lunes, 24 de agosto de 2015

Cinefórum en el Dr. Steam, el 25 de Julio, 2015


Nos juntamos, los de Steampunk Madrid, en el cine-café `Dr. Steam´, en la calle Olivar, 17 el sábado pasado para celebrar la primera edición de Cinefórum organizado por nosotros. Esta iniciativa tiene el propósito de ver películas vinculadas al mundo retrofuturista y luego tertuliar sobre ellos en un ambiente agradable. El Dr. Steam reúne todos los elementos que requerimos. Es céntrico, bien comunicado, tiene una sala con buen sonido y bizcocho de zanahoria. O sea, un marco perfecto para nuestro evento.
Cómo primera entrega tuvimos el anime: “Steamboy”, del 2004, todo un clásico en el mundo retrofuturista. Hecho por Katsuhiro Otomo, famoso por su obra maestra “Akira”, “Steamboy” es una historia que gira alrededor una pregunta aparentemente sencilla, pero cuya respuesta nos obliga a cuestionar las fundaciones de nuestra sociedad, nuestras bases culturales. La pregunta es -`¿Para qué sirve la ciencia?´, la respuesta es obvia, la ciencia no sirve, simplemente existe. Sin embargo, “Steamboy” explora, en el contexto de un Londres victoriano distópiano, un Londres lleno de vapor y engranajes, un mundo que nos depara grandes descubrimientos que nos hace preguntarnos hacia donde evoluciona, porque queremos saber más, pero también, qué precio estamos dispuestos a pagar por ello.
En su introducción a la película, Lord Alberot nos brindó algunos datos interesantes sobre la producción de “Steamboy”, sobre todo en relación con la propia niñez y adolescencia del productor, quien vivió tiempos de grandes tensiones en el Japón. Los años 60 fueron testigos de las tremendas discordias sobre las direcciones a seguir de la nación nipona, bien hacia Occidente o hacia lo tradicional. Dentro de un contexto retrofuturista, la película explora estas tensiones en términos de luchas generacionales.
A las 19:30 tuvimos el aforo de la sala más que completo y vimos “Steamboy” en sillones cómodos y con aire climatizado (¡qué gozada!) Luego, con refrescos y tapitas, llegó la hora de la tertulia. Alberot abre la sesión con una invitación a considerar los arquetipos de steampunk presentes en la película, y entre todos identificamos unas cuantos: el héroe (James Ray Steam, hijo y nieto de renombrados científicos), la damisela en apuros (una lolita cruel y caprichosa), el idealista (bueno, no tan idealista, en realidad), un mercachifle malvado, un patrón cruel, obreros desdichados, científicos enloquecidos, nacionalistas, clérigos alabando la unión pacifica de la tecnología y el camino espiritual, militares, y hasta un ser personaje medio-mecanizado.
Hablamos de un tema importante de “Steamboy”, que aparece en el marco de la Gran Exposición Universal en el Palacio de Cristal londinense. Me refiero a la moralidad del mercado
de armas, un tema que sigue preocupándonos hoy día. Hablamos del trato que da “Steamboy”, a las figuras femeninas en el reparto de “Steamboy”, desde Scarlett (claramente una referencia a otra obra, “Lo Que el Viento se Llevó”, de Margaret Mitchell, que explora el impacto brutal de la Guerra Civil americana y que cuestiona las razones y el terrible precio de aquella contienda), hasta la fugaz visión de su Majestad Imperial. Hablamos de la lucha individual versus la colaboración colectiva cómo mecanismos de la supervivencia. Pasan las horas y las ideas brotan y florecen en un ambiente animado y amable entre nosotros. Nos preguntamos si la película “Steamboy” puede ser considerada una versión japonesa de “La Guerra de las Galaxias”. Hablamos del “Technoshock” y de ciberpunk y la merma de sensibilidad de nuestra cultura. Hablamos del viaje del héroe, tema eterno de los relatos humanos. ¿Quedan tópicos en el tintero? ¡Claro, qué sí! ¿Cómo puede ser de otra forma, una tertulia sobre el Steampunk? A lo mejor los temas qué no tocamos en aquella velada serán tratados en la siguiente edición de Cinefórum.
Fdo:
Prof. Cecily Cogsworth


