Sí, es el mineral requerido: el preciado metal para hacer mejores instrumentos. Y corren al dolmen a forjar hachas y dagas.
Es un amanecer muy especial. Nuevos objetos sagrados han sido forjados: vasos, dagas, joyas. Los Conseguidores son héroes, pese a que aún apenas se tienen en pie. Con las cenizas de la fragua se han hecho pigmentos, y con una espina, los Tres les tatúan en la frente el recordatorio de su hazaña. El hierro formará siempre parte de sus cuerpos. Y les imponen torques representativos, para que todos vean que son de por vida privilegiados e íntimos de ambos templos. Se sacrifican animales para el banquete. Uno de los ancianos talla una figura con el traje y la escafandra en un abrigo, y lo pinta con sangre. No sabe la impresión que causará su hazaña en las futuras generaciones.

Madame Eloise





A veces sucede que encuentras a alguien que escribe tan bien que no sabes si es un meteorito o un ángel. A veces sucede que es mejor hacerse a un lado, para dejarlo caer.
Los ángeles no caen en masa, caen por turno,
despeñándose de los puntos cardinales.
Primero los vacíos de recuerdos por los acantilados del Norte,
congelada la palabra,
esculpido el cinismo en cuchillo de hielo
con que decapitar la quietud de las rocas.
Luego los mordaces, los hirientes,
con su vanidad planeando por las laderas del Sur,
cubriendo de olvido el transcurrir de los gorriones,
el líquido silencio cotidiano entre la hierba y la aurora,
alabándose a gritos 
con un estruendo de alas en picado.
Caen por los barrancos del Este ángeles sin rostro,
perfumados de un éxtasis barato,
anhelando tener ojos, boca, manos, sexo,
deseando seducirse a sí mismos
torturándose en los otros
Hacia el Oeste sólo un ángel cae
con las galas de un dios transfigurando el cielo.
Yo despierto y digo:
ATARDECER
Y el ángel sigue cayendo, 
escribe su caída, describe como nadie describió nunca
el desprecio
el sol se hunde y él ha hecho suyo el firmamento,
ocultando con su fuego las estrellas,
ese ángel cae escribiendo 
y el cazador de meteoritos lo detecta, lo rapta, lo secuestra
Yo me bebo el veneno ardiente del aire y digo:
Atardecer, ningún ángel caído ha escrito nunca
como tú escribes
en tu viaje hacia el infierno

Natalia Marea Irisada





Cuando miramos hacia arriba, el cielo estaba en llamas. Ardía, refulgente, en púrpuras, azules, amarillos y verdes, como una aurora boreal furiosa. La noche había caído lentamente, tras un atardecer de nubes bajas y naranjas que teñían las hojas de fuego y las piedras en círculo de sangre. La oscuridad, índigo y pesada, aterciopelada y calurosa, había cubierto los ojos de los animales del corazón del bosque y los nuestros, con el presagio de una tranquilidad ya habitual. Hacía tiempo que la magia había abandonado esas musgosas piedras y los seres que la practicaban habían desaparecido; los conejos habían olvidado cómo contar las historias de la tierra y los ojos de los gatos ya no refulgían desde dentro con la sabiduría arcana; los ciervos y los lobos ya no eran blancos con ojos rojos, portadores de las noticias del mundo más allá. Ya sólo eran cuentos que le relataba a mi nieto, sentados sobre la hierba, ojos enormes y brillantes observando arrugas infinitas y profundas. Como aquella vez en que dos pequeñas hadas se llevaron a mis caballos, enredando sus melenas y manchando su pelaje de barro. Hacía tanto tiempo de eso...Pero esta noche el cielo ardía, y lo hacía en colores extraños. Todo había empezado con una estrella fugaz, un pequeño cometa, atravesando la noche silenciosamente. 'Pide un deseo' le había dicho al niño, 'si no me lo dices, se cumplirá'. El meteoro se había ido acercando y acercando, cada vez más grande y más colorido, yéndose a estrellar tras los árboles. Con el negro volviendo a su lugar, corrimos hacia donde había ido ese fuego. Queríamos saber. Cuando llegamos solamente había un resplandor leve y verde azulado sobre el suelo, un resplandor recortado en forma de pequeña figura que desperezaba sus alas. 'Justo lo que pedí, abuelo' dijo mi nieto, 'la magia ha vuelto al bosque'.

Tesi Simbiox