*Comento yo, la profesora, que es un tema que ha ocupado a los pensadores japoneses desde sus primeros contactos con el Occidente en el siglo XVI y quizás tiene su expresión más interesante en el ensayo “En Elogio a la Sombra” de Junichiro Tanizaki, obra que recomiendo a todo lector."


martes, 21 de julio de 2015

SPM en el Rolotaku 17-18 Julio, 2015

Cuando me enteré que nosotros, Steampunk Madrid, habíamos sido invitados a participar en el Festival de Rolotaku 2015, no pude contener mi alegría. Era un marco fantástico para dar a conocer nuestros talleres, compartir nuestra visión de steampunk y pasarlo bien, en buena compañía. La realidad superó mis expectativas con creces. Bajo la mirada de los ilustres retratados en la galería de fotos, discurrieron unas actividades de lo más variadas e interesantes. Hazzel Messiatz y Diana Tejero dieron dos talleres de Mitología en la Literatura del siglo decimonónico y poesía al son de una banda sonora de obras clásicas, escogidos por su relevancia con el tema mitológico.
Taarna Ángel Negro dio un toque creativo con una muestra de las creaciones de su tienda "Creaciones a Montones" y también Cecilia Cuesta, quien con su asociada Vanesa expusieron sus obras. Cecilia, Vanessa y Maesse Iditxa dieron sendos talleres de técnicas mixtas en la elaboración de bisutería. Hubieron sesiones de Jernhest presidido por Carlisle Darthlight y la galería de “Nerf shooting” bajo la supervisión de Max Von Tannhäuser. Yo tuve el placer de de servir té con hielo y dar un taller sobre cómo trabajar la goma EVA, cuyos participantes salieron con un garfio articulado y decorado de dicha materia. Era impresionante el ambiente familiar y cómodo que imperó durante todo el evento, sobre todo con la asistencia de miembros del SPM cómo Ingra, Sito, Orión, Nacho y Juan Carlos. Inclusive nos visitó Abraham Nobane con unas ideas muy interesantes para futuros proyectos. Como una de los organizadores, puedo dar fe que encarna la pura verdad el dicho consabido que los organizadores son los que menos pueden disfrutar de un evento. Los menesteres propios de organización me impidieron asistir a ningún taller salvo el mío, pero puedo constar que todos los que pasaron por el evento de Rolotaku 3.0, saben ahora más del Steampunk y lo pasaron muy bien. Entre los ilustres en nuestra galería de Steampunk quizás destaca G. D. Falksen, retratado con el maravilloso brazo hecho por Thomas Willeford, un participante de la serie “Steampunked!”, que estrenará el 19 de Agosto. Se agradece mucho la gentileza de G.D. Falksen en darnos permiso para incluir su retrato en la galería. También hay que mencionar, la inclusión de la primera página de la primera revista de Steampunk española “Engranajes, Vapor y lámparas de Gas” y las maravillosas acuarelas hechas por Cecilia Cuestas en el picnic conmemorativo del primer aniversario de SPM.
¿Mencioné el té que serví? Earl Grey, of course!

Fdo: Prof. Cecily Cogsworth

jueves, 28 de mayo de 2015

Impresiones de un primer aniversario de SPM

¿Que puede ser mejor que un picnic en el emblémico parque del Buen Retiro en un Domingo precioso de Mayo con la buena companía de tus compañeros del mundillo de steampunk? ¡Que sea el primer aniversario del grupo! Y que además acuden gente nueva, gente con curiosidad para saber cómo es un evento steampunk.
Aquí estan algunos de sus reacciones a nuestra celebración.

Son las 11:00 del Domingo, y no un Domingo cualquiera. Hoy hemos quedado con Steampunk Madrid. Es la primera vez que vamos a conocer a la gente que compone este grupo. Estamos nervioso por el recibimiento y más en mi caso; el fin de semana no acompaña y además no estoy vestido para la ocasión.
Son las 18:30 del Domingo. Me da pena tener que irnos.Todo ha acabado por hoy en el Retiro (lugar de la quedada). El día ha sido magnífico: Duelos, magia, poesía, recitales de canto.... y sobre todo gente magnífica. Miras a un lado y a otro y ves grupitos hablando de joyas, de complementos, de armas, de su vida, de lo que sienten. Porque el Steampunk no es solo una traje chulo, también es sentir lo que haces, disfrutar de tus atuendos, compartir una visión de lo que es tu mundo Steam y crear entre todos uno.
La verdad es que soy un Capitán de navío un poco moñas, pero es verdad que nunca he estado tan agusto con tanta gente diferente pero muy parecida. Gracias por hacerme sentir bien en un día que se presentaba malo. Gracias Seampunk Madrid.
Fdo: Capitán Hluot-wig "The Wolf" Dubhghaill




Siempre me he tenido por una persona bastante… inusual. No me gustan las modas, desde pequeña siempre he tenido colgado el cartel de “rarita” y friki. Hace algunos años descubrí el Steampunk. Ni si quiera recuerdo si lo leí en algún sitio o alguien me habló de ello. Me llamó la atención desde el primer momento y desde entonces intenté recopilar toda la información que pude sobre ello. Poco a poco fui conociendo gente a la que también le gustaba y con la que podía intercambiar impresiones. Buscando en facebook descubrí una página que se llamaba Steampunk Madrid e inmediatamente le di a “Me Gusta”. Tiempo después, uno de sus miembros me instó a entrar en el grupo.
Me costó mucho que mis horarios coincidieran con las quedadas Steam, pero por fin, en una fecha tan señalada como es el primer aniversario, se alinearon los planetas, las constelaciones estaban en su punto exacto, el destino quiso que en mi trabajo me cambiaran justamente esa semana de tienda, por lo que por fín tuve el día libre.
Me tiré una semana preparándome para el evento. ¿Falda o vestido? ¿Qué corsé? ¿Con qué accesorios? ¿Pelo suelto o recogido? ¿Me dará tiempo a terminar mis goggles? El día antes me sentía como cuando eres niño y esperas la noche de reyes. Estás deseando irte a dormir para que llegue el día esperado, pero estás tan nervioso por lo que vendrá que no puedes dormir. Y al día siguiente me desperté a las 7 de la mañana, de un brinco me puse en pié y rápido desperté a toda la casa para organizar el día. Había que sacar a las perras a pasear, preparar lo que nos fuéramos a llevar al picnic y, por supuesto, arreglarnos para la ocasión. A punto de salir por la puerta de casa me miré al espejo y no pude evitar sonreír. Por fin estrenaba mi ropa Steam, había esperado a un evento de tal calibre para hacerlo.
Cuando llegamos allí, sentía mi pecho palpitando de emoción. Sentía tal excitación y nervios por conocer a todos los presentes… y a la vez me moría de vergüenza, ¿cómo te presentas ante alguien con quien sólo has hablado a través de las redes? Al final no me quedó más remedio que romper la barrera cuando fue el grupo entero el que vino a recibirnos. ¡Y qué recibimiento! Abrazos, sonrisas y saludos nos rodeaban por los cuatro costados. Me maravillaron todos y cada uno de los presentes, por su amabilidad, por sus maneras y por sus vestuarios, a cual más detallado. Me fascinaron sus conversaciones, sus juegos de magia, su esfuerzo por hacer que todo estuviera perfecto, sus poesías y sus cantos. Me sentí tan a rebosar de inspiración que no pude más que ponerme a dibujar. Todo aquello que me gusta o me llama la atención me incita a dibujarlo, siento la necesidad de plasmarlo en papel. Y había tanto que plasmar que sabía que una sola tarde no me daría ni para ilustrar ni una mínima parte de lo que me gustaría.
Me dio bastante pena tener que marcharnos. Estrujé los minutos todo lo que pude y cuando ya no nos quedó más, nos fuimos. Sin embargo, antes de que nos alejásemos demasiado, me di la vuelta, eché un último vistazo y sonreí.
Por primera vez en mucho tiempo, me sentía en mi salsa. Estaba a gusto, me sentía cómoda con mi ropa, e incluso sonreía cada vez que alguien me miraba hasta que pasaba por su lado. Es más, deseaba que lo hicieran. Porque por fin he podido confirmar que es esto lo que soy y lo que me gusta, que me encanta ser la “rara” y la friki de esta sociedad envuelta en estilismos donde si no llevas lo que te imponen estás fuera, ya que pertenezco a un selecto grupo de gente que forma parte del mundo Steampunk
Cecilia Cuesta





Estaba yo una noche más en aquel pub que suelo frecuentar cuando se acercó un caballero.
-Seguro que a ti te gusta el steampunk- me dijo.
-Pues no se lo voy a negar caballero- le contesté.
Y me habló de una particular liga de hombres y mujeres extraordinarios de Madrid y como si mi vida de repente fuera una novela de aventuras anacrónicas me invitó a ir a la próxima reunión.
No falte a mi palabra y allí estuve a la semana siguiente.
Y la novela de aventuras anacrónicas continuaba.
Conocí, en efecto a varios caballeros y damas extraordinarios y viví una experiencia que me resultó tan inesperada como increíble y sólo puedo desear esperar a vivir más y más aventuras, capítulos que ir añadiendo a la novela.
Viva Steampunk Madrid!
Orion Von Raven





Desde siempre me ha gustado todo lo relacionado con el marco victoriano y cómo no con todo lo que conlleva el movimiento steampunk, tanto literario como estético como forma de vida así como estimulación de la imaginación... En ese retiro donde se desarrolló el evento me sentí encantado y fascinado con los asistentes y me alegro mucho de entrar a formar parte de este gran grupo. Muchas gracias por contribuir a incrementar mi felicidad.
J.g. Lovett



Para mi fue un honor poder celebrar el primer aniversario Steampunk Madrid, hacer fotos y grabar vídeos. Me lo pasé muy bien. El picnic espectacular, la comida exquisita y con la mejor compañia que puede tener uno.
Silvia Abiol





Cuando acudí el domingo al aniversario no sabía qué esperar exactamente, tenía la sensación de que habría mucha gente muy bien vestida y con artefactos retrofuturistas maravillosos que podríamos admirar desde la distancia propia para dos personas completamente nuevas y extrañas en este mundo. Pero salvo por la calidad de la vestimenta de los participantes la realidad fue completamente inversa a mis elucubraciones: fuimos unos veinte como máximo, nos recibieron con los brazos abiertos incluso con un precioso detalle por parte de Mikel; compartimos conversación y comida durante todo el día, sin importar cómo vistiéramos ni cuánto supiéramos sobre Steampunk, es más aprendí mucho ese día gracias a la amabilidad de anfitriones e invitados. Más que un aniversario de asociación al que acudía por primera vez me hicieron sentir como si acudiera a una reunión familiar de la que formaba parte desde siempre. Muchas gracias por tan increíble día.
Laura Rufo Pastor




Un evento muy entretenido y rico culturalmente. Los combates de pistolas, esgrima con bastones, recital impresionante de poes¡a de Hazel y las canciones de Diana me hicieron saltar las lágrimas. La actuación de Mikel fue muy divertida y amena demostrando un muy buen hacer. Los dibujos de Cecilia me impreionaron, la paciencia que tuvo con mis hijas enseñandolas a utilizar las acuarelas y dejándoselas mientras desplegaba su arte. Lo mejor de todo sin duda fue la companía, nos hicieron sentir a mí y a mis hijas como en casa. Este grupo demuestra que la cultura es fresca y muy divertida. Se agradeció mucho la encantadora visita de las Lolitas.

Noelia ( 5 años):
Bien, me lo pasó genial. Me divert¡ mucho. Jugar a las pistolas, me divert¡ mucho. La comida era riqu¡sima. Las poesías me gustaron mucho, las canciones tambien me divirtieron mucho y me gustó jugar a las pistolas. Me gustó pintar con acuarelas, me lo pas‚ genial y estupendo. Pint‚ un dibujo muy bonito. Me lo pasé muy bien montando en barca, mi padre no remó s¢lo nos enseñó a remar, remamos nosotras. Me lo pas‚ muy bien jugando. Me gustó mucho estar con Cecily y con Cecilia.
Ana (9 años):
Me lo pasé bastante bien, fue un día genial. La comida estuvo bastante bien y cuando jugamos con las pistolas me gustó un montón. Me gustó mucho estar con el Steampunk. Cuando mont‚ en barca, casi nos damos con un barco y me asustó mucho, pero al final salió todo bien porque remé un montón. Me gustan mucho los días que quedamos todos juntos porque siempre pasan cosas muy chulas. Y mi opinión siempre es la misma, que me lo paso genial todos los días. Un beso muy gordo de Ana.
Juan Carlos


Entre todos
Entre todos vivimos un día
bajo el apacible sombra de arboles Madrileños
Nuestras conversaciones y risas eran los engranajes
cuyo movimiento formaba una celebración deliciosa

Entre todos- Lolitas, highlanders, dandis, jugueteros, aventureras y truánes
vivimos el steampunk,
Cada uno diferente, cada uno distinto pero en harmonía, entre todos.
Cecily Cogsworth







martes, 19 de mayo de 2015

Un año de vida

Cuando cinco idealistas nos juntamos para disfrutar de San Isidro el pasado año,2014, nunca pensamos que fuéramos a llegar hasta donde estamos hoy, en este año de vida, hemos hecho muchas actividades, pero sobretodo hemos crecido, como asociación, y madurado hasta llegar a ser un referente local y nacional, Junto con nuestros hermanos de Steampunk Valencia.

Hemos hecho visitas a decenas de museos, un par de picnics, partidas de rol de mesa, y colobarodo en múltiples actividades.

Así que llegado a este punto, me gustaría dar las gracias a todos los miembros por participar de nuestras actividades, y proponer mas y mas, por que nos ayudan a crecer. Y mención especial a Terra Zodyhak y Adri Martin por ayudarnos desde la lejanía, darnos ideas y en general por ser tan buenos amigos.

Entre las muchas actividades que hemos realizado, algunas han quedado en mi memoria como imborrables, como el maravillosos Hallowen en el Pub Ithilien, la visita al Museo Cerralbo, El museo del Romanticismo, la colaboración en la 1ªJornada Steampunk de casa del libro, la primera reunión en el cafe Ajenjo y claro esta la reciente celebración de nuestro picnic de aniversario

así que muchas gracias a todos por ayudarnos a llegar a un año de vida.

Att: En nombre de la directiva de SPM, Maese Iditxa


lunes, 2 de marzo de 2015

Taller de Microrelatos steampunk

Con motivo de la primera jornada Steampunk "Nuestra patria es es el tiempo" realizada por Casa del libro de Gran Vía y la editorial Nevsky, hubo entre sus muchas actividades un taller de microrelatos, inpartido por Sofia Rhei y Francisco miguel Espinosa.
En el se explico que el microrelato es un genero literario que debido a su brevedad (máximo de 500 caracteres), es muy complejo, en el abundan, casi obligadas las elipsis, y son poco frecuentes las descripciones y los diálogos.
Ademas de las anédoctas de la "Abuela drogadicta" y "La cocacola blanca", se leyeron varios microrelatos, de los asistentes. Yo redacte tres, que pongo como ejemplos de microrelatos steampunk.
EL CIRCO DE VAPOR: Nunca se marcho, el espectáculo debía continuar, la nube de vapor no se marcho jamas.
LA CARTA NO ENVIADA: El servicio de correos no se parecía a ningún otro, cuando fue a echar la carta en el buzón de vapor, recibió la respuesta a la carta que no había enviado.
LA MAQUINA: Había dos nieblas en la ciudad, una procedía de una maquina, la otra de la ciudad, nadie quería un Londres sin niebla.
Estos son los que yo escribí, si participaste en el taller y quieres compartir tu obra, adelante, se bienvenido a hacerlo.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Heridas de guerra

Madre dijo: “No vayas a la guerra, Tony. Nuestra gente nada tiene que ver con eso, hijo”. Pero no la escuché. Ojalá lo hubiera hecho.
He perdido la noción del tiempo que llevo aquí encerrado. Descartado como un mecanismo mal construido. Separado de aquellos que no han sucumbido en vida.
“Exceso de pólvora en las venas”, dicen los doctores cuando creen que no les oigo. “Exceso de alcohol barato en la azotea”, añade otro, provocando la hilaridad del resto.
No he matado lo suficiente. No he muerto como debería. He cometido el delito de enloquecer tras haber visto a mis compañeros morir abrasados por un cañón de vapor o despedazados por una termogranada de metralla.   
“Un simple brote de tristeza subcerebral”, declara mi trepanador de pensamientos, henchido de orgullo por su sapiencia. “Bebe este jarabe y estarás de vuelta en el frente en una semana”.
Reconozco el brebaje incluso antes de que llegue a tocar mis labios, catalogándolo según baja por mi garganta como la absenta más extraña que haya probado nunca.
Poco después, sobre mi catre, en este inducido estado de ensoñación etílico-psicótica, intento en vano utilizar los sonidos que me rodean como anclaje a una realidad que se desvanece por momentos de forma terrorífica.
Una ruidosa tartana recorre solitaria la calle que rodea el hogar de los locos. Petardea ruidosamente mientras el traqueteo a la que el empedrado la somete convierte el mecanismo en un concierto de fricciones varias. Un ruidoso recital que se va a apagando según el ingenio mecánico se aleja rápidamente. Nadie permanece mucho cerca del manicomio. Todos temen las repercusiones socio honrosas que puede acarrear ser visto cerca del Colmillo, como llaman algunos a este edificio.
Pronto el silencio deja sitio al ronquido desconsiderado proveniente de la burgo. Un rugido bestial que hace que me revuelva entre las sábanas, aterrado de que mi cerebro vaya a quebrarse. Balbuceo palabras de ayuda, pero he olvidado mi idioma materno, y solo consigo emitir ese incoherente murmullo agónico que tantas veces he oído por parte del resto de pacientes.
Es entonces cuando le veo. A lo lejos, junto al alfeizar de la puerta. Manchado de barro como lo estaba el día que le mataron. Me hace gestos para que me levante, quitándole importancia a mi herida. Soy incapaz de desobeceder la orden de mi subordinado, y me pongo en pié.
Gigantes babosos bloquean las salidas con sus grotescos cuerpos deformes, interponiéndose entre mi amigo y yo. Nunca les ha hecho gracia que un paciente se levante después de que se hayan apagado las luces. Sin excepciones.
Mi reacción ante un enemigo que me ataca surge de forma tan automática como violenta. Su sangre es del mismo tono verde que el brebaje que me han suministrado. Corre por las paredes y engalana mi ropa.
Avanzo apresuradamente por el pasillo mientras las paredes golpean mis hombros. Llamo a gritos a mi compañero caído en combate mientras desciendo por las escaleras de caracol. Cincuenta puertas, trescientos rostros deformes, dos mil escalones. La arquitectura se retuerce con intención de confundirme, pasando del pétreo gótico a la intangible pesadilla. Las puertas se vuelven fauces y los escalones precipicios. Es entonces cuando me doy cuenta de que me he perdido.
- ¡Maldita sea, Byron!- grito desde las profundidades de la desesperación- ¡Tenemos que retirarnos antes de que los boches nos encuentren! Me da igual que estés muerto, soldado. ¡Quiero una ruta de escape ahora mismo!
Ruidos de botas inundan mis oídos. Byron consulta su mapa antes de indicarme que rodee la colina de engranajes enfrente mío y tome la segunda garganta de roca por la derecha.
El enemigo dispara sus gritos en contra de mi liberación. Sus proyectiles zumban a mi alrededor, incapaces de abatirme.
Me agazapo entre el vapor, me escudo en el ruido de la maquinaria y me escabullo por la ruta que Byron ha sugerido. Cierro una esclusa metálica detrás mío y corro. Corro como solo un hombre peleando por su vida es capaz de hacerlo.
Doblamos una esquina y me apoyo contra la pared mientras recupero el aliento. Byron no aparta la mirada del mapa, sopesando cada opción, escrutando cada alternativa mientras yo vomito sobre las gastadas baldosas.
- Vamos señor, ya casi lo ha conseguido- me alienta sonriente, sin la mas mínima sombra de preocupación en su rostro.
Por un segundo olvido mi agónica situación para preguntarme porqué mi cartógrafo no pluraliza.
Byron me señala un punto concreto en el mapa. La misma ventana que se encuentra a sus espaldas.  La primera ventana transparente y sin barrotes que veo en lo que parecen ser siglos.
Una sirena suena mientras las estrellas comienzan a poblar el cielo tras el vidrio. Y a una distancia prudencial del Colmillo, como si no quisiera contagiarse de locura, la burgo emerge orgullosa del suelo. Un caleidoscopio de colores ocres y apagados bañados en una bruma blanquecina en contraste con la oscuridad nocturna. Un orgulloso monumento vertical a las vidas dispares y las oportunidades plausibles.
El enemigo irrumpe por ambos flancos. Byron levanta la vista del mapa para mirarme. Es entonces cuando comprendo porqué no puede venir conmigo.
- Adiós soldado. Nos vemos en la otra orilla.
Un estallido de cristales. El mundo gira caóticamente delante de mis ojos durante una eternidad hasta que una explosión me alcanza. Mi cuerpo grita de dolor mientras destroza una humilde choza de hojalata en su caída. Gira una y otra vez sobre el suelo hasta que queda tendido inmóvil boca arriba.
Desconociendo aún si sigo vivo, observo el agujero que he dejado en la fachada del edificio puntiagudo que acabo de abandonar. Observo cómo esos abominables seres me miran desde la altura. Sorprendidos de hasta qué punto estoy loco. Comprobando si por fin he fallecido.
Me incorporo despacio, como si quisiera saborear su decepción. Luego me giro y corro hacia la burgo ignorando el dolor que inunda mi cuerpo. Impulsado por la insólita energía del soldado en busca de un poco de paz.

lunes, 9 de febrero de 2015

El sistema Holmes para huellas dactilares- DIY

Leyendo las novelas de Sir arthur Conan Doyle, me tope con el afamado detective y con su sistema, no son pocas las menciones a Huellas digitales, que se dan en sus casos, así que pensé como lo haría el señor Holmes.

La respuesta fue sencilla, explicare el proceso general, en primer lugar hay que localizar una huella, en segundo lugar hay que obtener una impresión de ellas y un juego con el que comparar.

En primer lugar explicare que para llevar a cabo este sistema necesitas Un objeto del que sacar las huellas, por ejemplo un Candelabro, con una Lupa buscaremos por la superficie del objeto Huellas.


despues con polvo de grafito, que puedes obtener de un portaminas y con ayuda de un mortero y su mano pintaremos con un pincel suave (el mas suave que podamos encontrar) la huella, quitaremos el exceso de grafito soplando.

Ahora tenemos que transferir la huella a papel, lo mas sencillo es usar Papel engomado blanco, mediante exposición directa.

Ahora la parte divertida es con tinta conseguir una impresión de la huella de cada sospechoso, y comparar con ayuda de la lupa hasta alcanzar un resultado satisfactorio.